Por exceso de trabajo, Das Kompater sólo puede decir:
Nortec es de Todos
lunes, 9 de junio de 2008
domingo, 1 de junio de 2008
Puente
Cuando Das Kompater era apenas un parvulito, solía pensar que su vida era perfecta.En una ocasión, según recuerda, un lunes, se dirigía rumbo al kinder, después de sobrevivir una fiera batalla entre indios y vaqueros de Playmobil, cuando de pronto, observó por la ventanilla cómo transcurría la ciudad, ausente de sí mismo. Entonces pensó con la lógica de un niño de 4 años (aunque lo duden, Das Kompater alguna vez tuvo infancia) "existen las vacaciones largas, las vacaciones cortas y las pequeñas vacaciones". se trataba de un simple fin de semana, pero a los 4 años de edad, dos días y medio significan un buen periodo de descanso.
Hoy, los fines de semana son apenas un respiro del sofocante trabajo, así que cualquier oportunidad de hacer puente debe ser aprovechado.
El pasado jueves 1 de mayo, fue como en el resto del mundo, un día de asueto, sin embargo, el viernes 2 fue laborable. Aún así, Das Kompater tuvo la fortuna de canjear el 1 de mayo por el 2 y de esa manera hacer un fin de semana largo.
"El plan" entonces, fue unirse al plan de Der Kompater Ponko, su señora Der Konmather Olgui y Maela Bretonne (una joven bretona que sabe conjugar frases mexicanas como: "me puse peda", "les vale madre" y tantas otras que incluyen el verbo chingar). El trío ya se encontraba en Guanajuato cuando Das Kompater apenas decidió fugarse de Cuernavaches, es decir a las 9 pm.
Con maleta hecha llegó a la terminal de autobuses para irse al DF, donde debía alcanzar el último camión que lo llevara hasta Guanajuato, el de las 00:30. Sin embargo, el plan tuvo que cambiar pues a las 23:00 apenas salía de Cuerna.
Para no hacer el cuento cansado, el itinerario para llegar a Guanajuato fue el siguiente:
Cuernavaca-DF 23 hrs
Caseta-Central del Norte 24 hrs
DF-León 01 hrs
León-Guanajuato 5:50
Guanajuato, Guanajuato 6:30
Tras el ajetreado trayecto, lo menos que se merecía Das Kompater era un desayuno digno de su hambre y paladar, así que, se dirigió a la fuente más conocedora y avezada en los menesteres del desayuno tempranero: un taxista.
La pregunta fue simple: ¿A esta hora dónde desayunarías tú? Por el frío matutino la mejor opción fueron los famosos tamales de doña Laura (frente a la Alhóndiga).
El menú no es muy extenso, apenas tamales rojos, verdes y de dulce, pero ni falta hace. Para beber, un champurrado vigorizante que mediante el sopeo se logra lo que los catadores sommelier llamarían "un buen maridaje".Antes de pagar los 3 tamalitos que recién se había empujado, Das Kompater recabó la información necesaria para sobrevivir en el pueblo cervantino: ¿Qué y dónde comer? Doña Laura, al no ver peligros competitivos de perder clientela, muy acomedida sugirió las Guacamayas (platillo sin ave) y los guisados del mercado.
Agradecido Das Kompater se despidió con la promesa de regresar pero con más tropa que le hagan el quite a los tamales.
Der Kompater Ponko, Der Konmather Olgui y Maela Bretonne despertaron temprano... o quizás sólo Der Kompater Ponko despertó, porque sus ronquidos no dejaron dormir a nadie en la habitación.
Con esos antecedentes, lo mejor sería que Maela y Das Kompater compartieran una habitación alejada de Ponko, sin embargo, Guanajuato y el hotel Alhóndiga estaban al máximo y lo más que consiguieron fue un cuarto más grande.
Sin un remedio más efectivo, la única solución sería emborracharse o cansarse en las calles de Guanajuato, así que comenzaron por tomar un tour por el lugar.
Sin embargo, un buen recorrido comienza con un buen café, así que decidieron buscar un oasis entre todo el barullo matutino. El "Claustro" fue la elección, enclavado en medio de una pintoresca plaza, comieron buñuelos (galleta de trigo frita escarchada con azúcar) y un chocolate caliente para acompañarlo. ¿y el café? Ese no hizo falta.De película...
Mientras el guía repetía hasta el hartazgo que Guanajuato fue locación de muchas películas de renombre que incluyeron actores como la india María, El Santo y quien en más de una ocasión pudo haber ganado las elecciones presidenciales: Mario Moreno "Cantinflas"; Das Kompater dormía...
Mientras en el horizonte se dibujaban los cerros como ranas; Das Kompater dormía... y mientras el resto de los turistas se tomaba la foto bajo la gran escultura del Pípila, Das Kompater dormía...Mientras las mejores postales se dibujaban en su ventana, Das Kompater dormía...
No es que Guanajuato le pareciera aburrido, sino que Das Kompater sufría de un nada raro ataque de sueño.
El tour los llevó a ver minas, iglesias y otros museos. Después de 3 horas mal gastadas (lo mejor es acudir a la Secretaría de turismo y preguntar por los tours certificados) Das Kompater puso a prueba su amplio criterio culinario con una deliciosa Guacamaya.
La botana (no es platillo) consiste en una torta de chicharrón bañada en jugo de limón y una picosa salsa roja.
Para los extranjeros, diremos que en un pan blanco de costra, tipo baguette corto, se le pone chicharrón, que no es otra cosa que la piel de cerdo frita, también conocido como "duro". La salsa debe estar preparada con cilantro, jitomate, a veces aguacate pero siempre harto limón, chile (ají) y sal.
Para los nacionales chilangos diremos que es una "guajolota" de chicharrón, bañada en pico de gallo.
El gusto es extraordinario, la combinación de el chicharrón con limón y salsa es conocida para casi todos los mexicanos, pero al agregarle la base de la masita, un poco de migajón más toque de la costra dorada y crocante inundan de sabor el paladar de cualquiera.La salsa tiene como dirían en el billar "renversé" pues de entrada el aguacate y el pan le dan un sabor dulzón a la salsa, pero al cabo de un momento, el picante hace su aparición con tremendas oleadas de calor en la boca.
La experiencia es sin duda explosiva, pero no llenadora, así que Das Kompater y sus compañeros de viaje se dispusieron a hincarle el diente a lo que se dejara.
Tras un breve recorrido por el centro, se disponían a sentarse en los turísticos restaurantillos que dan al teatro Juárez. Sin embargo, Greeneyes Lupita les salvó de ser estafados una vez más por la cara de turistas.
En cambio les llevó al café "El Santo" un pequeño sitio con lo necesario para ser muy concurrido entre los círculos académicos, hippies, extranjeros y mochileros.
La cocina va desde las populares cervezas (en un tiempo, la famosa Victoria fue considerada sólo apta para albañiles) hasta los snob smoothies. La pasta es generosamente servida al igual que las Crêpes.No importa cual de estas variedades se les antoje, sin duda quedarán satisfechos con el sazón y la porción.
Tras una larga, placentera y reposante sobremesa, los 4 turistas siguieron el paso de Greeneyes Lupita, quien los llevó a callejonear entre las efigies de Sancho Panza, don Quijote de la Mancha y el homenaje del "charro cantor" Negrete: que sin mucha pose les hizo a las damas cara de "¿¿qué pasó morrita?? ¿Por qué tan solita hoy?A pesar de la caminata, el sol y el sueño estuvo a punto de vencerlos y de apartarlos de tan bellas postales guanajuatenses; si
no fuera porque de pronto se encontraron en el "Ágora de baratillo" un café revitalizante. Apenas un express doble cortado para devolverle el alma al cuerpo o cuando menos prolongar la agonía.Después vino la visita a la universidad y su escalinata, con puente incluido.
Pero, pese a su reticencia de dormir, Morfeo finalmente les venció lo suficiente para que cargaran pila pues la noche prometía ser larga.
La noche comenzó con la tradicional callejoneada amenizada por la Tuna Colegiata Real de Guanajuato, las melodías clásicas como el gitano señorón y el éxito internacional de Consuelito Velásquez "Bésame mucho" con la que, por cierto, Maela Bretonne, recordó aquél video de... "tengo miedo".
Después de disfrutar las calles, la música, las risas y el infaltable duelo de panderos, el cuarteto decidió reunirse de nuevo con Greeneyes Lupita. Una visita fugaz al Cubamía (mojitos included) le dieron a Maela una no muy agradable demostración de lo que hace el alcohol combinado con canciones ardorosas en karaoke (la traducción de "Rata de 2 patas" no fue fácil.
A pesar de estar francamente enfiestados, tuvieron que retirarse el bar "Olé" donde escucharon tan amenas canciones. La cama los esperaba.
Ya en la habitación Der Kompater Ponko y Der Konmather Olgui compartieron una cama mientras que Maela Bretonne y Das Kompater la otra.
El exceso de público, el cansancio y los ronquidos de Der Kompater Ponko hicieron que Das Kompater esta vez se comportara como el caballero que no es.
Para desgracia de Maela, fueron muy pocos tequilas y no estaba siquiera ligeramente borracha como para no escuchar los "ligeros" ronquidos de Ponko.
Por si fuera poco, Ponko apenas tocó la almohada se durmió profundamente y cuando el sol clareaba y Maela finalmente se reunía con el sueño Das Kompater comenzó a roncar ligeramente.
A las 10 am los turistas se despidieron de tierras guanajuatenses para adentrarse en las queretanas.
Para variar, la primera parada fue para desayunar. En esa ocasión, el destino los llevó al "Hágase su taco".El concepto es simple: buffet de guisados.. tortillas al comal... variedá (así con ese tono) de salsas y pa' los exigentes tlacoyos.
Ahí comenzó el debate para elegir dónde quedarse. Para los estándares de Das Kompater cualquier jacal le parece mansión, pero Ponko puso el listón muy en alto, pues el hotel debía contar con estacionamiento.
