martes, 20 de mayo de 2008

Das Kompater promotor de arte




Para aquellos que no lo sepan, alguna vez Das Kompater pensó en dedicarse a una de las artes estéticas más hermosas, gratificantes, relajantes y, sobre todo, más mal pagadas: La pintura.




En aquellos días, Das Kompater acudía cada martes y jueves armado de su lienzo, paleta y pinceles a clases de pintura al óleo.




Ahí además de aprender a hacer uno que otro trazo, reflexionó sobre la vida, sus injusticias, sus virtudes y además fue provisto de una de sus armas ligadoras más útiles... "La Pose intelectual".




Por azares del destino, Das Kompater dejó nada prometedora carrera como pintor para embarcarse en la aún menos prometedora carrera como periodista...




No obstante, aún conserva uno que otro contacto... y no pierde, como en este caso, la oportunidad de hacer extensivo su amor por estas hermosas artes...




En esta ocasión es el cuadro intitulado de Nidia... mejor conocida como Nidia Va en el famoso post Travel By Mexico en este mismo blog.




martes, 6 de mayo de 2008

¡Tengo Miedo!

En uno de esos momentos de ocio, Das Kompater se encontraba picándose los ojos, presa del aburrimiento y la desidia.

En ese instante, su amiga Bren Cacharpa le interrumpió de tan afanosa tarea que presionarse los glóbulos oculares con el índice. Bren Cacharpa le dijo: ¡Tengo Miedo! y a continuación le mostró el siguiente video:

lunes, 5 de mayo de 2008

Voy y vengo

Entre Cuernavaca y el DF, existen poco más de 60 kms, la mayoría de las veces, el trayecto, es tranquilo, el paisaje si bien no es el más bello de la región si permite recrear la pupila un rato.

Entre Cuernavaches y el DeFectuoso Das Kompater ha transitado, sin temor a exagerar, miles de veces.

Cuando apenas era un crío, acudía en vacaciones navideñas o de verano a visitar a la family. De aquellos años, recuerda que invariablemente, aunque estuviera haciendo un calor infernal para los chilangos, el pequeño Das Kompater siempre tenía frío, era como si visitara al invierno en pleno verano.

Con los años, las visitas al DF cambiaron de motivo. En la década de los 90, Das Kompater cayó bajo los influjos de amor. En aquellos días aprendió muchas cosas... tales como mandar una carta de amor (aunque parece extraño, este gañán alguna vez tuvo sentimientos).

En una ocasión, un pretenso de su hermana, los invitó a ver la hoy extinta Ruta Azteca de 1997, que en una de sus últimas fechas visitaba Cuernavaca. Desde temprano Das Kompater y Der Sisterna acudieron al centro de la ciudad.

Para ese entonces, los pedales y zapatos de contacto eran algo que Das Kompater únicamente había visto en televisión y en algunas revistas.

El impacto, la emoción y hasta cierto punto, desconcierto de ver la "caravana multicolor" jamás se le olvidará.

Después del banderazo de salida, los ciclistas se encaminaron al DF, donde concluiría la etapa y la ruta.

Por su parte, Der Sisterna, Das Kompater y el pretenso los siguieron por la autopista creyendo que sería la ruta a seguir. Sin embargo, los atletas iban por la carretera libre-federal osea, por la que no tiene caseta de cobro. De cuando en cuando los 3 individuos se orillaron para ver por entre los árboles pasar los ciclistas.

Después del famoso poblado de Tres Marías (famoso por sus quesadillas), a escasos 10 kms del DF, el pretenso y Der Sisterna decidieron volver a Cuernavaca.

La emoción del día se volvió tristeza, frustración e impotencia para Das Kompater, quien por esas fechas era novio de uno de sus más grandes amores: la famosa Dei Med.

Dei Med, dicho sea de paso, vivía en ese entonces, casi en la entrada del DF, un poco antes de la Central de Autobuses de Sur, mejor conocida como "Taxqueña".

Así, en un asiento trasero, lloró por primera vez a causa del amor. Apenas tenía 16 años, pero supo en ese instante, que estaba enamorado y que su amor era más grande que esos 10 kilómetros que le separaban de la famosa Dei Med. Lloró inconsolable, no era la distancia o la ilusión que se había hecho de ver a su amada; era la impotencia, de estar tan cerca y a la vez tan lejos.

El pretendiente de su hermana vio ahí una oportunidad de ligue (quedando bien con el hermano menor) y propuso regresar el domingo y llevar a Das Kompater hasta las puertas de Dei Med.

De inmediato se iluminó su rostro aún lágrimas en las mejillas lampiñas. Al día siguiente visitó a Dei Med, mientras Der Sisterna y el pretenso vagaron por ahí.

Después de ese incidente el amor entre Das Kompater y Dei Med se hizo más grande, del pretenso no supo más (al parecer quedar bien con el hermano menor no fue suficiente).

Las idas y venidas entre estas dos ciudades se hicieron más frecuentes, primero el amor, luego los estudios y ahora el trabajo lo hicieron regresar.

Recientemente, una entrañable conocida de Das Kompater le pidió un favor ciertamente sencillo. Dado que Das Kompater labora donde ella lo hizo y ambos pasan los fines de semana en Cuernavaca. Leit Pach, le pidió a Das Kompater recoger un documento hacendario para que ella lo firmara y luego Das Kompater lo devolviera a las oficinas donde labora.

La tarea, es evidentemente sencilla. Pero Das Kompater es especialista en complicaciones. Durante la semana recogió el documento y lo llevó a su oficina para no extraviarlo ni arrugarlo. Llegado el viernes, Das Kompater salió muy orondo de la oficina, a eso de las 9 pm, subió al autobús y le avisó a Leit Pach que ya iba en camino.

A mitad del viaje, guardó un libro en su mochila y al hacerlo se dio cuenta de que algo le hacía falta: ¡el documento! De inmediato buscó y rebuscó inútilmente, el papel en cuestión había quedado sepultado en su oficina por un altero de archivos.

La situación se veía agravada por la importancia del documento y porque durante esa semana concluía el periodo para poder entregarlo.

Ante tales hechos, las posibles soluciones quedaron reducidas a una sola. Regresar por el documento durante el fin de semana.

