viernes 5 de febrero de 2010

Periodismo de investigación... a fondo! (al fondo)

La objetividad de un periodista

pHace unos días,, escuché en la radio, el seguimiento a una noticia, sobre las vacunas contra la influenza AH1N1 y la Asociación Nacional de Escuelas Particulares (ANEP).

En resumen, la nota es que la ANEP sugiere a las más de mil instituciones educativas, no permitir a las brigadas de vacunación, realizar la inoculación dentro de sus instalaciones.

Si bien suena irracional la medida, hay un trasfondo, algunos padres de familia han demandado a las escuelas asociadas por permitir la inoculación sin su consentimiento expreso.

Carlos Puig, periodista de renombre, al cual escucho diariamente, en el noticiario "Hoy por hoy", pretendió dar las dos versiones de la información al entrevistar al presidente de la Anep Severo Arellano y a un funcionario de la SSA.


Lo relevante se presentó cuando Puig, descalificó tooodas y cada una de los argumentos de Arellano.

Si bien es cierto que Arellano fue pobre en su defensa y se metió en "camisa de once varas", cuando mencionó que las vacunas, al contener mercurio son un potencial riesgo para que los niños contraigan "Autismo".

Más allá de los supuestos riesgos de la vacuna contra la influenza AH1N1, es un hecho que los padres tienen el derecho de saber qué pasa con sus hijos e incluso decidir si desean ser vacunados.

El trasfondo de la discusión no era el autismo, sino el derecho de los padres a conocer sobre el proceder de las autoridades con sus hijos.

Por el otro lado, las escuelas deben proteger ese derecho pues los niños están bajo su resguardo durante el horario de clases.

Así que de no hacerlo, son cómplices y verdugos, si la vacuna contiene o no mercurio o si ésta los hace propensos al autismo es lo de menos. El hecho es que los padres deben saber qué pasa con sus hijos.

De inmediato, Das Kompater, argüendero como es, intentó comunicarse al programa de radio para hacer saber su punto de vista.

Sin embargo, su comentario no fue leído, pero los comentarios previos y posteriores al de Das Kompater pasaron íntegros al aire. Acaso habrá sido porque el suyo no era acorde a la opinión de Puig.

En fin, Das Kompater puede agradecerle a Puig la inspiración para este post.

lunes 7 de diciembre de 2009

¡El Primero!


La vida es para arriesgarse. Hay quien lo hace por cualquier cosa y quien se toma su tiempo para ponderar que tanto puede uno perder.

Hace tiempo, Das Kompater dilucidaba frente al televisor, si las pelusas de su ombligo es producto de la generación espotánea o de aquellas la acumulación de mugre...

Mientras lo hacía se percató de un hecho científicamente comprobado por los estudiosos de las cosas triviales y sin importancia: Ante situaciones de peligro, los grupos de animales, congéneres y/o amigos, se pasman. 

La primera reacción instintiva es quedarse quieto, como los roedores que al ver un ave rapaz detienen su actividad, con la esperanza de que el ave no los hay visto.

Igualmente los pingüinos adolecentes, al borde de los riscos de hielo, se detienen frente al abismo, hasta que uno de ellos, sea por instinto, por valor o porque el exceso de congéneres, poco a poco lo empujan; se avienta al agua y tras de él, el segundo y así sucesivamente, van hasta que no queda uno sólo de la parvada.

Con el mismo valor, gallardía o ignorancia, Der Kompater Ponko, se aventuró en el largo proyecto de vida que signifca, la vida marital.

Así, frente al altar, junto a una hermosa Kommater Olgui, llenos los dos de sueños, ilusiones y buenos deseos, se dieron el "Si".

La catedral de Cuernavaca fue el escenario ante Dios. Mientras que en el enlace civil, ese que cuenta en los tribunales, tuvo como testigos, además de amigos y parientes en "petit commité" a un cisne. ¡Si! un hermoso plumífero albo  y encantador, que acompañó a la pareja en la firma de documentos.