Los dotes periodísticos de Das Kompater salieron a relucir al darse cuenta de que no tenían ni la más remota idea de dónde hospedarse. Por ende, preguntó hasta conseguir un folleto turístico con varias opciones de hoteles. Posteriormente llamaron a 3 de ellos sin éxito. El paso siguiente de peinar la zona hasta dar con alguno...
La suerte estuvo de su lado pues en un momento ya estaban instalados en las 2 últimas habitaciones de el “Mesón de Carolina” y al parecer de Querétaro, ya que a los 2 minutos 3 diferentes familias rogaron por alojamiento antes de continuar su peregrinar por los hoteles de la ciudad.
Las habitaciones son amplias, el desayuno que incluye es cumplidor, pero para Das Kompater y Maela Bretonne lo mejor de la posada fue poder dormir sin los ronquidos de Der Kompater Ponko.
Querétaro fue una experiencia inolvidable. La gente es amable , como en las ciudades cosmopolitas que no han perdido lo provincianas.
Tras instalarse, el destino y la casualidad les hizo detenerse en el "Te Amo Café" el criterio para elegir dicho sitio fue que sonaba bien el nombre.
El nombre estuvo a la altura, la decoración es perfecta para el ligue, las bebidas son enormes y los postres deliciosos.
Der Konmather Olgui y su marido, se refrescaron con sendos Smoothies que más que bebidas individuales eran de proporciones industriales; Maela Bretonne, se aventuró con un Chai y Das Kompater, mató la sed con una soda italiana.
Hasta ese momento pareciera como si se hubieran adentrado en una cafetería snob europea. Pero Der Kompater Ponko descubrió en el menú "chile ancho en piloncillo". Un platillo fusión francamente delicioso. Su sabor es suave, la combinación de frijoles, queso y chile poco picante resaltan el dulce del piloncillo.En un santiamén el plato estaba más limpio que en la alacena, lo que dio paso a la plática y las risas de todos.
Der Kompater Ponko es más tragaldabas que Das Kompater y su debilidad son los postres, más si son de chocolate, por eso decidió realizar el reconocimiento de avanzada en el área de postres.
El reporte fue extenso y prometedor, Crème brûlée parecía ser la opción, pero los tacos de "hágase su taco" y el chile relleno seguía en sus gargantas.Das Kompater, ajeno a esas costumbres de sólo comer cuando el hambre llega decidió valorar el dichoso postre.
La experiencia le pareció por demás extasiante. La textura del azúcar cristalizada, la suavidad de la crema y el agridulce sabor de las frambuesas silvestres ameritaron otra bebida. Un express doble cortado, cargadito y vigoroso.Sin duda, en el "Te amo café" hasta las cucharas cafeteras son auténticas.
Pero no todo es comer, el viaje fue pensado para conocer, así que volvieron al centro de la ciudad para tomar el siguiente tour.
Al parecer la firma del bajío es tener paseos turísticos malos, pues por no pocos pesos se conocen los sitios que bien pueden recorrerse a pie o en auto.No obstante, es digno de reconocerse el interés de promocionar la ciudad. Para aquellos que deseen una experiencia diferente la recomendación es comprar boletos para el espectáculos de "Querétaro y sus leyendas". De ellas, Das Kompater prefiere no abundar en muchos detalles para no arruinar la sorpresa de descubrirlo uno mismo.
Sólo diremos que se debe respetar a "La Carambada" ante todo. (Pregunte por la compañía teatral que sale del restaurante "Chucho el Roto".
Terminando el espectáculo Das Kompater cumplió una de sus promesas más añejas: visitar a Mili O, a su marido y a su hijo.
De un momento a otro, Das Kompater y compañía se convencieron que en la siguiente visita Mili O y familia serían mejor guía de turistas que los "trenesitos" del centro.
La cena no podría pasar inadvertida, la elección de Mili O & family fue "Tacos el Pata" la especialidad de la casa son los tacos al pastor y Das Kompater no les hizo el feo. El sabor si bien es bueno no llega a lo extraordinario. Sin embargo, el agua de lima de verdad que vale la pena. Esté uno crudo o no, cualquiera es capaz de beberse más de dos vasos seguidos.
Esa noche, después de cenar, los 4 turistas rodaron a sus habitaciones y al tocar su respectiva cama, como si tocaran una una hiedra venenosa... se desmayaron.
El día siguiente sería un día largo, así que debían reponer las pilas.
Como ya habíamos comentado, la posaba incluía desayuno. Unos tradicionales huevos revueltos, frijoles, totopos y Das Kompater como es costumbre pidió crema, porque le gusta ponerle mucha crema a sus tacos, los aderezó generosamente.
El siguiente destino fue la Peña de Bernal. Y como la falta de entusiasmo no les aqueja a los 4 aventureros, la meta fue subir la roca hasta donde es humanamente posible sin equipo ni entrenamiento especial.
Conforme subían Maela Bretonne, Der Kompater Ponko y Das kompater (Der Konmather Olgui recién salió de una fractura en el pie y no tenía caso arriesgarse), se percataron de algo sorprendente: quien quiere subir lo hace, no importa si lleva zapatillas de tacón, botas vaqueras, vestidos o mini-micro falda.
El trayecto sin duda produce hambre, así que almorzaron sendas gorditas rellenas (chicharrón, papas con chorizo y los sorprendentes camarones con nopales).
La siguiente escala fue en el DF para demostrarle a Maela que no toda la comida mexicana se compone de tortillas, tacos, tamales, gorditas y demás fritangas.
La elección fue El Café Tacuba, enclavado en el centro de la ciudad. El lugar es digno de visitarse, sea para tomar la merienda de café y pan dulce o bien degustar sus famosos "Chiles en nogada" (sólo en temporada) o como en este café un filete Tacuba con su tradicional salsa de tomate verde y queso gratinado.
Hoy, Das Kompater no es un parvulito, ni su vida es perfecta, pero cada que tiene oportunidad se da un tiempo para hacer las 2 cosas que más le gustan: lanzarse a la aventura y comer...
martes, 20 de mayo de 2008
Das Kompater promotor de arte

Para aquellos que no lo sepan, alguna vez Das Kompater pensó en dedicarse a una de las artes estéticas más hermosas, gratificantes, relajantes y, sobre todo, más mal pagadas: La pintura.
En aquellos días, Das Kompater acudía cada martes y jueves armado de su lienzo, paleta y pinceles a clases de pintura al óleo.
Ahí además de aprender a hacer uno que otro trazo, reflexionó sobre la vida, sus injusticias, sus virtudes y además fue provisto de una de sus armas ligadoras más útiles... "La Pose intelectual".
Por azares del destino, Das Kompater dejó nada prometedora carrera como pintor para embarcarse en la aún menos prometedora carrera como periodista...
No obstante, aún conserva uno que otro contacto... y no pierde, como en este caso, la oportunidad de hacer extensivo su amor por estas hermosas artes...
En esta ocasión es el cuadro intitulado de Nidia... mejor conocida como Nidia Va en el famoso post Travel By Mexico en este mismo blog.
martes, 6 de mayo de 2008
¡Tengo Miedo!
En uno de esos momentos de ocio, Das Kompater se encontraba picándose los ojos, presa del aburrimiento y la desidia.
En ese instante, su amiga Bren Cacharpa le interrumpió de tan afanosa tarea que presionarse los glóbulos oculares con el índice. Bren Cacharpa le dijo: ¡Tengo Miedo! y a continuación le mostró el siguiente video:
En ese instante, su amiga Bren Cacharpa le interrumpió de tan afanosa tarea que presionarse los glóbulos oculares con el índice. Bren Cacharpa le dijo: ¡Tengo Miedo! y a continuación le mostró el siguiente video:
lunes, 5 de mayo de 2008
Voy y vengo
Entre Cuernavaches y el DeFectuoso Das Kompater ha transitado, sin temor a exagerar, miles de veces.
Cuando apenas era un crío, acudía en vacaciones navideñas o de verano a visitar a la family. De aquellos años, recuerda que invariablemente, aunque estuviera haciendo un calor infernal para los chilangos, el pequeño Das Kompater siempre tenía frío, era como si visitara al invierno en pleno verano.
Con los años, las visitas al DF cambiaron de motivo. En la década de los 90, Das Kompater cayó bajo los influjos de amor. En aquellos días aprendió muchas cosas... tales como mandar una carta de amor (aunque parece extraño, este gañán alguna vez tuvo sentimientos).
En una ocasión, un pretenso de su hermana, los invitó a ver la hoy extinta Ruta Azteca de 1997, que en una de sus últimas fechas visitaba Cuernavaca. Desde temprano Das Kompater y Der Sisterna acudieron al centro de la ciudad.
Para ese entonces, los pedales y zapatos de contacto eran algo que Das Kompater únicamente había visto en televisión y en algunas revistas.
El impacto, la emoción y hasta cierto punto, desconcierto de ver la "caravana multicolor" jamás se le olvidará.
Después del banderazo de salida, los ciclistas se encaminaron al DF, donde concluiría la etapa y la ruta.
Por su parte, Der Sisterna, Das Kompater y el pretenso los siguieron por la autopista creyendo que sería la ruta a seguir. Sin embargo, los atletas iban por la carretera libre-federal osea, por la que no tiene caseta de cobro. De cuando en cuando los 3 individuos se orillaron para ver por entre los árboles pasar los ciclistas.
Después del famoso poblado de Tres Marías (famoso por sus quesadillas), a escasos 10 kms del DF, el pretenso y Der Sisterna decidieron volver a Cuernavaca.
La emoción del día se volvió tristeza, frustración e impotencia para Das Kompater, quien por esas fechas era novio de uno de sus más grandes amores: la famosa Dei Med.
Dei Med, dicho sea de paso, vivía en ese entonces, casi en la entrada del DF, un poco antes de la Central de Autobuses de Sur, mejor conocida como "Taxqueña".