Sin embargo, los compromisos familiares de Das Kompater le dejaban poco margen de acción. Das Kompater debía obtener el dichoso papel y volver con él antes de las 11 am. Por ende con su clásica voz valemadrista se dijo: ¡Voy y vengo!

Así, nuestro personaje de siempre puso 2 despertadores y se dormitó vestido. Pa' ahorrarse la monserga matutina y ganar unos minutos extras de sueño.

A las 6 de la mañana, con apenas 3 horas de sueño, Das Kompater se levantó y recorrió los 60 kms que separan Cuernavaca del DF. A las 10 am, Leit Pach se encontraba frente a su casa firmando el dichoso papel.

La lección ante es: No importa si estás a la vuelta de la esquina o a 60 kms, los errores cuestan, las pendejadas cuestan mucho.

martes, 29 de abril de 2008

2 Tipos de cuidado

Hace algún tiempo, acudieron a un lugar llamado "El Candelero" 4 persona, entre las que se contó a Das Kompater.

El motivo de la reunión fue la sana convivencia y el esparcimiento. El atractivo principal el "ligue" con 2 lindas damas que, además de ser uña y mugre, estudiaron juntas la carrera, conviven diario, se saben sus penas, en resumen: se dicen hermanas.

Los "pretendientes" compartían además de las obvias intensiones, el gusto por la comida, el buen humor y "hacer la luchita".

La nota fue, sin embargo, cuando las chicas al unísono les preguntaron: ¿cómo saben todo eso? refiriéndose a la gran variedá de temas que se tocaron.

Los pretensos, también al unísono respondieron, tras encojerse de hombros: "soy periodista". De inmediato el tráfico de miradas, todos contra todos.

Resulta ser que el buen Adri, al igual que Das Kompater estudió la mejor carrera del mundo: periodismo.

No obstante, nadie es perfecto, él estudió en la UNAM (sin ofender, en periodismo sólo la Septién). Quizás por eso le llamó la atención al imitador de "Juanga" que amenizó la noche... y sin avisar dijo: ¡¡¡¡Gooooooordo!!!! ¿Aquí estabas? ¡No te reconocí vestido! Obviamente, el buen Adri cayó de la gracia de la pretendida...

jueves, 24 de abril de 2008

Una fiesta bien prendida!!!

miércoles, 23 de abril de 2008

Aire de familia

Hace 7 años Das Kompater empacó en dos pequeñas mochilas: 4 trusas, 4 pares de calcetines, algunos pantalones, playeras y una chamarra por si acaso.

Esa ropa debía bastarle hasta el viernes y apenas era lunes. Tomó sus mochilas y sus ilusiones para ir a la HHH Escuela de Periodismo Carlos Septién García.

Con el tiempo cambió las mochilas por una maleta mediana de "rueditas", los cuadernos dieron paso a la mac; pero el espíritu es el mismo, hacerla en grande.

Dejó de estudiar para dar clases (por extraño que suene... eso fue cierto) dejó las clases para entrarle a la seguridá (así como se lee se oye).

Desde hace 7 años su máxima ilusión, además de 1 mac, 1 cámara profesional, 1 bici de carreras, 1 de montaña y 1 moto fue tener un depa.

Hoy, este último deseo está más cercano. Por azares del destino, Das Kompater y su señor padre acudieron a ver las opciones.

A los corredores de bienes raíces les brillaban los ojos al ver el par de clientes.

Después de las preguntas de rigor en cuanto a los presupuestos, el tipo de inmueble y las necesidades; un dejo de dudas les invadía.

"¿Serán?"

Sin más, hubo quien no resistió y dubitativa, preguntó: "¿Ustedes son... parientes?"

Por fuera, Das Kompater mostró una discreta sonrisa, por dentro una mentada de madre fue proferida a la amable señorita.

Lo agradable de la caminata fue la compañía, la plática y ¡obvio! La comida.

El "Specia" fue la selección, justo en la esquina de Michoacán y Amsterdam, muy cerca de insurgentes, Das Kompater y Der Papa V primero pidieron sendas Bohemias.

Der Papa V, siguió su instinto gourmet con una sopa fría de betabel o lo que es lo mismo: Barszcz, cuyos ingredientes, según pudieron adivinar, además del betabel (obvio) son trocitos de ternera, ralladura de papa y quizás algún queso cremoso, seguramente queso de cabra.

Como plato fuerte, Goulash con ralladura de betabel, puré de papa y un poco de pasta.

Por su parte Das Kompater se empacó la misma sopa, pero caliente, la diferencia, además de la temperatura fue la consistencia y la proporción del queso; ya que mientras la fría tenía un color rosa-blanquesino, la caliente tenía un apetitoso rosa mexicano.

Para darle cuerpo a la panza, un pato; que según nos dicen, es la especialidad de la casa.

El lugar, además de tener un excelente servicio invita a los comensales a vivir un exotismo interesante.

De esa forma, Das Kompater y su progenitor Der Papa V, dejaron atrás el agridulce sabor de ser confundidos por pareja de metro-raro-sexuales. 'Ora que... si con esta comida le quitarán cada disgusto... bien vale la pena el mal rato...





martes, 15 de abril de 2008

I have a dream...

lunes, 14 de abril de 2008

CRACK

Las hojas de los árboles apenas se movían, los pinos y ocotes, testigos silenciosos saben que por estos senderos algunas manadas pierden el control.

Desde las 7:30 am, Das Kompater se puso en pie, despertó al buen Zottacko, que a regañadientes logró la vertical.

Perfectamente bien ataviados se dirigieron a su cita: 9 am dentro de Lomas Ahuatlán cerca de las arboledas en la zona norponiente de la ciudad de Cuernavaca.

Ahí Das Kompater, Zottacko y otras 8 personas se reunieron para la aventura.

La vista hacia las otras pendientes es magnifica, digna de cualquier documental de Discovery Channel o National Geographic.

La tranquilidad y armonia de un paraje natural, donde el viento acaricia las copas de los árboles, las hojas secas alfombran el suelo que a cada paso dejan escapar su crujir; se rompe estruendosamente.

A lo lejos se escucha el resoplar de 10 seres que entre esfuerzos y mentadas de madre sortean los obtáculos: raíces, rocas, piñas o ramas caídas; son algunas de las dificultades que se le suman a las pentientes.