Como era de esperarse, el miedo de Das Kompater, de Zottacko y Rafusun se hizo presente y bastante justificado: Ya saltó el primer pingüino... ¿quién es el siguiente?

jueves 26 de noviembre de 2009

Laguna Verde en San Pedro de los Pinos

Plantar un árbol, escribir un libro, tener un hijo... Son el tipo de hazañas que todo ser humano debe realizar para poder decir que ha dejado su huella en el mundo. (Cualquier tipo de huella, sea una profunda y perdurable o apenas un bosquejo en la arena).

Das Kompater, mundano, como es... escribió su tesis (mayormente bajo el binomio copy-paste), secó un bonsái de apenas 15 años de edad y se empecina en comprar un perro...

Probablemente su huella en el mundo sea ligera, sin embargo, valora y aprecia las hazañas de quienes se resisten a ser atrapados por la vida ligera y convencional. Por eso, recientemente, bajo la tutela y apoyo de su padre, se comprometió en la adquisición de un departamento...

Por obvias razones, los vecinos se opusieron con mantas, manifestaciones y protestas diarias. Tanto o más enérgicas que las realizadas cuando se construyó Laguna Verde en Veracruz.

Al igual que entonces, las protestas sirvieron para dos cosas: Nada y lo mismo.

Para Das Kompater, las primeras semanas fue como si el "Día de Reyes" se replicara durante 1 mes... abrir cajas, desempacar muebles, romper envolturas.

Poco después vinieron las contradicciones: Hacer la lista de "indispensables" e ignorarla... comerse las palabras anteriores y aceptar la ayuda que Das Kompater dijo que no aceptaría... Renegar del orden y ordenarlo todo... aún así, Das Kompater se puso las pilas, hizo su primera visita al departamento de "Jarcería" donde compró Jergas (con "J") cubetas, detergentes y aromatizantes.

Luego llegaron los utensilios de cocina, las especias y el gusto por cocinar (en realidad es de comer bien... pero el salario sólo alcanza para comprar los ingredientes y viandas y para ahorrarse las propinas, impuestos y ganancias de los restaurantes, lo mejor es cocinar uno mismo.

La voz se corrió y con ella llegó el "Opening" que fue compartir la dicha de tener (como dirían los españoles) un piso.

Como todo depa de soltero, el "refri" (refrigerador-nevera-frigorífico) cuenta con más cervezas que comida.

Pero como Das Kompater es de gustos refinados, en su primera visita al Walmart compró apenas 30 Cervezas extranjeras (Guiness en su mayoría).

Y en apenas su segunda visita al Costco, una caja de vino tinto para hacer "calimochos" (Vino tinto + Soda de Cola).

Poco a poco, Das Kompater se fue adaptando a su nueva vida y los vecinos a su “poco deseable” compañía.




martes 28 de abril de 2009

La Cochina Gripe... o la influenza porcina

Das Kompater, conciente de la situación actual, decidió hacer una pequeña contribución…

Sin ánimos de ponerse loco con predicciones catastrofistas de Pandemia, Das Kompater les sugiere tomar sus previsiones y almacenar la siguiente cantidad de alimentos (POR PERSONA), especialmente para aquellos que vivan en la Ciudad de México (Eviten aglomeraciones y compras de pánico).

Productos Básicos (Por persona)
– 1–2 kg de azúcar
– 1–2 l/kg de aceite o margarina
– 1–2 kg de arroz y/o pasta
– 1–2 kg de harina
– 6 litros de agua mineral
– 6 litros de agua potable.

Productos adicionales (en cantidades que se ajusten a su familia)
– Verduras, fruta, pescado o carne enlatados
– Verduras deshidratadas, almidones nutritivos deshidratados (por ejemplo, polenta, mijo deshidratado)
– Cereales, galletas y pan seco, chocolate
– Patés, mermeladas, miel, jarabe
– Sopas enlatas o listas para preparar, caldo en cubos o en lata
– Sal, pimienta, hierbas aromáticas deshidratadas
– Levadura deshidratada
– Refrescos, agua, té y café
– Leche en polvo, leche ultrapasteurizada, leche en lata
– Alimento para animales domésticos (si corresponde).