Así, en un asiento trasero, lloró por primera vez a causa del amor. Apenas tenía 16 años, pero supo en ese instante, que estaba enamorado y que su amor era más grande que esos 10 kilómetros que le separaban de la famosa Dei Med. Lloró inconsolable, no era la distancia o la ilusión que se había hecho de ver a su amada; era la impotencia, de estar tan cerca y a la vez tan lejos.
El pretendiente de su hermana vio ahí una oportunidad de ligue (quedando bien con el hermano menor) y propuso regresar el domingo y llevar a Das Kompater hasta las puertas de Dei Med.
De inmediato se iluminó su rostro aún lágrimas en las mejillas lampiñas. Al día siguiente visitó a Dei Med, mientras Der Sisterna y el pretenso vagaron por ahí.
Después de ese incidente el amor entre Das Kompater y Dei Med se hizo más grande, del pretenso no supo más (al parecer quedar bien con el hermano menor no fue suficiente).
Las idas y venidas entre estas dos ciudades se hicieron más frecuentes, primero el amor, luego los estudios y ahora el trabajo lo hicieron regresar.
Recientemente, una entrañable conocida de Das Kompater le pidió un favor ciertamente sencillo. Dado que Das Kompater labora donde ella lo hizo y ambos pasan los fines de semana en Cuernavaca. Leit Pach, le pidió a Das Kompater recoger un documento hacendario para que ella lo firmara y luego Das Kompater lo devolviera a las oficinas donde labora.
La tarea, es evidentemente sencilla. Pero Das Kompater es especialista en complicaciones. Durante la semana recogió el documento y lo llevó a su oficina para no extraviarlo ni arrugarlo. Llegado el viernes, Das Kompater salió muy orondo de la oficina, a eso de las 9 pm, subió al autobús y le avisó a Leit Pach que ya iba en camino.
A mitad del viaje, guardó un libro en su mochila y al hacerlo se dio cuenta de que algo le hacía falta: ¡el documento! De inmediato buscó y rebuscó inútilmente, el papel en cuestión había quedado sepultado en su oficina por un altero de archivos.
La situación se veía agravada por la importancia del documento y porque durante esa semana concluía el periodo para poder entregarlo.
Ante tales hechos, las posibles soluciones quedaron reducidas a una sola. Regresar por el documento durante el fin de semana.
Sin embargo, los compromisos familiares de Das Kompater le dejaban poco margen de acción. Das Kompater debía obtener el dichoso papel y volver con él antes de las 11 am. Por ende con su clásica voz valemadrista se dijo: ¡Voy y vengo!
Así, nuestro personaje de siempre puso 2 despertadores y se dormitó vestido. Pa' ahorrarse la monserga matutina y ganar unos minutos extras de sueño.
A las 6 de la mañana, con apenas 3 horas de sueño, Das Kompater se levantó y recorrió los 60 kms que separan Cuernavaca del DF. A las 10 am, Leit Pach se encontraba frente a su casa firmando el dichoso papel.
La lección ante es: No importa si estás a la vuelta de la esquina o a 60 kms, los errores cuestan, las pendejadas cuestan mucho.
martes, 29 de abril de 2008
2 Tipos de cuidado
Hace algún tiempo, acudieron a un lugar llamado "El Candelero" 4 persona, entre las que se contó a Das Kompater.
El motivo de la reunión fue la sana convivencia y el esparcimiento. El atractivo principal el "ligue" con 2 lindas damas que, además de ser uña y mugre, estudiaron juntas la carrera, conviven diario, se saben sus penas, en resumen: se dicen hermanas.
Los "pretendientes" compartían además de las obvias intensiones, el gusto por la comida, el buen humor y "hacer la luchita".
La nota fue, sin embargo, cuando las chicas al unísono les preguntaron: ¿cómo saben todo eso? refiriéndose a la gran variedá de temas que se tocaron.
Los pretensos, también al unísono respondieron, tras encojerse de hombros: "soy periodista". De inmediato el tráfico de miradas, todos contra todos.
Resulta ser que el buen Adri, al igual que Das Kompater estudió la mejor carrera del mundo: periodismo.
No obstante, nadie es perfecto, él estudió en la UNAM (sin ofender, en periodismo sólo la Septién). Quizás por eso le llamó la atención al imitador de "Juanga" que amenizó la noche... y sin avisar dijo: ¡¡¡¡Gooooooordo!!!! ¿Aquí estabas? ¡No te reconocí vestido! Obviamente, el buen Adri cayó de la gracia de la pretendida...
El motivo de la reunión fue la sana convivencia y el esparcimiento. El atractivo principal el "ligue" con 2 lindas damas que, además de ser uña y mugre, estudiaron juntas la carrera, conviven diario, se saben sus penas, en resumen: se dicen hermanas.
Los "pretendientes" compartían además de las obvias intensiones, el gusto por la comida, el buen humor y "hacer la luchita".
La nota fue, sin embargo, cuando las chicas al unísono les preguntaron: ¿cómo saben todo eso? refiriéndose a la gran variedá de temas que se tocaron.
Los pretensos, también al unísono respondieron, tras encojerse de hombros: "soy periodista". De inmediato el tráfico de miradas, todos contra todos.
Resulta ser que el buen Adri, al igual que Das Kompater estudió la mejor carrera del mundo: periodismo.
No obstante, nadie es perfecto, él estudió en la UNAM (sin ofender, en periodismo sólo la Septién). Quizás por eso le llamó la atención al imitador de "Juanga" que amenizó la noche... y sin avisar dijo: ¡¡¡¡Gooooooordo!!!! ¿Aquí estabas? ¡No te reconocí vestido! Obviamente, el buen Adri cayó de la gracia de la pretendida...jueves, 24 de abril de 2008
miércoles, 23 de abril de 2008
Aire de familia
Hace 7 años Das Kompater empacó en dos pequeñas mochilas: 4 trusas, 4 pares de calcetines, algunos pantalones, playeras y una chamarra por si acaso.Esa ropa debía bastarle hasta el viernes y apenas era lunes. Tomó sus mochilas y sus ilusiones para ir a la HHH Escuela de Periodismo Carlos Septién García.
Con el tiempo cambió las mochilas por una maleta mediana de "rueditas", los cuadernos dieron paso a la mac; pero el espíritu es el mismo, hacerla en grande.
Dejó de estudiar para dar clases (por extraño que suene... eso fue cierto) dejó las clases para entrarle a la seguridá (así como se lee se oye).
Desde hace 7 años su máxima ilusión, además de 1 mac, 1 cámara profesional, 1 bici de carreras, 1 de montaña y 1 moto fue tener un depa.
Hoy, este último deseo está más cercano. Por azares del destino, Das Kompater y su señor padre acudieron a ver las opciones.
A los corredores de bienes raíces les brillaban los ojos al ver el par de clientes.
Después de las preguntas de rigor en cuanto a los presupuestos, el tipo de inmueble y las necesidades; un dejo de dudas les invadía.
"¿Serán?"
Sin más, hubo quien no resistió y dubitativa, preguntó: "¿Ustedes son... parientes?"
Por fuera, Das Kompater mostró una discreta sonrisa, por dentro una mentada de madre fue proferida a la amable señorita.
Lo agradable de la caminata fue la compañía, la plática y ¡obvio! La comida.
El "Specia" fue la selección, justo en la esquina de Michoacán y Amsterdam, muy cerca de insurgentes, Das Kompater y Der Papa V primero pidieron sendas Bohemias.
Der Papa V, siguió su instinto gourmet con una sopa fría de betabel o lo que es lo mismo: Barszcz, cuyos ingredientes, según pudieron adivinar, además del betabel (obvio) son trocitos de ternera, ralladura de papa y quizás algún queso cremoso, seguramente queso de cabra.Como plato fuerte, Goulash con ralladura de betabel, puré de papa y un poco de pasta.
Por su parte Das Kompater se empacó la misma sopa, pero caliente, la diferencia, además de la temperatura fue la consistencia y la proporción del queso; ya que mientras la fría tenía un color rosa-blanquesino, la caliente tenía un apetitoso rosa mexicano.Para darle cuerpo a la panza, un pato; que según nos dicen, es la especialidad de la casa.
El lugar, además de tener un excelente servicio invita a los comensales a vivir un exotismo interesante.
De esa forma, Das Kompater y su progenitor Der Papa V, dejaron atrás el agridulce sabor de ser confundidos por pareja de metro-raro-sexuales. 'Ora que... si con esta comida le quitarán cada disgusto... bien vale la pena el mal rato...
martes, 15 de abril de 2008
lunes, 14 de abril de 2008
CRACK
Las hojas de los árboles apenas se movían, los pinos y ocotes, testigos silenciosos saben que por estos senderos algunas manadas pierden el control.
Desde las 7:30 am, Das Kompater se puso en pie, despertó al buen Zottacko, que a regañadientes logró la vertical.
Perfectamente bien ataviados se dirigieron a su cita: 9 am dentro de Lomas Ahuatlán cerca de las arboledas en la zona norponiente de la ciudad de Cuernavaca.
Ahí Das Kompater, Zottacko y otras 8 personas se reunieron para la aventura.
La vista hacia las otras pendientes es magnifica, digna de cualquier documental de Discovery Channel o National Geographic.
La tranquilidad y armonia de un paraje natural, donde el viento acaricia las copas de los árboles, las hojas secas alfombran el suelo que a cada paso dejan escapar su crujir; se rompe estruendosamente.
A lo lejos se escucha el resoplar de 10 seres que entre esfuerzos y mentadas de madre sortean los obtáculos: raíces, rocas, piñas o ramas caídas; son algunas de las dificultades que se le suman a las pentientes.
Apenas se escucha su rumor, una polvadera se levanta en línea serpenteante. Sonidos metálicos y el resollar del cuerpo en movimiento lidera la estela de tierra fina como el pinole.