Apenas se escucha su rumor, una polvadera se levanta en línea serpenteante. Sonidos metálicos y el resollar del cuerpo en movimiento lidera la estela de tierra fina como el pinole.

La tierra todavía no se asienta cuando pasa otro y luego otro como cometas en persecusión. La experiencia es magnífica, la adrenalina inunda el torrente sanguíneo a cada salto, cada obstáculo dejado atrás.

Tras una serie de curvas, de lo que en otros tiempos fuera una pista de cross country, Das Kompater ve una nube de polvo. De inmediato Dora y Das Kompater se detienen, de la nube aparece Zottacko bañado en tierra seca con el rictus de dolor propio de una caída severa. Los raspones en codos y rodillas son los que menos le afectan.

Su mayor preocupación viene del sonido. Momentos antes, descendía a gran velocidad en su flamante bicicleta "Benotto Tribal", pero un pequeño hoyo le quitó abruptamente la bicicleta de las manos. Su vehículo pasó de 30 o 40km/h a 0km/h en unos segundos. Pero el buen Zottacko no. Como buen ingeniero que es, comprobó de la manera más dolorosa que la Ley de la gravedad y las de Newton siguen vigentes en la tierra.

Al caer, los kilitos compactados del buen Zottacko hicieron "Crack" en su clavícula. De tal suerte que aunque pudo ponerse en pie, no pudo seguir el trayecto.

Las decisiones fueron rápidas un grupo de 3 personas bajaron por las veredas hasta encontrar un vehículo capaz de subir por el buen Zottacko.

Al frente Jostrek un guía intrépido que lideró el grupo, después Das Kompater, por la amistad, el más comprometido con Zottacko. Al final Art, un regiomontano dispuesto a estrenar su camioneta en terrenos agrestes.

El descenso fue intenso, intrépido y retador. Aunque este fue la segunda vez que Das Kompater entraba a estos terrenos, el dolor de su amigo le afinó los sentidos, arriesgó el físico hasta los límites con tal de llegar pronto con ayuda.

Al llegar por la camioneta se pusieron en marcha Art y Jostrek. Mientras tanto se hicieron las llamadas pertinentes para atender a Zottacko con propiedad.

El saldo fue: una clavícula partida en 4, 2 raspones, la comunidad ciclista preocupada más la movilización de Rafusun G, Pararulo G, Der Kompater Ponko, Das Kompater y muchos otros familiares, amigos o compañeros que sin chistar brindaron su ayuda o apoyo moral.

La moraleja es: no hacer caso de las invitaciones de Das Kompater. En su haber tiene otro incidente que involucra bicicletas y clavículas rotas: hace casi 10 años le tocó el turno a Rafusun G. Quizás el siguiente sea Ponko, si tiene en valor...

martes, 8 de abril de 2008

Semana Mayor... panza similar

La cita bíblica, "no sólo de pan vive el hombre", no podría aplicarse mejor para Das Kompater (aunque no sea hombre sino gañán).

El miércoles previo a la Semana Santa, Das Kompater fue invadido por las extrañas fuerzas del hartazgo laboral, la soledad y la sed de aventura. Sin planes preestablecidos y ante una trivial pregunta de "¿qué hay de bueno en Oaxaca?" Das Kompater inició una Odisea Gastronómica, llena de contrastes, misticismo y reflexiones.

La jornada comenzó con un trayecto de apenas 2 horas a Cuernavaca, al parecer el destino de su trasero fue ser borrado entre tanto autobús.

En la madrugada del jueves Das Kompater y Sagia Jarquim, partieron hacia la ciudad de Iguala, donde un sabroso pozole blanco, unas ricas tostadas de pollo, un par de Yolis y la receta para los huauzontles en caldillo les esperaban.

Ya con la panza llena y apenas 2 horas de sueño producto de una pequeña reunión con Der Kompater Ponko y Zottacko, el poblado de Taxco fue su destino.

El trayecto entre Taxco e Iguala es mareador, no apto para estómagos débiles ni narices delicadas. Las curvas de la carretera y el humor de los 6 ocupantes del taxi colectivo justifica los 16 pesitos que cuesta la paseada.

Al llegar la postal del pintoresco pueblito minero dio paso al tumulto, mezcla de rubios extranjeros armados de cámaras profesionales y botellitas de agua embotellada (el pleonasmo está planeado aquí); feligreses con camisas inmaculadas cuya simetría confluye en cruces de plata o se rompe por alguna leyenda de índole religiosa; los vendedores de curiosidades y suovenir completan el cuadro de aquella romería en torno a la iglesia de Santa Prisca.

La naturaleza antisocial y la roña que les produce el exceso de gente los obligó a refugiarse en un par de museos, donde pudieron apenas enterarse de lo que les esperaba ese día.

México es un país único. Sus tradiciones su pasado y su idiosincracia hace que todo acontecimiento esté lleno de misticismo, sabor y colorido. La celebración de Semana Santa no se queda atrás. Las representaciones del Via crucis en Iztapalapa es referencia mundial, así como la marcha de silencio en San Luís Potosí y las flagelaciones en Taxco.

Sin embargo, las imágenes que pudieran parecer actos de barbarie o castigos propios de la inquisición son en realidad, para todo aquél que lo vea, ofrendas conmovedoras, le calan hondo como los filos de la cruz, como las púas de los flagelos y las espinas de las zarzas.

El espíritu religioso sigue vigente a pesar de su explotación turística. Los pobladores están dispuestos a dejar el discurso repetido cientos de veces para el turista, con todo aquél que demuestre un interés genuino y empatía con sus tradiciones.

Si de verdad quiere saborear a Taxco lo mejor es dejar el recorrido preestablecido, caminar las calles secundarias, preguntar por las fondas de comida casera como "Sol y Luna" que se encuentra casi frente a la Casa-Museo Humbolt. Ahí puede almorzar unas deliciosas enchiladas de pollo, bañadas en salsa verde con queso Oaxaca gratinado.