Adicionalmente no olvide:

Tener completas las recetas médicas pertinentes.

Objetos de aseo personal

– Jabón (líquido y en barras)
– Gel de baño/ducha
– Cepillo y pasta de dientes

Medicamentos:

Para adultos y niños mayores de 14 años (aprox 4 personas):

– Ibuprofeno 400 mg comprimidos o cápsulas: 30 u.
– Acido acetilsalicilico 500 mg, sobres: 50 u.
– Paracetamol 500 mg: 1 caja por persona
– Pastillas para la garganta: 1 caja por persona
– Spray nasal: 1 frasco por persona
– Enjuague bucal (que contenga clorhexidina): 1–2 frascos
– Desinfectante para manos: 250 ml a base de alcohol
– Pomada antibiótica (que contenga yodo):1 u.
– Apósitos protectores (tiritas), gasas, desinfectante cutáneo y 1–2 vendas elásticas

Para niños menores de 14 años

– Ibuprofeno jarabe o paracetamol jarabe o comprimidos masticables: 1 envase por niño, dosis en mg/kg de peso corporal según prescripción médica

Elementos de limpieza y otros

– Jabón líquido para limpiar superficies, esponjas y paños de limpieza
– Bolsas de basura, cerillos, velas, pilas (linternas), aceite (lámparas de aceite)
– Papel higiénico y pañuelos de papel
– Para los animales domésticos: arena para gatos o pájaros, etc.
– Guarde dinero en efectivo suficiente en un lugar seguro de su casa.

Si va a salir no olvide llevar su tapabocas puesto… los desechables son útiles sólo durante 2 horas… existen otros más caros pero mejores, tales como las mascarillas para polvo con la denominación FFP3, HEPA o N95.

Si no consigue ningún tipo de tapabocas, use un pañuelo o mascada como alternativa… no haga como el siguiente.



viernes 20 de marzo de 2009

Paseo Cuernavaca -Tepoztlán.

Dentro de la cultura ciclística morelense, hay un evento que sin duda, todo "cicloaficionado" conoce: el paseo familiar Cuernavaca-Tepoztlán del 20 de noviembre.

Dicen, los que saben, que el paseo comenzó como una remembranza de la carrera: "El Calvario" Tepoztlán.

Hay que mencionar que de esto, ya han pasado más de 40 años.

Para los extranjeros, neofitos o no iniciados, debemos aclarar que "El Calvario" es un sitio turístico famosón dentro de Cuernavaca. Se podría decir que es una iglesia que antiguamente se encontraba en las afueras de la ciudad (hoy casi en pleno centrol).

Das Kompadre ignora a ciencia cierta por qué se llama así. probablemente sea en alusión a las representaciones de "La Pasión de Cristo" que se realizan en Semana Santa, aunque Das Kompater nunca ha visto una en esa iglesia. Sin embargo, esto sería muy probable, si consideramos que "El Calvario" se encuentra en la cima de una colina y los penitentes, podrían subir con las cruces a cuestas.

También es necesario mencionar que "El Calvario" se encuentra en la Avenida Morelos, como aquellos monumentos, puestos a borde de carretera, en los pequeños pueblos ubicados como cuentas en el interminable rosario del camino.

Cuernavaca poco a poco fue creciendo, pero la Avenida Morelos, sigue siendo una importante vialidad que transcurre a lo largo de la ciudad y une la carrwetera "Libre México Cuernavaca" con la carretera libre a Acapulco.