La tierra todavía no se asienta cuando pasa otro y luego otro como cometas en persecusión. La experiencia es magnífica, la adrenalina inunda el torrente sanguíneo a cada salto, cada obstáculo dejado atrás.
Tras una serie de curvas, de lo que en otros tiempos fuera una pista de cross country, Das Kompater ve una nube de polvo. De inmediato Dora y Das Kompater se detienen, de la nube aparece Zottacko bañado en tierra seca con el rictus de dolor propio de una caída severa. Los raspones en codos y rodillas son los que menos le afectan.
Su mayor preocupación viene del sonido. Momentos antes, descendía a gran velocidad en su flamante bicicleta "Benotto Tribal", pero un pequeño hoyo le quitó abruptamente la bicicleta de las manos. Su vehículo pasó de 30 o 40km/h a 0km/h en unos segundos. Pero el buen Zottacko no. Como buen ingeniero que es, comprobó de la manera más dolorosa que la Ley de la gravedad y las de Newton siguen vigentes en la tierra.
Al caer, los kilitos compactados del buen Zottacko hicieron "Crack" en su clavícula. De tal suerte que aunque pudo ponerse en pie, no pudo seguir el trayecto.
Las decisiones fueron rápidas un grupo de 3 personas bajaron por las veredas hasta encontrar un vehículo capaz de subir por el buen Zottacko.
Al frente Jostrek un guía intrépido que lideró el grupo, después Das Kompater, por la amistad, el más comprometido con Zottacko. Al final Art, un regiomontano dispuesto a estrenar su camioneta en terrenos agrestes.
El descenso fue intenso, intrépido y retador. Aunque este fue la segunda vez que Das Kompater entraba a estos terrenos, el dolor de su amigo le afinó los sentidos, arriesgó el físico hasta los límites con tal de llegar pronto con ayuda.
Al llegar por la camioneta se pusieron en marcha Art y Jostrek. Mientras tanto se hicieron las llamadas pertinentes para atender a Zottacko con propiedad.
El saldo fue: una clavícula partida en 4, 2 raspones, la comunidad ciclista preocupada más la movilización de Rafusun G, Pararulo G, Der Kompater Ponko, Das Kompater y muchos otros familiares, amigos o compañeros que sin chistar brindaron su ayuda o apoyo moral.
La moraleja es: no hacer caso de las invitaciones de Das Kompater. En su haber tiene otro incidente que involucra bicicletas y clavículas rotas: hace casi 10 años le tocó el turno a Rafusun G. Quizás el siguiente sea Ponko, si tiene en valor...

Desde las 7:30 am, Das Kompater se puso en pie, despertó al buen Zottacko, que a regañadientes logró la vertical.
Perfectamente bien ataviados se dirigieron a su cita: 9 am dentro de Lomas Ahuatlán cerca de las arboledas en la zona norponiente de la ciudad de Cuernavaca.
Ahí Das Kompater, Zottacko y otras 8 personas se reunieron para la aventura.
La vista hacia las otras pendientes es magnifica, digna de cualquier documental de Discovery Channel o National Geographic.
La tranquilidad y armonia de un paraje natural, donde el viento acaricia las copas de los árboles, las hojas secas alfombran el suelo que a cada paso dejan escapar su crujir; se rompe estruendosamente.
A lo lejos se escucha el resoplar de 10 seres que entre esfuerzos y mentadas de madre sortean los obtáculos: raíces, rocas, piñas o ramas caídas; son algunas de las dificultades que se le suman a las pentientes.
Apenas se escucha su rumor, una polvadera se levanta en línea serpenteante. Sonidos metálicos y el resollar del cuerpo en movimiento lidera la estela de tierra fina como el pinole.
La tierra todavía no se asienta cuando pasa otro y luego otro como cometas en persecusión. La experiencia es magnífica, la adrenalina inunda el torrente sanguíneo a cada salto, cada obstáculo dejado atrás.
Tras una serie de curvas, de lo que en otros tiempos fuera una pista de cross country, Das Kompater ve una nube de polvo. De inmediato Dora y Das Kompater se detienen, de la nube aparece Zottacko bañado en tierra seca con el rictus de dolor propio de una caída severa. Los raspones en codos y rodillas son los que menos le afectan.
Su mayor preocupación viene del sonido. Momentos antes, descendía a gran velocidad en su flamante bicicleta "Benotto Tribal", pero un pequeño hoyo le quitó abruptamente la bicicleta de las manos. Su vehículo pasó de 30 o 40km/h a 0km/h en unos segundos. Pero el buen Zottacko no. Como buen ingeniero que es, comprobó de la manera más dolorosa que la Ley de la gravedad y las de Newton siguen vigentes en la tierra.
Al caer, los kilitos compactados del buen Zottacko hicieron "Crack" en su clavícula. De tal suerte que aunque pudo ponerse en pie, no pudo seguir el trayecto.
Las decisiones fueron rápidas un grupo de 3 personas bajaron por las veredas hasta encontrar un vehículo capaz de subir por el buen Zottacko.
Al frente Jostrek un guía intrépido que lideró el grupo, después Das Kompater, por la amistad, el más comprometido con Zottacko. Al final Art, un regiomontano dispuesto a estrenar su camioneta en terrenos agrestes.
El descenso fue intenso, intrépido y retador. Aunque este fue la segunda vez que Das Kompater entraba a estos terrenos, el dolor de su amigo le afinó los sentidos, arriesgó el físico hasta los límites con tal de llegar pronto con ayuda.
Al llegar por la camioneta se pusieron en marcha Art y Jostrek. Mientras tanto se hicieron las llamadas pertinentes para atender a Zottacko con propiedad.
El saldo fue: una clavícula partida en 4, 2 raspones, la comunidad ciclista preocupada más la movilización de Rafusun G, Pararulo G, Der Kompater Ponko, Das Kompater y muchos otros familiares, amigos o compañeros que sin chistar brindaron su ayuda o apoyo moral.
La moraleja es: no hacer caso de las invitaciones de Das Kompater. En su haber tiene otro incidente que involucra bicicletas y clavículas rotas: hace casi 10 años le tocó el turno a Rafusun G. Quizás el siguiente sea Ponko, si tiene en valor...

martes, 8 de abril de 2008
Semana Mayor... panza similar
La cita bíblica, "no sólo de pan vive el hombre", no podría aplicarse mejor para Das Kompater (aunque no sea hombre sino gañán).
El miércoles previo a la Semana Santa, Das Kompater fue invadido por las extrañas fuerzas del hartazgo laboral, la soledad y la sed de aventura. Sin planes preestablecidos y ante una trivial pregunta de "¿qué hay de bueno en Oaxaca?" Das Kompater inició una Odisea Gastronómica, llena de contrastes, misticismo y reflexiones.
La jornada comenzó con un trayecto de apenas 2 horas a Cuernavaca, al parecer el destino de su trasero fue ser borrado entre tanto autobús.
En la madrugada del jueves Das Kompater y Sagia Jarquim, partieron hacia la ciudad de Iguala, donde un sabroso pozole blanco, unas ricas tostadas de pollo, un par de Yolis y la receta para los huauzontles en caldillo les esperaban.
Ya con la panza llena y apenas 2 horas de sueño producto de una pequeña reunión con Der Kompater Ponko y Zottacko, el poblado de Taxco fue su destino.
El trayecto entre Taxco e Iguala es mareador, no apto para estómagos débiles ni narices delicadas. Las curvas de la carretera y el humor de los 6 ocupantes del taxi colectivo justifica los 16 pesitos que cuesta la paseada.
Al llegar la postal del pintoresco pueblito minero dio paso al tumulto, mezcla de rubios extranjeros armados de cámaras profesionales y botellitas de agua embotellada (el pleonasmo está planeado aquí); feligreses con camisas inmaculadas cuya simetría confluye en cruces de plata o se rompe por alguna leyenda de índole religiosa; los vendedores de curiosidades y suovenir completan el cuadro de aquella romería en torno a la iglesia de Santa Prisca.
La naturaleza antisocial y la roña que les produce el exceso de gente los obligó a refugiarse en un par de museos, donde pudieron apenas enterarse de lo que les esperaba ese día.
México es un país único. Sus tradiciones su pasado y su idiosincracia hace que todo acontecimiento esté lleno de misticismo, sabor y colorido. La celebración de Semana Santa no se queda atrás. Las representaciones del Via crucis en Iztapalapa es referencia mundial, así como la marcha de silencio en San Luís Potosí y las flagelaciones en Taxco.
Sin embargo, las imágenes que pudieran parecer actos de barbarie o castigos propios de la inquisición son en realidad, para todo aquél que lo vea, ofrendas conmovedoras, le calan hondo como los filos de la cruz, como las púas de los flagelos y las espinas de las zarzas.
El espíritu religioso sigue vigente a pesar de su explotación turística. Los pobladores están dispuestos a dejar el discurso repetido cientos de veces para el turista, con todo aquél que demuestre un interés genuino y empatía con sus tradiciones.
Si de verdad quiere saborear a Taxco lo mejor es dejar el recorrido preestablecido, caminar las calles secundarias, preguntar por las fondas de comida casera como "Sol y Luna" que se encuentra casi frente a la Casa-Museo Humbolt. Ahí puede almorzar unas deliciosas enchiladas de pollo, bañadas en salsa verde con queso Oaxaca gratinado.

La ubicación de "Sol y Luna" es de suma importancia el jueves santo, pues si se gana la confianza de sus dueños quizás le inviten a la terraza, desde donde puede ver la procesión de los Cristos y del Señor de Xochula, cuando cada barrio lleva a la iglesia de Veracruz al Cristo de su parroquia, cada uno tiene lo suyo, pero el Señor de Xochula es de los más esperados. Desde hace más de 50 años los camioneros y sus familias lo llevan, siempre al ritmo de las chirimías.
Para Das Kompater y Sagia Jarquim lo más llamativo fue el cariño, respeto y fe con la que cada barrio trata a su Cristo.