La ubicación de "Sol y Luna" es de suma importancia el jueves santo, pues si se gana la confianza de sus dueños quizás le inviten a la terraza, desde donde puede ver la procesión de los Cristos y del Señor de Xochula, cuando cada barrio lleva a la iglesia de Veracruz al Cristo de su parroquia, cada uno tiene lo suyo, pero el Señor de Xochula es de los más esperados. Desde hace más de 50 años los camioneros y sus familias lo llevan, siempre al ritmo de las chirimías.

Para Das Kompater y Sagia Jarquim lo más llamativo fue el cariño, respeto y fe con la que cada barrio trata a su Cristo.

Por la tarde, mientras se realizaba el lavatorio de pies en las iglesias y parroquias Sagia y Das Kompater trataron de recuperar el sueño perdido y cargar bien las energías para poder aguantar la procesión de los Cristos que comienza a las 11 de la noche y concluye ya cuando el cielo clarea.

Como desfile de gobernadores, los Cristos van acompañados por un séquito bien organizado. Para abrir paso van los ángeles y querubines en forma de niños. Después los fornidos varones llevan en hombros las imágenes ya adornadas con arreglos florales y otros menesteres que los embellezcan aún más; posteriormente, los encapuchados. Sea uno creyente, o no, como Das Kompater, la vibra se siente al ver estos personajes.

En primer lugar están las ánimas (pueden ser mujeres o varones). Sus cabezas están cubiertas por sofocantes capuchas negras que limitan la vista, el oído y apenas permiten la respiración. Su postura es encorvada durante la marcha y en las pausas de rodillas. Sus ropajes negros van ceñidos con la "disciplina" (cuerda áspera que rodea y aprieta la cintura). Sus brazos cargan imágenes de cristo no mayores a 1 metro de longitud, por si esto fuera poco suplicio, los pies desnudos llevan amarrados pesadas cadenas que arrastran por las empedradas calles de Taxco.

A su paso, los "flagelantes", provocaron en Das Kompater sentimientos encontrados ya que definitivamente no es ningún santo, pero expiar sus pecados flagelándose el torso desnudo sería una exageración. De ahí que se pregunte ¿Qué pudo haber hecho un hombre para merecer eso en el siglo XXI? Más aún ¿qué hizo para merecer el desprecio de los latigazos infligidos por su propia mano? Por otro lado un sentimiento de compasión y dolor también invadieron el pecho de Das Kompater. Además comprendió que no se trata de sufrir los azotes cada que se quiera; sino que implica un sistema, cierto número de azotes según los misterios del Rosario.

Después van los "encruzados" que al igual que sus predecesores, portan la capucha negra, la disciplina y los pies desnudos. Sin embargo, un pesado rollo de zarzas espinosas es amarrado a su espalda y brazos lo que al permanecer de pie forma la figura de una cruz penitente. Para Das Kompater fue una sorpresa descubrir que aquellos que deciden este tormento lo hacen por penitencia, pero también por "manda" ofreciendo su dolor como un suplicante llamado para que Dios interceda por ellos. De tal modo que sea cual sea el motivo para merecer tal martirio debe ser sin duda importante.

Tales imágenes, la larga caminata y la gula convencieron a Das Kompater y Sagia a tomarse en respiro y... ¿por qué no? empujarse unas pechugas empanizadas a la cordon blue, servidas junto a una rica ensalada de guarnición que por sus ingredientes no tiene chiste, pero el sazón es característico de quien le pone amor a la comida.

El cuadro no podía ser mejor, luna llena, Taxco completamente iluminado y la cena en la terraza de "Sol y Luna". Para aguantar la noche un café de olla... preparado especialmente para los remilgos de Das Kompater... que no le gusta la canela.

La noche de ese jueves santo estuvo lleno de contrastes, de sentimientos y sensaciones. Ninguna nota o crónica periodística, sea televisada, narrada o acompañada con fotografías es capaz de captar el sentimiento, la "vibra" y el misticismo que los habitantes de Taxco llevan en sus ojos en los días de semana santa.

Al día siguiente, la panza hizo caso omiso del ayuno y recogimiento. Apenas se enjuagaron las lagañas Das Kompater y Sagia comenzaron el festín que incluyó los famosos huauzontles capeados rellenos de queso de cincho en caldillo de tomate, un par de "gorditas" de chales (el aciento y gordito del chicharrón) no apta para débiles de corazón o con problemas de colesterol, al grado que de aquel platillo lo menos grasoso fue la crema y queso que aderezaron las gorditas que juntas sumaban facilmente más de medio kilo de masa, chales, crema, queso, salsa y un toque de manteca.

Por 20 varitos consiguieron apenas 2 litros de agua fresca, uno de melón dulce y otro de limón con chía.

Con la panza a medio tanque comenzaron la travesía a Oaxaca, con una escala en el DF para empacarse un par de "Pastes" hidalguenses (cada quien) en la terminal de Taxqueña.

Seis horas y media después, la ciudad de Oaxaca les recibió con sus fonditas abiertas.

La primera escala la realizaron en la esquina de Libres e Independencia, ahí, como si no hubieran comido nada se echaron sendas "empanadas de amarillo". El delicioso platillo es preparado con una "blandita" (para los no iniciados como Das Kompater, la blandita es como una "tlayuda" o tortilla de maíz con diámetro de al menos 20 centímetros, pero se diferencia de las tlayudas por su suavidad, pues mientras la tlayuda es rígida como una tostada, la blandita es por obvias razones "blandita"). Para darle cuerpo al platillo unos trozos de pollo desmenuzado, una rama de cilantro y una salsa de "amarillo" cuyos ingredientes escaparon de la memoria de Das Kompater pero el sabor y textura algo espesa aún le hacen salivar cada vez que la recuerda.

Pa bajarse el manjar, los brincos son los menos adecuados, en cambio puede uno degustar el famoso chocolate-atole. Exquisita combinación de chocolate en agua y atole endulzado con piloncillo y canela. El toque distintivo de este brebaje es la abundante espuma de chocolate, que por estar hecho a base de agua requiere de un mayor esfuerzo pa que levante.

Por si fuera poco, la bebida lo mismo se lleva con sabores dulces que salados, así que al terminarse la empanada, no se hizo esperar en pan dulce y el tradicional "sopeo".