El paseo ciclista, es una delicia, sin duda, cada vez que uno pedalea hacia tepoztlán, existe la garantía de disfrutar el trayecto, sin embargo, al tratarse de un paseo, uno se despreocupa de los autos, de la mala vibra de los conductores y hasta de los golpes de viento provocado por los autobuses "Ometochtli" .

Para la ocasión Das Kompater se hizo acompañar por Zottacko, quien sin mucho rogarle, aceptó la propuesta.

Al encuentro llegaron también famosos personajes como InterSerge y su esposa Laurubike. También se encontraron a un viejo amigo, cuyo nombre no pudieron recordar, pues en su mente sólo estaba su apodo, que por cierto le desagradaba en demasía.

Das Kompater varias veces estuvo cerca de ser golpeado por usar dicho apodo en la secundaria. Más recientemente, durante una comida-reencuentro de aquellos años, cometió la tontería de presentar a su acompañante con su amigo y en vez de decir su nombre dijo: "Apodo impronunciable" te presento a... la mirada de hombre aquél se tornó oscula y sus ojos inyectados denotaron enojo, sin embargo, sonrió y dijo su nombre.

Por obvias razones, ni Zottacko ni Das Kompater se animaron a preguntarle el nombre. Y cada vez que se encontraban, sonreían y ascentía cada quien con la cabeza.


Antes de partir, se tomaron la foto "Oficial", misma que debió una mención larga, pues el fotógrafo y organizador explicó que hace 10 años se tomó la misma fotografía y recalcó la importancia de acudir a estos paseos, que fomentan la cultura de respwto hacia el ciclista.

Sin embargo, dado el egocentrismo de Das Kompater, lo más relevante no fue eso, sino encontrarse en la antigua fotografía de hace 10 años.

El paseo recorrió algunas de las calles más importantes de Cuernavaca, como Av. Morelos. También pasaron por lo que fuera el pueblo de Tlaltenango, la Glorieta de Zapata, la Glorieta de la Paloma, Ocotepec, Ahuatepec, la desviación a San Andrés de la Cal y finalmente: Tepoztlán.

Hace 10 años, cuando Das Kompater se hizo acompañar por Rafusun, el ayuntamiento de Tepoztlán celebró la llegada de los ciclistas con una comilona digna de un "bodorrio" (Boda).

Por extraño que parezca, Das Kompater aún recuerda el menú: Arroz rojo, Pollo con Mole, Cervezas y naranjas dulces para los deshidratados.

Sin embargo, en esta ocasión, los ciclistas se conformaron con ser recibidos por otros turistas que desconcertados examinaron de pies a casco sus atuendos y vehículos.

Aquello parecía convención de perros: unos a otros examinándose. No hubo necesidad de olisquear sus partes íntimas, con sólo ver la bicicleta que portaban cada uno supo quién era quién y a qué clan pertenecían (los de ruta; los de montaña, con todo y sus subdivisiones; los de BMX y los ocasionales).

No faltaron las bromas, los chistes, los "aventados" que desde la cola rebasaron el pelotón como si persiguieran "los puntos de la montaña" o los rezagados, que dejaron tras de sí su orgullo y condición para finalmente ser rebazados por niños y viejitos.

Lo importante fue el paseo, fue hacerse notar, demostrar una vez más que los ciclistas son parte de Morelos y que Morelos les pertenece y construye, que lo mismo aman brincar una banqueta, un "single track" en la montaña o surcar el descenso de Cañón de Lobos a 80 km/h.

Das Kompater, como siempre sintió un escalofrío recorrer sus mejillas, cuando escuchó en medio de la carretera, sin vehículos motorizados a la redonda, el suave rumor de los ciclistas tocar el pavimento. Quizás sea esa la razón por la que cada año, si es posible, se les une en este tradicional recorrido.


jueves 19 de marzo de 2009

Das Kompater es DELINCUENTE... pero ustedes también!


NO SOY DELINCUENTE from NO SOY DELINCUENTE on Vimeo.

jueves 12 de marzo de 2009

La Ruta de los Conventos vs Das Kompater & Zottacko

Hace algún tiempo, más de 3 meses, a Das Kompater se le metió la loca idea de recorrer la llamada "ruta de los conventos" en bicicleta.