Por la tarde, mientras se realizaba el lavatorio de pies en las iglesias y parroquias Sagia y Das Kompater trataron de recuperar el sueño perdido y cargar bien las energías para poder aguantar la procesión de los Cristos que comienza a las 11 de la noche y concluye ya cuando el cielo clarea.
Como desfile de gobernadores, los Cristos van acompañados por un séquito bien organizado. Para abrir paso van los ángeles y querubines en forma de niños. Después los fornidos varones llevan en hombros las imágenes ya adornadas con arreglos florales y otros menesteres que los embellezcan aún más; posteriormente, los encapuchados. Sea uno creyente, o no, como Das Kompater, la vibra se siente al ver estos personajes.
En primer lugar están las ánimas (pueden ser mujeres o varones).
Sus cabezas están cubiertas por sofocantes capuchas negras que limitan la vista, el oído y apenas permiten la respiración. Su postura es encorvada durante la marcha y en las pausas de rodillas. Sus ropajes negros van ceñidos con la "disciplina" (cuerda áspera que rodea y aprieta la cintura). Sus brazos cargan imágenes de cristo no mayores a 1 metro de longitud, por si esto fuera poco suplicio, los pies desnudos llevan amarrados pesadas cadenas que arrastran por las empedradas calles de Taxco.
A su paso, los "flagelantes", provocaron en Das Kompater sentimientos encontrados ya que definitivamente no es ningún santo, pero expiar sus pecados flagelándose el torso desnudo sería una exageración. De ahí que se pregunte ¿Qué pudo haber hecho un hombre para merecer eso en el siglo XXI? Más aún ¿qué hizo para merecer el desprecio de los latigazos infligidos por su propia mano? Por otro lado un sentimiento de compasión y dolor también invadieron el pecho de Das Kompater. Además comprendió que no se trata de sufrir los azotes cada que se quiera; sino que implica un sistema, cierto número de azotes según los misterios del Rosario.
Después van los "encruzados" que al igual que sus predecesores, portan la capucha negra, la disciplina y los pies desnudos. Sin embargo, un pesado rollo de zarzas espinosas es amarrado a su espalda y brazos lo que al permanecer de pie forma la figura de una cruz penitente. Para Das Kompater fue una sorpresa descubrir que aquellos que deciden este tormento lo hacen por penitencia, pero también por "manda" ofreciendo su dolor como un suplicante llamado para que Dios interceda por ellos. De tal modo que sea cual sea el motivo para merecer tal martirio debe ser sin duda importante.
Tales imágenes, la larga caminata y la gula convencieron a Das Kompater y Sagia a tomarse en respiro y... ¿por qué no? empujarse unas pechugas empanizadas a la cordon blue, servidas junto a una rica ensalada de guarnición que por sus ingredientes no tiene chiste, pero el sazón es característico de quien le pone amor a la comida.
El cuadro no podía ser mejor, luna llena, Taxco completamente iluminado y la cena en la terraza de "Sol y Luna". Para aguantar la noche un café de olla... preparado especialmente para los remilgos de Das Kompater... que no le gusta la canela.
La noche de ese jueves santo estuvo lleno de contrastes, de sentimientos y sensaciones. Ninguna nota o crónica periodística, sea televisada, narrada o acompañada con fotografías es capaz de captar el sentimiento, la "vibra" y el misticismo que los habitantes de Taxco llevan en sus ojos en los días de semana santa.
Al día siguiente, la panza hizo caso omiso del ayuno y recogimiento. Apenas se enjuagaron las lagañas Das Kompater y Sagia comenzaron el festín que incluyó los famosos huauzontles capeados rellenos de queso de cincho en caldillo de tomate, un par de "gorditas" de chales (el aciento y gordito del chicharrón) no apta para débiles de corazón o con problemas de colesterol, al grado que de aquel platillo lo menos grasoso fue la crema y queso que aderezaron las gorditas que juntas sumaban facilmente más de medio kilo de masa, chales, crema, queso, salsa y un toque de manteca.
Por 20 varitos consiguieron apenas 2 litros de agua fresca, uno de melón dulce y otro de limón con chía.
Con la panza a medio tanque comenzaron la travesía a Oaxaca, con una escala en el DF para empacarse un par de "Pastes" hidalguenses (cada quien) en la terminal de Taxqueña.
Seis horas y media después, la ciudad de Oaxaca les recibió con sus fonditas abiertas.
La primera escala la realizaron en la esquina de Libres e Independencia, ahí, como si no hubieran comido nada se echaron sendas "empanadas de amarillo". El delicioso platillo es preparado con una "blandita" (para los no iniciados como Das Kompater, la blandita es como una "tlayuda" o tortilla de maíz con diámetro de al menos 20 centímetros, pero se diferencia de las tlayudas por su suavidad, pues mientras la tlayuda es rígida como una tostada, la blandita es por obvias razones "blandita"). Para darle cuerpo al platillo unos trozos de pollo desmenuzado, una rama de cilantro y una salsa de "amarillo" cuyos ingredientes escaparon de la memoria de Das Kompater pero el sabor y textura algo espesa aún le hacen salivar cada vez que la recuerda.
Pa bajarse el manjar, los brincos son los menos adecuados, en cambio puede uno degustar el famoso chocolate-atole. Exquisita combinación de chocolate en agua y atole endulzado con piloncillo y canela. El toque distintivo de este brebaje es la abundante espuma de chocolate, que por estar hecho a base de agua requiere de un mayor esfuerzo pa que levante.
Por si fuera poco, la bebida lo mismo se lleva con sabores dulces que salados, así que al terminarse la empanada, no se hizo esperar en pan dulce y el tradicional "sopeo".
Para bajar la panza, el recorrido a pie por el centro de la ciudad es indispensable. Aquí y allá, algunas paredes con pintas recientes de la APPO, sin embargo, la ciudad es tranquila aunque sean las 3 de la mañana.
Cuando la compañía, la plática y el lugar valen la pena un sacrificio, Das Kompater se desvive con tal de disfrutarlo al máximo. Con pocas horas de sueño y algunos metros caminados, Sagia y nuestro pelafustán de siempre, se levantaron temprano y cada uno se aseó lo mejor que pudo o el cansancio le dejó.
La frescura de la mañana, el rocío todavía en las hojas, flores y ventanas y la neblina fresca contrastaron con un leve bochorno de las 6 am.
La primera escala del día fue en junto al árbol del Tule, sus años, sus formas, su historia es como si el pueblo oaxaqueño se sintetizara en un solo ser viviente. Das Kompater imaginó Oaxaca así, como ese árbol, mágico, a veces festivo y sin embargo, melancólico, simple, lleno de vida e historias milenarias. Su esencia ha estado ahí por siglos y su legado seguirá por otros tantos.
El siguiente destino no necesitó presentaciones, su paisaje aparece hasta en los billetes de 20 pesos y justo eso les costó el pasaje a Monte Albán, donde los árboles todavía florecen del blanco que le bautizó.
El recorrido de 3 horas ameritaba combustible de alto octanaje. Sólo un platillo matutino es capaz de cumplir tal labor: el tamal oaxaqueño; tan rico que no permite las sobras en el plato y tan abundante que fueron necesarios más de 20 bocados para engullir semejante delicia; de inmediato vino a la mente de Das Kompater el famoso Sacaguil potosino, que según cuentan, puede contener un cerdo entero.
El chocolate tampoco se hizo esperar y aunque se puede disfrutar solo, su sabor ameritó la compañía de un pancito dulce. Por no dejar... y el "sopeo"
Monte Albán, sus ruinas, el sol y sus historias ameritan otro relato. Das Kompater se limitó a pensar, con las limitaciones propias de tan inútil herramienta, que aquella desmañanada valió la pena.
Tanta historia, tanta cultura y pesada caminata revivió la fauna estomacal de Das Kompater, así que se dirigieron al mercado más cercano para saciar a las bestias que llevaban dentro.
Tras comprar las carnes y "blanditas" con los marchantes armaron tacos bien servidos con salsa, aguacate y la sal provino de sus manos. No les importó la higiene porque en cada bocado se dejó sentir el cariño de las manos amasando las tortillas de nixtamal, el sazón de quien aviva el carbón con el sudor de su frente; la cuota para ameritar un lugar sentado es un refresco.
Lo folclórico está en cada sitio donde reposan los ojos, a su paso la mirada encuentra lo mismo la chocolatería de la esquina, que la señora que vende chapulines empleando las latas de atún o sardinas, según la porción que le pidan. Los extranjeros no se dan abasto con sus cámaras digitales y sus memorias se saturan con la cotidianeidad de los lugareños. Sus sonrisas nutridas de maíz y cacao; la vitalidad del agua de chilacayota o el peculiar sabor del tejate con hielos.
Sin haber digerido ni el primer bocado del mercado, la pareja de amigos se dirigió a Mitla. El trayecto de 1 hora en el cálido taxi colectivo fue tiempo suficiente para hacer la tradicional siesta vespertina.
Das Kompater durmió tan a pierna suelta que ni sus ronquidos, ni el sofocante calor le despertaron. La carraspera y el refrescante sudor en el cuello fue el único recuerdo que le dejó tan relajante trayecto.
Al llegar la escala fue técnica esta vez, sin abundar en detalles escatológicos, diremos que Das kompater perdió algunos gramos de lastre.
Ya en la zona arqueológica el espectáculo fue sorprenderte. Sobre la colina se ven las cúpulas distintivas de una iglesia colonial, pero en la base, las grecas y formas de una pirámide prehispánica. Lo pagano en ese caso depende del lado que se mire...
Antes de volver a la ciudad se detuvieron ante las magníficas guayaberas de manta y lino que venden en "Williams" y tras un par de sonrisas coquetas, lograron un significativo descuento con la vendedora.