Para bajar la panza, el recorrido a pie por el centro de la ciudad es indispensable. Aquí y allá, algunas paredes con pintas recientes de la APPO, sin embargo, la ciudad es tranquila aunque sean las 3 de la mañana.

Cuando la compañía, la plática y el lugar valen la pena un sacrificio, Das Kompater se desvive con tal de disfrutarlo al máximo. Con pocas horas de sueño y algunos metros caminados, Sagia y nuestro pelafustán de siempre, se levantaron temprano y cada uno se aseó lo mejor que pudo o el cansancio le dejó.

La frescura de la mañana, el rocío todavía en las hojas, flores y ventanas y la neblina fresca contrastaron con un leve bochorno de las 6 am.

La primera escala del día fue en junto al árbol del Tule, sus años, sus formas, su historia es como si el pueblo oaxaqueño se sintetizara en un solo ser viviente. Das Kompater imaginó Oaxaca así, como ese árbol, mágico, a veces festivo y sin embargo, melancólico, simple, lleno de vida e historias milenarias. Su esencia ha estado ahí por siglos y su legado seguirá por otros tantos.

El siguiente destino no necesitó presentaciones, su paisaje aparece hasta en los billetes de 20 pesos y justo eso les costó el pasaje a Monte Albán, donde los árboles todavía florecen del blanco que le bautizó.

El recorrido de 3 horas ameritaba combustible de alto octanaje. Sólo un platillo matutino es capaz de cumplir tal labor: el tamal oaxaqueño; tan rico que no permite las sobras en el plato y tan abundante que fueron necesarios más de 20 bocados para engullir semejante delicia; de inmediato vino a la mente de Das Kompater el famoso Sacaguil potosino, que según cuentan, puede contener un cerdo entero.

El chocolate tampoco se hizo esperar y aunque se puede disfrutar solo, su sabor ameritó la compañía de un pancito dulce. Por no dejar... y el "sopeo"

Monte Albán, sus ruinas, el sol y sus historias ameritan otro relato. Das Kompater se limitó a pensar, con las limitaciones propias de tan inútil herramienta, que aquella desmañanada valió la pena.

Tanta historia, tanta cultura y pesada caminata revivió la fauna estomacal de Das Kompater, así que se dirigieron al mercado más cercano para saciar a las bestias que llevaban dentro.

Tras comprar las carnes y "blanditas" con los marchantes armaron tacos bien servidos con salsa, aguacate y la sal provino de sus manos. No les importó la higiene porque en cada bocado se dejó sentir el cariño de las manos amasando las tortillas de nixtamal, el sazón de quien aviva el carbón con el sudor de su frente; la cuota para ameritar un lugar sentado es un refresco.

Lo folclórico está en cada sitio donde reposan los ojos, a su paso la mirada encuentra lo mismo la chocolatería de la esquina, que la señora que vende chapulines empleando las latas de atún o sardinas, según la porción que le pidan. Los extranjeros no se dan abasto con sus cámaras digitales y sus memorias se saturan con la cotidianeidad de los lugareños. Sus sonrisas nutridas de maíz y cacao; la vitalidad del agua de chilacayota o el peculiar sabor del tejate con hielos.

Sin haber digerido ni el primer bocado del mercado, la pareja de amigos se dirigió a Mitla. El trayecto de 1 hora en el cálido taxi colectivo fue tiempo suficiente para hacer la tradicional siesta vespertina.

Das Kompater durmió tan a pierna suelta que ni sus ronquidos, ni el sofocante calor le despertaron. La carraspera y el refrescante sudor en el cuello fue el único recuerdo que le dejó tan relajante trayecto.

Al llegar la escala fue técnica esta vez, sin abundar en detalles escatológicos, diremos que Das kompater perdió algunos gramos de lastre.

Ya en la zona arqueológica el espectáculo fue sorprenderte. Sobre la colina se ven las cúpulas distintivas de una iglesia colonial, pero en la base, las grecas y formas de una pirámide prehispánica. Lo pagano en ese caso depende del lado que se mire...

Antes de volver a la ciudad se detuvieron ante las magníficas guayaberas de manta y lino que venden en "Williams" y tras un par de sonrisas coquetas, lograron un significativo descuento con la vendedora.

Con apenas 6 horas disponibles para conocer lo que se dejara de Oaxaca, encaminaron a Santo Domingo, donde las pupilas de Das Kompater quedaron maravilladas con la arqauitectura, la armonía, simplicidad y elegancia de un recinto que lo invitan a imaginar tiempos lejanos. La colección de arte está lo mismo en los muros y sus techos que colgando de ellos.

Quizás existan las palabras exactas para describir el lugar, pero no las hay para describir la sensación de maravillarse con un lugar como este.

Aunque breves, las extremidades de Das Kompater resintieron lo que, cacofónicamente se define como: las inclemencias del clima. Lo asoleado y cansado no se quita con cervezas, pero ayuda y no se hicieron esperar las frías...

Ya más atemperado, se espantó el sueño con un "carajillo" o express con licor de anís, servido junto al postre de la casa, consistente en un flan napolitano con helado de vainilla bañado con licor de café.

El consumo calórico no es apto para quien sigue dietas rigurosas; más bien para quien no tiene llenadera y disfruta cada bocado.

'Ora si, con la panza a medio tanque continuó la caminata, hasta llegar la Escuela de Bellas Artes y a una placita que además de tener la tradicional iglesia en uno de sus costados, es el lugar idóneo para probar la famosas nieves... A pesar de su renombre, Das Kompater se abstuvo, no por estar lleno hacerles el feo, sino que la tripa ya rugía y pa' calmarla se sacrificó con una empanada de pollo con amarillo y...¿por qué no? Una memela de asiento. (Para los extranjeros la explicación es complicada… una memela es una empanada con harina de maíz, rellena de una especie de grasa de piel puerco). Para los nacionales, el asiento es como los chales.

Mientras Das Kompater observaba la elaboración de la dichosa memela, la desilusión le invadió al observar tan paupérrima porción de ingredientes (especialmente de asiento). Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula al saborearla con su queso rallado encima. El aciento es aquello que se asienta el el cazo cuando se fríe la piel de cerdo y se vuelve chicharrón; al igual que los chales… pero su sabor es más concentrado… la mente de Das kompater inmediatamente se dirigió al libro de “El Perfume”; porque pareciera como si le hubiera extraído la esencia al chicharrón; hasta se imaginó esas botellitas de esencia que no deben faltar en las alacenas de cualquier repostero.