La "ruta" no es más que un recorrido por los poblados dentro del Estado de Morelos cuyos atractivos principales son las edificaciones conventuales que las diferentes órdenes religiosas construyeron a su paso por la región.

La relevancia de estos sitios recae en su antigüedad, belleza arquitectónica o preponderancia histórica.

Luego de pensarle un rato (3 semanas) Das Kompater decidió convencer al Kompater Zottacko, para que lo acompañara en el recorrido, o al menos lo llevara hasta Tetela del Volcán, punto más alejado de su ruta, el de mayor altitud y por ende, el de mayor dificultad.

El plan era perfecto, con la salvedad de que Zottacko tenía que atender un compromiso familiar-social, que le impedía acompañar a Das Kompater, mas no para llevarlo hasta Tetela del Volcán.

El mero día del recorrido, se levantaron temprano y ataviados, cada cual para la ocasión, montaron la bicicleta de Das Kompater en el auto y partieron hacia las frías tierras de Tetela del Volcán.

Para llegar ahí, Das Kompater que decía tener mayor experiencia en esos rumbos, instruyó a Zottacko dirigirse rumbo a Cuautla.

Una vez que se encontraron en la HHH ciudad de Cuautla, supusieron que debían tomar la desviación a Puebla, dado que el Volcán Popocatepetl es la frontera de los 3 Estados, Morelos, Puebla y Estado de México.

Sin embargo, no previeron… (y Das Kompater no recordó) que sobre la avenida principal hay dos desviaciones, la primera, misma que tomaron, rumbo a Puebla. Y la segunda rumbo a Yecapixtla, Ocuituco y… ¡TETELA DEL VOLCÁN!

El pequeño error, los desvió más de 40 kilómetros de su destino, sin embargo, no les apartó de los hermosos paisajes, llenos de vida, color, cerros pardos, verdes y azules. Hermosos paisajes de la provincia morelense, dignas estampas que bien pudieron aparecer al reverso de una cajita de cerillos "Clásicos" de Jorge Cázares.

Tras retomar el rumbo y arribar a su destino (casi 1 hora después) desayunaron tacos de pollo y bebidas energéticas, Zottacko canceló su reunión familiar para dedicar su día al encuentro con los pueblos morelenses y sus conventos.

Luego de apreciar la extraña belleza del Convento de Tetela del Volcán, Das Kompater se puso su discreta chamarra verde fluorescente, se persignó como sólo los ateos lo hacen (con desesperada fe ciega y en nombre de un desconocido) y se subió a "La Maja" (Orbea Enol Asphalt, 2007).

Como pocas veces sintió la adrenalina en su cuerpo, el aire helado en su rostro, en sus brazos y piernas. Sintió como pocas veces la fragilidad de su cuerpo ante las circunstancias: la inclinación de la pendiente, las curvas cerradas y el pavimento accidentado de ese primer tramo.

Con el pasar de los kilómetros, le hicieron sentirse cual deportista extremo.

El trayecto entre Tetela del Volcán y Ocuituco no es muy largo, apenas unos 7 kilómetro.

Al llegar a Ocuituco sintió el fluir de la sangre en sus venas.

Con el aliento recuperado, Das Kompater y Zottacko, aparcaron cada quien sus vehículos.

El convento los recibió con un atrio amplio, un camino de piedras y un frío interesante.

Dentro, en el patio, una fuente de "Leones", similar a la que se encuentra en La Alhambra de Granada.
El convento de Ocuituco es el primero que los agustinos fundaron en América en 1533 y frente a él aún se observa la fuente de las Sirenas que, aunque deterioradas siguen enhiestas.

Con algunas fotografías recién tomadas, los "dos amigous" optaron por treparse a sus vehículos y seguir las indicaciones de protección civil, en caso de que el Volcán haga erupción.