Con apenas 6 horas disponibles para conocer lo que se dejara de Oaxaca, encaminaron a Santo Domingo, donde las pupilas de Das Kompater quedaron maravilladas con la
arqauitectura, la armonía, simplicidad y elegancia de un recinto que lo invitan a imaginar tiempos lejanos. La colección de arte está lo mismo en los muros y sus techos que colgando de ellos.
Quizás existan las palabras exactas para describir el lugar, pero no las hay para describir la sensación de maravillarse con un lugar como este.
Aunque breves, las extremidades de Das Kompater resintieron lo que, cacofónicamente se define como: las inclemencias del clima. Lo asoleado y cansado no se quita con cervezas, pero ayuda y no se hicieron esperar las frías...
Ya más atemperado, se espantó el sueño con un "carajillo" o express con licor de anís, servido junto al postre de la casa, consistente en un flan napolitano con helado de vainilla bañado con licor de café.
El consumo calórico no es apto para quien sigue dietas rigurosas; más bien para quien no tiene llenadera y disfruta cada bocado.
'Ora si, con la panza a medio tanque continuó la caminata, hasta llegar la Escuela de Bellas Artes y a una placita que además de tener la tradicional iglesia en uno de sus costados, es el lugar idóneo para probar la famosas nieves... A pesar de su renombre, Das Kompater se abstuvo, no por estar lleno hacerles el feo, sino que la tripa ya rugía y pa' calmarla se sacrificó con una empanada de pollo con amarillo y...¿por qué no? Una memela de asiento. (Para los extranjeros la explicación es complicada… una memela es una empanada con harina de maíz, rellena de una especie de grasa de piel puerco). Para los nacionales, el asiento es como los chales.
Mientras Das Kompater observaba la elaboración de la dichosa memela, la desilusión le invadió al observar tan paupérrima porción de ingredientes (especialmente de asiento). Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula al saborearla con su queso rallado encima. El aciento es aquello que se asienta el el cazo cuando se fríe la piel de cerdo y se vuelve chicharrón; al igual que los chales… pero su sabor es más concentrado… la mente de Das kompater inmediatamente se dirigió al libro de “El Perfume”; porque pareciera como si le hubiera extraído la esencia al chicharrón; hasta se imaginó esas botellitas de esencia que no deben faltar en las alacenas de cualquier repostero.
Ya con el tentempié en la panza se retiraron de la Plaza de la Soledad; no sin antes enterarse de que la hija de quien ahí atiende ya tiene novio. Aquello sería de lo más normal si no fuera porque los enamorados apenas rebasan el metro de estatura y recién ingresaron a la primaria. Aún así le narraron a Das kompater, con el orgullo propio de una madre, que el “pegue” de la niña es sorprendente, pero en la sonrisa dejó escapar lo que pareciera la complicidad del recuerdo de sus años mozos.
El resto del trip se resume así, el camión salió de Oaxaca a media noche, este relato comenzó a las 2am y para las 8 Das Kompater se encontraba en Cuernavaca desayunando… porque después de todo hace hambre en estos días de guardar.
El miércoles previo a la Semana Santa, Das Kompater fue invadido por las extrañas fuerzas del hartazgo laboral, la soledad y la sed de aventura. Sin planes preestablecidos y ante una trivial pregunta de "¿qué hay de bueno en Oaxaca?" Das Kompater inició una Odisea Gastronómica, llena de contrastes, misticismo y reflexiones.
La jornada comenzó con un trayecto de apenas 2 horas a Cuernavaca, al parecer el destino de su trasero fue ser borrado entre tanto autobús.
En la madrugada del jueves Das Kompater y Sagia Jarquim, partieron hacia la ciudad de Iguala, donde un sabroso pozole blanco, unas ricas tostadas de pollo, un par de Yolis y la receta para los huauzontles en caldillo les esperaban.Ya con la panza llena y apenas 2 horas de sueño producto de una pequeña reunión con Der Kompater Ponko y Zottacko, el poblado de Taxco fue su destino.
El trayecto entre Taxco e Iguala es mareador, no apto para estómagos débiles ni narices delicadas. Las curvas de la carretera y el humor de los 6 ocupantes del taxi colectivo justifica los 16 pesitos que cuesta la paseada.
Al llegar la postal del pintoresco pueblito minero dio paso al tumulto, mezcla de rubios extranjeros armados de cámaras profesionales y botellitas de agua embotellada (el pleonasmo está planeado aquí); feligreses con camisas inmaculadas cuya simetría confluye en cruces de plata o se rompe por alguna leyenda de índole religiosa; los vendedores de curiosidades y suovenir completan el cuadro de aquella romería en torno a la iglesia de Santa Prisca.La naturaleza antisocial y la roña que les produce el exceso de gente los obligó a refugiarse en un par de museos, donde pudieron apenas enterarse de lo que les esperaba ese día.
México es un país único. Sus tradiciones su pasado y su idiosincracia hace que todo acontecimiento esté lleno de misticismo, sabor y colorido. La celebración de Semana Santa no se queda atrás. Las representaciones del Via crucis en Iztapalapa es referencia mundial, así como la marcha de silencio en San Luís Potosí y las flagelaciones en Taxco.
Sin embargo, las imágenes que pudieran parecer actos de barbarie o castigos propios de la inquisición son en realidad, para todo aquél que lo vea, ofrendas conmovedoras, le calan hondo como los filos de la cruz, como las púas de los flagelos y las espinas de las zarzas.
El espíritu religioso sigue vigente a pesar de su explotación turística. Los pobladores están dispuestos a dejar el discurso repetido cientos de veces para el turista, con todo aquél que demuestre un interés genuino y empatía con sus tradiciones.
Si de verdad quiere saborear a Taxco lo mejor es dejar el recorrido preestablecido, caminar las calles secundarias, preguntar por las fondas de comida casera como "Sol y Luna" que se encuentra casi frente a la Casa-Museo Humbolt. Ahí puede almorzar unas deliciosas enchiladas de pollo, bañadas en salsa verde con queso Oaxaca gratinado.
La ubicación de "Sol y Luna" es de suma importancia el jueves santo, pues si se gana la confianza de sus dueños quizás le inviten a la terraza, desde donde puede ver la procesión de los Cristos y del Señor de Xochula, cuando cada barrio lleva a la iglesia de Veracruz al Cristo de su parroquia, cada uno tiene lo suyo, pero el Señor de Xochula es de los más esperados. Desde hace más de 50 años los camioneros y sus familias lo llevan, siempre al ritmo de las chirimías.
Para Das Kompater y Sagia Jarquim lo más llamativo fue el cariño, respeto y fe con la que cada barrio trata a su Cristo.
Por la tarde, mientras se realizaba el lavatorio de pies en las iglesias y parroquias Sagia y Das Kompater trataron de recuperar el sueño perdido y cargar bien las energías para poder aguantar la procesión de los Cristos que comienza a las 11 de la noche y concluye ya cuando el cielo clarea.
Como desfile de gobernadores, los Cristos van acompañados por un séquito bien organizado. Para abrir paso van los ángeles y querubines en forma de niños. Después los fornidos varones llevan en hombros las imágenes ya adornadas con arreglos florales y otros menesteres que los embellezcan aún más; posteriormente, los encapuchados. Sea uno creyente, o no, como Das Kompater, la vibra se siente al ver estos personajes.En primer lugar están las ánimas (pueden ser mujeres o varones).
Sus cabezas están cubiertas por sofocantes capuchas negras que limitan la vista, el oído y apenas permiten la respiración. Su postura es encorvada durante la marcha y en las pausas de rodillas. Sus ropajes negros van ceñidos con la "disciplina" (cuerda áspera que rodea y aprieta la cintura). Sus brazos cargan imágenes de cristo no mayores a 1 metro de longitud, por si esto fuera poco suplicio, los pies desnudos llevan amarrados pesadas cadenas que arrastran por las empedradas calles de Taxco.
A su paso, los "flagelantes", provocaron en Das Kompater sentimientos encontrados ya que definitivamente no es ningún santo, pero expiar sus pecados flagelándose el torso desnudo sería una exageración. De ahí que se pregunte ¿Qué pudo haber hecho un hombre para merecer eso en el siglo XXI? Más aún ¿qué hizo para merecer el desprecio de los latigazos infligidos por su propia mano? Por otro lado un sentimiento de compasión y dolor también invadieron el pecho de Das Kompater. Además comprendió que no se trata de sufrir los azotes cada que se quiera; sino que implica un sistema, cierto número de azotes según los misterios del Rosario.
Después van los "encruzados" que al igual que sus predecesores, portan la capucha negra, la disciplina y los pies desnudos. Sin embargo, un pesado rollo de zarzas espinosas es amarrado a su espalda y brazos lo que al permanecer de pie forma la figura de una cruz penitente. Para Das Kompater fue una sorpresa descubrir que aquellos que deciden este tormento lo hacen por penitencia, pero también por "manda" ofreciendo su dolor como un suplicante llamado para que Dios interceda por ellos. De tal modo que sea cual sea el motivo para merecer tal martirio debe ser sin duda importante.Tales imágenes, la larga caminata y la gula convencieron a Das Kompater y Sagia a tomarse en respiro y... ¿por qué no? empujarse unas pechugas empanizadas a la cordon blue, servidas junto a una rica ensalada de guarnición que por sus ingredientes no tiene chiste, pero el sazón es característico de quien le pone amor a la comida.

El cuadro no podía ser mejor, luna llena, Taxco completamente iluminado y la cena en la terraza de "Sol y Luna". Para aguantar la noche un café de olla... preparado especialmente para los remilgos de Das Kompater... que no le gusta la canela.
La noche de ese jueves santo estuvo lleno de contrastes, de sentimientos y sensaciones. Ninguna nota o crónica periodística, sea televisada, narrada o acompañada con fotografías es capaz de captar el sentimiento, la "vibra" y el misticismo que los habitantes de Taxco llevan en sus ojos en los días de semana santa.