Ya con el tentempié en la panza se retiraron de la Plaza de la Soledad; no sin antes enterarse de que la hija de quien ahí atiende ya tiene novio. Aquello sería de lo más normal si no fuera porque los enamorados apenas rebasan el metro de estatura y recién ingresaron a la primaria. Aún así le narraron a Das kompater, con el orgullo propio de una madre, que el “pegue” de la niña es sorprendente, pero en la sonrisa dejó escapar lo que pareciera la complicidad del recuerdo de sus años mozos.

El resto del trip se resume así, el camión salió de Oaxaca a media noche, este relato comenzó a las 2am y para las 8 Das Kompater se encontraba en Cuernavaca desayunando… porque después de todo hace hambre en estos días de guardar.

lunes, 7 de abril de 2008

Who is your daddy???

Das Kompater recientemente amplió su nucleo familiar con inclusión de una nueva baby.

Presumido, tal cual es nos presenta una foto de Dora, en honor al personaje infantil "Dora la Exploradora".

viernes, 4 de abril de 2008

¿Por qué amar a Nortec?

Alguna vez Das Kompater se preguntó... ¿por qué Nortec? ¿Qué tienen de especial? No son guapos, no son fanncy, tampoco están de super-moda...

Cuando Das Kompater vivió en Tijuana (Alguna vez pasó), Nortec aún no existía (1996) Sin embargo, la "cultura" le llamó la atención... ese rollo de los burros disfrazados de cebras, los músicos ambulantes, el reporte vial de la garita... y la interminable "línea" que "divide" a los de acá con los de allá... tampoco podía faltar la famosa Revo una avenida casi como cualquier otra, sólo que ésta está llena de antros, table dance, cantinas y otros tugurios...

Entonces... ¿Por qué Nortec? Porque es todo eso y más, es la fusión inigualable entre la cultura mexicana y la electrónica... el ritmo norteño viene de las polkas alemanas y son los alemanes los meros buenos pa la electrónica... así que... al final del día es como la boda de primos lejanos... ya no hay tox de que se junten... pero eso sí... hacen retelinda pareja

Pa muestra... un botón

miércoles, 26 de marzo de 2008

Mejor que echar paja

Hace no mucho seguía siendo común la frase "Echen paja" pa cuando uno está a punto de partirse la Mauser... ok... eso quedó atrás... lo nuevo es:

lunes, 24 de marzo de 2008

Dust & Food Vs Ashes & Snow

Recientemente Das Kompater, recibió la visita de Sagia Jarquim, aquella joven oaxaqueña que conoció en 2004, en las frías alturas de Atizapán de Zaragoza.

En aquellos días se forjó una amistad hecha de sinceridad, misticismo y el amor al conocimiento.

Por obvias razones, su visita ameritó un tour singular. La primera parada, la realizaron en el famoso Sanborns de los Azulejos, desde donde pudimos apreciar la hermosa postal del palacio de Bellas Artes, al salir se dirigieron a La Ópera.

Poco antes de llegar, la emoción se notaba en los ojos de Sagia, quien tenía como objetivo la exposición de Ashes & Show que se muestra en el Zócalo del DF, sin embargo, la Ópera no era mala idea.

Así, Das Kompater, Sagia y Rafusun G acudieron al Bar la Ópera, ahí un par de bulls, una michelada y los famosos caracoles al chilpotle para acompañar los tragos fueron el pretexto perfecto para conocer el sitio donde a Doroteo Arango le ganó la emoción, sacó su arma y de puro gusto disparó dentro del salón. Al concluir, fue el momento de las famosas tortas de carnitas y unas aguas de fruta preparadas al instante.

El sabor, la rapidez y la cantidad de años que tienen alimentando a cientos de capitalinos burócratas o turistas extraviados hacen del Espartaco, uno de los sitios que deben ser visitados en cada ocasión que esté en el centro de la ciudad, ahora, si la gula es mucha y el presupuesto escaso, también pueden acudir a las Ramblas o a la Casa del Pavo, donde sin duda se chuparán hasta los dedos del puro gusto.

Ya con algo en la panza (Das Kompater apenas desayunó un par de hot cakes con huevo revuelto, 2 tiras de tocino, 2 rodajas de salchicha, unas rebanadas de melón con toping de queso cottage un juguito de zanahoria y para variarle un tecito), era momento de caminar un poco por las calles de la ciudad, descubrir los lugares que a simple vista pasan inadvertidos...

En la esquina de 5 de mayo y Motolinia, el Zinco Jazz Club los recibió con las puertas abiertas, aunque sin servicio aún, pues apenas pasaban de las 3 de la tarde.

El destino y la "responsabilidad" de Das Kompater los obligó a tomar un taxi para que pudiera hacer un par de menesteres que quedaron pendientes ya que las oficinas a las que iban estaban cerradas. Sin embargo, de paso descubrieron que la mentada exposición de Ashes & Snow requiere 3 ó 4 horas de espera en línea.

No obstante, el destino les sonrió con el descubrimiento fortuito del famoso Hospital de Jesús, sitio histórico que alberga, entre otras cosas, el retrato más fiel del conquistador Hernán Cortés.

Cual exploradores en las inexpugnables indias, el trío de provincianos recorrieron aquellos pasillos del Hospital que hoy día sigue funcionando. Las arcadas, escaleras y los 2 patios los transportaron al siglo XIV.

Pero Das Kompater no sabe de historia, apenas sabe algo de comida y bebida, así que tuvo que recurrir al sabio consejo de su padre para apreciar los detalles de tan magnífica construcción. Como si se tratara de un crimen, la siguiente pista se la dieron vía telefónica. Ahora sus pasos debían dirigirse a la esquina de Pino Suarez y República de Uruguay, donde se ubica el Museo de la Ciudad de México y en su base un monolito tallado por manos ancestrales indígenas.

Una cabeza de Serpiente, probablemente en alusión a Quetzalcóatl la serpiente emplumada que Das Kompater recién vio en el caribe mexicano bajo el nombre de Kukulcán, la misma que retrató en Tlaxcala, personificada como un hombre blanco barbado, según contaba la leyenda. Los ojos penetrantes del monolito se dirigen a la llamada iglesia de Jesús, donde se encuentra sepultado Cortés, el conquistador.

La fusión, la conquista, el mestizaje está en estas calles, la cultura pre-hispánica, la conquista y colonia de 2 culturas; la hispánica y con ella la árabe por los 400 años de ocupación sobre la península ibérica, nuestro recorrido no podía concluir con la muestra de fotoperiodismo, grafitis y postales que se exponen en el museo de la ciudad. Las raíces moriscas de Das Kompater pedían lo dulce, lo amargo, el contraste en la proporción perfecta.

¿Qué más se puede pedir? El día transcurrió entre el arte, la historia la comida.

martes, 18 de marzo de 2008

Cuando Juegues Wii debes cuidar la retaguardia

jueves, 13 de marzo de 2008

¡Más vale!

Como ya es costumbre, Das Kompater salió temprano de la oficina. Apenas a las 10 de la noche, por obvias razones convocar a alguno de sus compinches periodistas a esa hora y sin previo aviso sería no sólo poco cortés, sino el suicidio, pues en jueves y a esa hora una llamada así solamente significaría una cosa: borrachera segura.

De tal modo, que sopesando la situación, Das Kompater omitió las llamadas de carácter social y se dirigió a su casa.

Contrario a sus costumbres, esta vez, nuestro personaje singular, no llevaba más herramientas tecnológicas que sus celulares y la treo, desde la cuál escribe estas líneas.

En el trayecto, la sed de alcohol y el hambre de comida insana le hizo desviar su recto camino a casa y se dirigió al billar de siempre.

Al llegar Mr. David le saludó con la efusividad apropiada para un cliente frecuente. Luego, Mr. David buscó tras de él a alguna chica que acompañara a Das Kompater, pero al no ver tal se limitó a preguntar por qué hacía tanto que visitaba el lugar.

Das Kompater explicó sin abundar en detalles que la chamba lo separó del paraíso chilango y pidió una "Dos Equis ámbar y una pizza para acompañar la cerveza y no al revés.

Mientras comía y le daba gusto a la pupila, das Kompater comenzó el presente post y de vez en vez conversaba por teléfono con la famosa KGB y Bren Cacharpa.

Flanqueándolo dos parejas poco ortodoxas; pues mientras de un lado unos enamorados casuales se daban pasión, del otro unas amigas platicaban airadamente sobre la hipocresía masculina (pues aseguraron ser lo suficientemente maduras para entender cuando se quieren enamorar y cuando se trata sólo de echar pata).

Así, la pizza se fue haciendo menos, pero no lo suficiente como para no ameritar otra "Dos Equis" que trató de disfrutar tanto como la primera. Sin embargo, a media chela, cuando una de las chicas se encontraba mendigando cigarros... ¡la otra abordó a Das Kompater!

- ¿Realmente vienes solo, solo, solo?- La pregunta además de incredulidad denotaba un falso interés.
- Si
-Y... ¿Por qué?- La chica de no malos bigotes, se dio cuenta de lo poco cortés de su pregunta y trató de corregir -digo, no tiene nada de malo, al contrario... creo que...- las palabras de la chica se volvieron un eco apenas audible en la cabeza de nuestro personaje de pacotilla.

Das Kompater asentía como si de verdad escuchara, pero puso la mente en neutral y se dejó llevar. Mientras tanto llegó su compañera, aquella a la que minutos antes escuchó afirmar (si los hombres quieren coger... mejor que lo digan... pero ¿qué es esa mamada de "te quiero"?) la chica tomó asiento y miró con sorpresa lo hecho por su amiga.

De cuando en cuando le dirigían una sonrisa coqueta a nuestro imberbe amigo. De pronto, Das Kompater imaginó en sus posibilidades de éxito y valoró la situación. Por un lado podría llevarse al par de chicas a algún sitio para el amor fugaz, desquitar su estrés y despertar más cansado que el día anterior; mientras que por el otro los riesgos eran muy altos, No tanto por la probabilidad de que fuera alguna especie de trampa orquestada por ellas, sino por la vida misma.

Pues, quizás un encuentro fortuito le levantaría el ánimo entre otras cosas, pero... ¡capaz de que por eso se le cae! Y no es que esté bien dotado, pero sea como sea Dios le dio eso y pss después de tantos años ya le tiene cariño...

Así que... cono dice el dicho "Más vale pájaro en mano... que traer SIDA, mi hermano".

lunes, 10 de marzo de 2008

Con la panza llena

Para variar, las actividades laborales, llevaron a Das Kompater, a visitar las frías y sobre todo pequeñas tierras de Tlaxcala, donde se dio la cuna del mestizaje.

Ahí, además de admirar la obra de Desiderio Hernández Xochitiotzin, admiró las construcciones del siglo XIX y XX cuando el Art Nouveau estaban en pleno apogeo.

Aunque sin duda lo mejor fue el tour gastronómico. Resulta que ser que desde hace más de 17 años, don Ángel ha provisto del desayuno de cientos de tlaxcaltecas, que cada mañana acuden a la esquina de Av Lardizabal y Lira y Ortega (en el mero centro de la ciudad) podrán encontrar su triciclo y siempre un remolino de gente que se reúne a comprar y comer los deliciosos tamales de mole y dulce que don Ángel cada día prepara junto a su familia.

Originario de San Mateo, Tlaxcala, don Ángel aprendió el oficio de hacer tamales en la Ciudad de México, nada tiene de raro… pues Tlaxcala es la cuna del mestizaje, donde hace más de 500 años los españoles y los indígenas unieron sus fuerzas y genes; así que no es de extrañarnos que Chilangolandia y Tlaxcala estén hermanados por las famosos guajolotas o tortas de tamal, como le llaman los comensales que visitan a don Ángel.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Un ambiente familiar

No es muy frecuente, pero de cuando en cuando, el enorme EGO de Das Kompater empequeñece hasta niveles insostenibles.

Hoy fue uno de esos días. Quizás por la soledad, quizás por la falta de actividades en la oficina o por la vacuidad en su corazón; Das Kompater acudió a su Alma Mater.