Al día siguiente, la panza hizo caso omiso del ayuno y recogimiento. Apenas se enjuagaron las lagañas Das Kompater y Sagia comenzaron el festín que incluyó los famosos huauzontles capeados rellenos de queso de cincho en caldillo de tomate, un par de "gorditas" de chales (el aciento y gordito del chicharrón) no apta para débiles de corazón o con problemas de colesterol, al grado que de aquel platillo lo menos grasoso fue la crema y queso que aderezaron las gorditas que juntas sumaban facilmente más de medio kilo de masa, chales, crema, queso, salsa y un toque de manteca.Por 20 varitos consiguieron apenas 2 litros de agua fresca, uno de melón dulce y otro de limón con chía.
Con la panza a medio tanque comenzaron la travesía a Oaxaca, con una escala en el DF para empacarse un par de "Pastes" hidalguenses (cada quien) en la terminal de Taxqueña.
Seis horas y media después, la ciudad de Oaxaca les recibió con sus fonditas abiertas.
La primera escala la realizaron en la esquina de Libres e Independencia, ahí, como si no hubieran comido nada se echaron sendas "empanadas de amarillo". El delicioso platillo es preparado con una "blandita" (para los no iniciados como Das Kompater, la blandita es como una "tlayuda" o tortilla de maíz con diámetro de al menos 20 centímetros, pero se diferencia de las tlayudas por su suavidad, pues mientras la tlayuda es rígida como una tostada, la blandita es por obvias razones "blandita"). Para darle cuerpo al platillo unos trozos de pollo desmenuzado, una rama de cilantro y una salsa de "amarillo" cuyos ingredientes escaparon de la memoria de Das Kompater pero el sabor y textura algo espesa aún le hacen salivar cada vez que la recuerda.
Pa bajarse el manjar, los brincos son los menos adecuados, en cambio puede uno degustar el famoso chocolate-atole. Exquisita combinación de chocolate en agua y atole endulzado con piloncillo y canela. El toque distintivo de este brebaje es la abundante espuma de chocolate, que por estar hecho a base de agua requiere de un mayor esfuerzo pa que levante.Por si fuera poco, la bebida lo mismo se lleva con sabores dulces que salados, así que al terminarse la empanada, no se hizo esperar en pan dulce y el tradicional "sopeo".
Para bajar la panza, el recorrido a pie por el centro de la ciudad es indispensable. Aquí y allá, algunas paredes con pintas recientes de la APPO, sin embargo, la ciudad es tranquila aunque sean las 3 de la mañana.
Cuando la compañía, la plática y el lugar valen la pena un sacrificio, Das Kompater se desvive con tal de disfrutarlo al máximo. Con pocas horas de sueño y algunos metros caminados, Sagia y nuestro pelafustán de siempre, se levantaron temprano y cada uno se aseó lo mejor que pudo o el cansancio le dejó.
La frescura de la mañana, el rocío todavía en las hojas, flores y ventanas y la neblina fresca contrastaron con un leve bochorno de las 6 am.
La primera escala del día fue en junto al árbol del Tule, sus años, sus formas, su historia es como si el pueblo oaxaqueño se sintetizara en un solo ser viviente. Das Kompater imaginó Oaxaca así, como ese árbol, mágico, a veces festivo y sin embargo, melancólico, simple, lleno de vida e historias milenarias. Su esencia ha estado ahí por siglos y su legado seguirá por otros tantos.El siguiente destino no necesitó presentaciones, su paisaje aparece hasta en los billetes de 20 pesos y justo eso les costó el pasaje a Monte Albán, donde los árboles todavía florecen del blanco que le bautizó.
El recorrido de 3 horas ameritaba combustible de alto octanaje. Sólo un platillo matutino es capaz de cumplir tal labor: el tamal oaxaqueño; tan rico que no permite las sobras en el plato y tan abundante que fueron necesarios más de 20 bocados para engullir semejante delicia; de inmediato vino a la mente de Das Kompater el famoso Sacaguil potosino, que según cuentan, puede contener un cerdo entero.El chocolate tampoco se hizo esperar y aunque se puede disfrutar solo, su sabor ameritó la compañía de un pancito dulce. Por no dejar... y el "sopeo"
Monte Albán, sus ruinas, el sol y sus historias ameritan otro relato. Das Kompater se limitó a pensar, con las limitaciones propias de tan inútil herramienta, que aquella desmañanada valió la pena.
Tanta historia, tanta cultura y pesada caminata revivió la fauna estomacal de Das Kompater, así que se dirigieron al mercado más cercano para saciar a las bestias que llevaban dentro.Tras comprar las carnes y "blanditas" con los marchantes armaron tacos bien servidos con salsa, aguacate y la sal provino de sus manos. No les importó la higiene porque en cada bocado se dejó sentir el cariño de las manos amasando las tortillas de nixtamal, el sazón de quien aviva el carbón con el sudor de su frente; la cuota para ameritar un lugar sentado es un refresco.
Lo folclórico está en cada sitio donde reposan los ojos, a su paso la mirada encuentra lo mismo la chocolatería de la esquina, que la señora que vende chapulines empleando las latas de atún o sardinas, según la porción que le pidan. Los extranjeros no se dan abasto con sus cámaras digitales y sus memorias se saturan con la cotidianeidad de los lugareños. Sus sonrisas nutridas de maíz y cacao; la vitalidad del agua de chilacayota o el peculiar sabor del tejate con hielos.
Sin haber digerido ni el primer bocado del mercado, la pareja de amigos se dirigió a Mitla. El trayecto de 1 hora en el cálido taxi colectivo fue tiempo suficiente para hacer la tradicional siesta vespertina.Das Kompater durmió tan a pierna suelta que ni sus ronquidos, ni el sofocante calor le despertaron. La carraspera y el refrescante sudor en el cuello fue el único recuerdo que le dejó tan relajante trayecto.
Al llegar la escala fue técnica esta vez, sin abundar en detalles escatológicos, diremos que Das kompater perdió algunos gramos de lastre.
Ya en la zona arqueológica el espectáculo fue sorprenderte. Sobre la colina se ven las cúpulas distintivas de una iglesia colonial, pero en la base, las grecas y formas de una pirámide prehispánica. Lo pagano en ese caso depende del lado que se mire...Antes de volver a la ciudad se detuvieron ante las magníficas guayaberas de manta y lino que venden en "Williams" y tras un par de sonrisas coquetas, lograron un significativo descuento con la vendedora.
Con apenas 6 horas disponibles para conocer lo que se dejara de Oaxaca, encaminaron a Santo Domingo, donde las pupilas de Das Kompater quedaron maravilladas con la
arqauitectura, la armonía, simplicidad y elegancia de un recinto que lo invitan a imaginar tiempos lejanos. La colección de arte está lo mismo en los muros y sus techos que colgando de ellos.Quizás existan las palabras exactas para describir el lugar, pero no las hay para describir la sensación de maravillarse con un lugar como este.
Aunque breves, las extremidades de Das Kompater resintieron lo que, cacofónicamente se define como: las inclemencias del clima. Lo asoleado y cansado no se quita con cervezas, pero ayuda y no se hicieron esperar las frías...
Ya más atemperado, se espantó el sueño con un "carajillo" o express con licor de anís, servido junto al postre de la casa, consistente en un flan napolitano con helado de vainilla bañado con licor de café.El consumo calórico no es apto para quien sigue dietas rigurosas; más bien para quien no tiene llenadera y disfruta cada bocado.
'Ora si, con la panza a medio tanque continuó la caminata, hasta llegar la Escuela de Bellas Artes y a una placita que además de tener la tradicional iglesia en uno de sus costados, es el lugar idóneo para probar la famosas nieves... A pesar de su renombre, Das Kompater se abstuvo, no por estar lleno hacerles el feo, sino que la tripa ya rugía y pa' calmarla se sacrificó con una empanada de pollo con amarillo y...¿por qué no? Una memela de asiento. (Para los extranjeros la explicación es complicada… una memela es una empanada con harina de maíz, rellena de una especie de grasa de piel puerco). Para los nacionales, el asiento es como los chales.
Mientras Das Kompater observaba la elaboración de la dichosa memela, la desilusión le invadió al observar tan paupérrima porción de ingredientes (especialmente de asiento). Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula al saborearla con su queso rallado encima. El aciento es aquello que se asienta el el cazo cuando se fríe la piel de cerdo y se vuelve chicharrón; al igual que los chales… pero su sabor es más concentrado… la mente de Das kompater inmediatamente se dirigió al libro de “El Perfume”; porque pareciera como si le hubiera extraído la esencia al chicharrón; hasta se imaginó esas botellitas de esencia que no deben faltar en las alacenas de cualquier repostero.
Ya con el tentempié en la panza se retiraron de la Plaza de la Soledad; no sin antes enterarse de que la hija de quien ahí atiende ya tiene novio. Aquello sería de lo más normal si no fuera porque los enamorados apenas rebasan el metro de estatura y recién ingresaron a la primaria. Aún así le narraron a Das kompater, con el orgullo propio de una madre, que el “pegue” de la niña es sorprendente, pero en la sonrisa dejó escapar lo que pareciera la complicidad del recuerdo de sus años mozos.El resto del trip se resume así, el camión salió de Oaxaca a media noche, este relato comenzó a las 2am y para las 8 Das Kompater se encontraba en Cuernavaca desayunando… porque después de todo hace hambre en estos días de guardar.
lunes, 7 de abril de 2008
Who is your daddy???
Das Kompater recientemente amplió su nucleo familiar con inclusión de una nueva baby.
Presumido, tal cual es nos presenta una foto de Dora, en honor al personaje infantil "Dora la Exploradora".
Presumido, tal cual es nos presenta una foto de Dora, en honor al personaje infantil "Dora la Exploradora".
viernes, 4 de abril de 2008
¿Por qué amar a Nortec?
Alguna vez Das Kompater se preguntó... ¿por qué Nortec? ¿Qué tienen de especial? No son guapos, no son fanncy, tampoco están de super-moda...
Cuando Das Kompater vivió en Tijuana (Alguna vez pasó), Nortec aún no existía (1996) Sin embargo, la "cultura" le llamó la atención... ese rollo de los burros disfrazados de cebras, los músicos ambulantes, el reporte vial de la garita... y la interminable "línea" que "divide" a los de acá con los de allá... tampoco podía faltar la famosa Revo una avenida casi como cualquier otra, sólo que ésta está llena de antros, table dance, cantinas y otros tugurios...
Entonces... ¿Por qué Nortec? Porque es todo eso y más, es la fusión inigualable entre la cultura mexicana y la electrónica... el ritmo norteño viene de las polkas alemanas y son los alemanes los meros buenos pa la electrónica... así que... al final del día es como la boda de primos lejanos... ya no hay tox de que se junten... pero eso sí... hacen retelinda pareja
Pa muestra... un botón
Cuando Das Kompater vivió en Tijuana (Alguna vez pasó), Nortec aún no existía (1996) Sin embargo, la "cultura" le llamó la atención... ese rollo de los burros disfrazados de cebras, los músicos ambulantes, el reporte vial de la garita... y la interminable "línea" que "divide" a los de acá con los de allá... tampoco podía faltar la famosa Revo una avenida casi como cualquier otra, sólo que ésta está llena de antros, table dance, cantinas y otros tugurios...
Entonces... ¿Por qué Nortec? Porque es todo eso y más, es la fusión inigualable entre la cultura mexicana y la electrónica... el ritmo norteño viene de las polkas alemanas y son los alemanes los meros buenos pa la electrónica... así que... al final del día es como la boda de primos lejanos... ya no hay tox de que se junten... pero eso sí... hacen retelinda pareja
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miércoles, 26 de marzo de 2008
Mejor que echar paja
Hace no mucho seguía siendo común la frase "Echen paja" pa cuando uno está a punto de partirse la Mauser... ok... eso quedó atrás... lo nuevo es:
lunes, 24 de marzo de 2008
Dust & Food Vs Ashes & Snow
Recientemente Das Kompater, recibió la visita de Sagia Jarquim, aquella joven oaxaqueña que conoció en 2004, en las frías alturas de Atizapán de Zaragoza.
En aquellos días se forjó una amistad hecha de sinceridad, misticismo y el amor al conocimiento.
Por obvias razones, su visita ameritó un tour singular. La primera parada, la realizaron en el famoso Sanborns de los Azulejos, desde donde pudimos apreciar la hermosa postal del palacio de Bellas Artes, al salir se dirigieron a La Ópera.Poco antes de llegar, la emoción se notaba en los ojos de Sagia, quien tenía como objetivo la exposición de Ashes & Show que se muestra en el Zócalo del DF, sin embargo, la Ópera no era mala idea.
Así, Das Kompater, Sagia y Rafusun G acudieron al Bar la Ópera, ahí un par de bulls, una michelada y los famosos caracoles al chilpotle para acompañar los tragos fueron el pretexto perfecto para conocer el sitio donde a Doroteo Arango le ganó la emoción, sacó su arma y de puro gusto disparó dentro del salón. Al concluir, fue el momento de las famosas tortas de carnitas y unas aguas de fruta preparadas al instante.
El sabor, la rapidez y la cantidad de años que tienen alimentando a cientos de capitalinos burócratas o turistas extraviados hacen del Espartaco, uno de los sitios que deben ser visitados en cada ocasión que esté en el centro de la ciudad, ahora, si la gula es mucha y el presupuesto escaso, también pueden acudir a las Ramblas o a la Casa del Pavo, donde sin duda se chuparán hasta los dedos del puro gusto.Ya con algo en la panza (Das Kompater apenas desayunó un par de hot cakes con huevo revuelto, 2 tiras de tocino, 2 rodajas de salchicha, unas rebanadas de melón con toping de queso cottage un juguito de zanahoria y para variarle un tecito), era momento de caminar un poco por las calles de la ciudad, descubrir los lugares que a simple vista pasan inadvertidos...
En la esquina de 5 de mayo y Motolinia, el Zinco Jazz Club los recibió con las puertas abiertas, aunque sin servicio aún, pues apenas pasaban de las 3 de la tarde.
El destino y la "responsabilidad" de Das Kompater los obligó a tomar un taxi para que pudiera hacer un par de menesteres que quedaron pendientes ya que las oficinas a las que iban estaban cerradas. Sin embargo, de paso descubrieron que la mentada exposición de Ashes & Snow requiere 3 ó 4 horas de espera en línea.
No obstante, el destino les sonrió con el descubrimiento fortuito del famoso Hospital de Jesús, sitio histórico que alberga, entre otras cosas, el retrato más fiel del conquistador Hernán Cortés.Cual exploradores en las inexpugnables indias, el trío de provincianos recorrieron aquellos pasillos del Hospital que hoy día sigue funcionando. Las arcadas, escaleras y los 2 patios los transportaron al siglo XIV.
Pero Das Kompater no sabe de historia, apenas sabe algo de comida y bebida, así que tuvo que recurrir al sabio consejo de su padre para apreciar los detalles de tan magnífica construcción. Como si se tratara de un crimen, la siguiente pista se la dieron vía telefónica. Ahora sus pasos debían dirigirse a la esquina de Pino Suarez y República de Uruguay, donde se ubica el Museo de la Ciudad de México y en su base un monolito tallado por manos ancestrales indígenas.
Una cabeza de Serpiente, probablemente en alusión a Quetzalcóatl la serpiente emplumada que Das Kompater recién vio en el caribe mexicano bajo el nombre de Kukulcán, la misma que retrató en Tlaxcala, personificada como un hombre blanco barbado, según contaba la leyenda. Los ojos penetrantes del monolito se dirigen a la llamada iglesia de Jesús, donde se encuentra sepultado Cortés, el conquistador.
La fusión, la conquista, el mestizaje está en estas calles, la cultura pre-hispánica, la conquista y colonia de 2 culturas; la hispánica y con ella la árabe por los 400 años de ocupación sobre la península ibérica, nuestro recorrido no podía concluir con la muestra de fotoperiodismo, grafitis y postales que se exponen en el museo de la ciudad. Las raíces moriscas de Das Kompater pedían lo dulce, lo amargo, el contraste en la proporción perfecta.¿Qué más se puede pedir? El día transcurrió entre el arte, la historia la comida.
martes, 18 de marzo de 2008
jueves, 13 de marzo de 2008
¡Más vale!
Como ya es costumbre, Das Kompater salió temprano de la oficina. Apenas a las 10 de la noche, por obvias razones convocar a alguno de sus compinches periodistas a esa hora y sin previo aviso sería no sólo poco cortés, sino el suicidio, pues en jueves y a esa hora una llamada así solamente significaría una cosa: borrachera segura.De tal modo, que sopesando la situación, Das Kompater omitió las llamadas de carácter social y se dirigió a su casa.
Contrario a sus costumbres, esta vez, nuestro personaje singular, no llevaba más herramientas tecnológicas que sus celulares y la treo, desde la cuál escribe estas líneas.
En el trayecto, la sed de alcohol y el hambre de comida insana le hizo desviar su recto camino a casa y se dirigió al billar de siempre.Al llegar Mr. David le saludó con la efusividad apropiada para un cliente frecuente. Luego, Mr. David buscó tras de él a alguna chica que acompañara a Das Kompater, pero al no ver tal se limitó a preguntar por qué hacía tanto que visitaba el lugar.
Das Kompater explicó sin abundar en detalles que la chamba lo separó del paraíso chilango y pidió una "Dos Equis ámbar y una pizza para acompañar la cerveza y no al revés.
Mientras comía y le daba gusto a la pupila, das Kompater comenzó el presente post y de vez en vez conversaba por teléfono con la famosa KGB y Bren Cacharpa.
Flanqueándolo dos parejas poco ortodoxas; pues mientras de un lado unos enamorados casuales se daban pasión, del otro unas amigas platicaban airadamente sobre la hipocresía masculina (pues aseguraron ser lo suficientemente maduras para entender cuando se quieren enamorar y cuando se trata sólo de echar pata).
Así, la pizza se fue haciendo menos, pero no lo suficiente como para no ameritar otra "Dos Equis" que trató de disfrutar tanto como la primera. Sin embargo, a media chela, cuando una de las chicas se encontraba mendigando cigarros... ¡la otra abordó a Das Kompater!
- ¿Realmente vienes solo, solo, solo?- La pregunta además de incredulidad denotaba un falso interés.
- Si
-Y... ¿Por qué?- La chica de no malos bigotes, se dio cuenta de lo poco cortés de su pregunta y trató de corregir -digo, no tiene nada de malo, al contrario... creo que...- las palabras de la chica se volvieron un eco apenas audible en la cabeza de nuestro personaje de pacotilla.
Das Kompater asentía como si de verdad escuchara, pero puso la mente en neutral y se dejó llevar. Mientras tanto llegó su compañera, aquella a la que minutos antes escuchó afirmar (si los hombres quieren coger... mejor que lo digan... pero ¿qué es esa mamada de "te quiero"?) la chica tomó asiento y miró con sorpresa lo hecho por su amiga.
De cuando en cuando le dirigían una sonrisa coqueta a nuestro imberbe amigo. De pronto, Das Kompater imaginó en sus posibilidades de éxito y valoró la situación. Por un lado podría llevarse al par de chicas a algún sitio para el amor fugaz, desquitar su estrés y despertar más cansado que el día anterior; mientras que por el otro los riesgos eran muy altos, No tanto por la probabilidad de que fuera alguna especie de trampa orquestada por ellas, sino por la vida misma.Pues, quizás un encuentro fortuito le levantaría el ánimo entre otras cosas, pero... ¡capaz de que por eso se le cae! Y no es que esté bien dotado, pero sea como sea Dios le dio eso y pss después de tantos años ya le tiene cariño...
Así que... cono dice el dicho "Más vale pájaro en mano... que traer SIDA, mi hermano".
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