Al llegar fue recibido como en aquellos años, cuando una torta de milanesa, con harta mayonesa preparada por las expertas manos de doña Juanita o don Rafa eran su único alimento durante el día.

Primero el saludo afectivo der Hausmeister Säul, luego las siempre en chinga secretarias. Pero sin duda, el más sincero de los abrazos lo recibió en la biblioteca.

Cuando Das Kompater aún era estudiante recibió buenos tratos, cuentas abiertas en la cafetería, libros prestados sin credencial o con fecha abierta para su devolución. incluso en una ocasión la misma biblioteca recibió la instrucción de quitar del sistema dos ejemplares que le serían regalados (los anuarios de Coneicc). Posteriormente algunos otros le fueron obsequiados incluso antes de estamparle los sellos de propiedad escolar.

Así, después de saludar muchas caras conocidas y de sorprenderse por encontrar tantas desconocidas, Das Kompater se sintió mucho mejor, acudió al café de siempre y se reunió con la famosa KGB.

Mientras la plática seguía su curso, admiró el par de zapatitos negros y cuquis que sensualmente portaba una chaparrita. Tras ella su galán. Un rubio sinaloense vestido con un traje de seda plata brillante. Al verlo supo de inmediato que la chica era su tipo... pues ella es la novia de un conocido de Das Kompater, así que la próxima ves que los vea, quizás pueda hacer su movimiento, pues sin duda, ese par de zapatitos cuquis se verían mejor al lado de los suyos.

martes, 4 de marzo de 2008

3 palabras

Q P M






¡¡¡QUÉ POCA MADRE!!!

Das Kompater Wonders

Cada día, en alguna parte del mundo acontece una manifestación. Para aquellos que viven en la ciudad de México, las manifestaciones "pacíficas" con cierre de vialidades o desnudos se ha vuelto parte del paisaje urbano.

En los países "desarrollados" las manifestaciones pacíficas incluyen cartelones finamente impresos con agarraderas como señales de tránsito... Sin embargo, tanto en los países "avanzados" como en los tercermundistas, la violencia se puede desatar súbitamente.

Hasta hace algunos años, el arma preferida por las autoridades para disuadir a las turbas enfurecidas fue la cachiporra, tolete o macana. Con el paso del tiempo los manifestantes comenzaron a usar armaduras de football americano y otro tipo de protecciones además de usar bombas molotov y bates de beisbol para contrarrestar los golpes.

Las corporaciones policiacas en ocasiones se dejaron seducir por el uso de lar armas de fuego; la salida fácil, fue al mismo tiempo, la salida más recriminable por parte de la comunidad internacionaly de protección a los derechos humanos.

La pérdida de vidas en las manifestaciones no sólo le resta puntos a los mandatarios en la pasarela mundial; sino que le regala varios a las causas de los manifestantes. Así que matar o herir gravemente dejó de ser una opción para el gobierno.

Ante los ataques de bombas incendiarias o explosivos de metralla la autoridad usó cascos, armaduras, gases lacrimógenos, balas de goma y tanquetas antimotines con chorros de agua a presión.

Sin embargo, una bala de goma disparadaa corta distancia puede lesionar permanentemente o quitarle la vida a alguien. Por otro lado, el riesgo de perder un arma de estas y posteriomente sufrir el embate de la misa, puede ser, además de vergozoso muy peligroso.

Durante varios años, el gobierno estadounidense, así como, los de otras potencias, se dieron a la tarea de investigar sobre diversos métodos para combatir a las turbas y motines y evitar las muertes.

Cientos de millones de dólares se gastaron en campos de tiro, laboratorios científicos y pruebas de campo. Se intentó con sonidos de alta frecuencia, balas con olores vomitivos, gases lacrimógenos, redes y lo más reciente: ondas de dolor.

Las ondas de dolor son disparadas por una tanqueta a más de 500 metros de distancia, su efecto no letal pero persuasivo ha sido aprobada recientemente, luego de 10 años de investigación y pruebas en monos y soldados (aunque lo parezcan no son lo mismo).

Ciertamente es efectiva, para quien lo dude y no pueda ponerse frente a ella, pueden ver el video a continuación.



Das Kompater no duda de las capacidades no letales del arma, tampoco duda del arduo trabajo que implicó así como del avance científico que sin dudo representa. Das Kompater wonders... habría valido la pena invertir esos mismos diez años y su respectivo capital para solucionar algunos de los conflictos que provocan las turbas... es decir, habría valido la pena dedicar si acaso un 10% de presupuesto para poner más atención al calentamiento global, otro 10% a vigilar el comercio justo... claro, estas no son las únicas causas apra las manifestaciones... pero son del tipo que requeriría su uso...

Das kompater no sabe mucho del mundo, pero sabe que es más duradero sanar las causas y no los efectos. La manifestación es un efecto... no la causa...

viernes, 22 de febrero de 2008

Travel by mexico

En las últimas fechas, los azares del laborales, llevaron a Das Kompoater por los aires. primero a las cálidas tierras de Monterrey. Donde además de echarse un buen cabrito, aprovechó para departir con el primo Jay Septimus y el resto de la family.

Al volver, Das Kompater tuvo un viaje relámpago al terruño familiar en la tierra caliente guerrerense, allá por donde cuelgan los puentes.


Apenas al inicio de la semana, acudió a Puerto Vallarta, donde pudo degustar de unos ricos taqueshis de marlin, de camarón y unoas quecas con queso chihuahua, camarón y una salsa que hicieron que valiera la pena el trip. Por desgracia Das Kompater dejó la cámara en el hotel y se tuvo que robar esta foto de: LTHF


El miércoles por la tarde ya andaba en chilangolandia con la banda. (Donde pudo apreciar el estetismo de la feminidad, el erotismo, la danza y la verborrea de Alberto Ruy Sánchez quien presentó su último libro titulado "La mano del fuego".

Hoy viernes ya está trepado en el avión rumbo a cancún. Lo que hay que hacer por el trabajo...

Ojalá en esta ocasión al menos tenga oportunidad de meter las patitas a la playa y saludar a Der Acasu y la buena Nidia Va, dos guayavitos expatriados en las paradisiacas tierras de Kukulkan.