Los señalamientos los llevaron a Yecapixtla, poblado famoso por su deliciosa cecina (Carne de res, salada, rebanada en largas sábanas) por su suavidad y grosor, apenas unos minutos en el comal son necesarios para echarse un bocado y así lo hicieron, simulando ser dos turistas indecisos de comprar las viandas.
Cada cual se echó un taco y aceptó comprar 1 kilo de la famosa carne.

Además de probar las nieves de maracuyá y xoconostle, admiraron el extraño hecho de ver un Rosetón gótico, en un convento hasta cierto punto austero, sin ningún otro detalle de ese estilo arquitectónico.

Con las piernas algo entumidas, Das Kompater subió a "La Maja" mientras Zottacko se trepó a su auto, para juntos emprender el viaje de regreso a Cuaunahuac, la ciudad de la eterna primavera.

Con el sol cayéndole a plomo, el viento helado, signo de la cercanía con los volcanes, Das Kompater y Zottacko transitaron la casi interminable recta hacia Cuautla, siendo el siguiente punto de referencia Cocoyoc, sin embargo, el cansancio, el sol y sin duda la pésima condición física de Das Kompater le hizo abortar la misión, tragarse su orgullo y subirse al auto, para volver a Cuernavaca.

A los pocos días, para ser exacto, el 1 de enero de 2009, Das Kompater Volvió a Yecapixtla, a bordo de “La Maja”. Esta vez, el trayecto de iga y vuelta fue de 102 kilómetros, lo que incluyó el ascenso y descenso del famoso “Cañón de Lobos”, lo cuál lo dejó tan cansado, que desde esa fecha no ha vuelto a tocar a “La Maja”.

miércoles 14 de enero de 2009

Pink Floyd The La Sierra

viernes 12 de diciembre de 2008

El mejor anuncio de lavadoras que he visto...

Link: Fleg Master Tlpizza

viernes 28 de noviembre de 2008

Fiestas Patrias Día 4 Gran Final!

Tras salvarse de un coma diabético, Das Kompater despertó con un hambre feroz y dado que el "Café de la Parroquia" tenía una deuda pendiente, Zottacko y Das Kompater decidieron cobrarla.

Los "jóvenes" armados de valor y mucha azúcar en la sangre tomaron el camino rumbo al mal
ecón.

Aparcaron sus vehículos en el poste más cercano y ocuparon una mesa en el susodicho café antes de las 7:30 AM.

Zottacko desayunó:

  • Plato volador (Sándwich de jamón, queso y algo más prensado y doradito.
  • Café Lechero



Mientras que el menú mañanero fue para Das Kompater:

  • Bomba (pan dulce “concha” con frijoles queso).
  • Pachola de guanábana (helado de guanábana batido con leche)





Mención aparte merece el "postre":

  • Jai Alai (helado de vainilla, flan, crema, mermelada de queso con un panqué y grosella).

Mientras disfrutaban de sus alimentos, observaron que un par de ciclistas cruzaba frente a ellos, rumbo a San Juan de Ulúa. Lugar al que pensaban acudir, pues al ser martes, estaría abierto al público.

Con una mirada tipo hollywoodense acordaron engullir sus alimentos cual boas, pagar la cuenta correr a buscar a los ciclistas.

Sin embargo, el mal servicio del lugar les impidió hacerlo con prontitud.

Así que la idea de alcanzarlos se desvaneció.

La siguiente opción fue: buscar un cajero o ATM.

Pero para su sorpresa, al salir se encontraron a los ciclistas. Eduardo y Emmanuel, dos ciclomontañistas de Boca del Río que religiosamente toman sus vehículos cada fin de semana y entre semana, cuando se puede.

Con sus bicicletas como cartas de recomendación, los ciclistas ejercieron una especie de ritual similar al de los perros que para reconocerse huelen sus partes, los deportistas dedicaron unos minutos para apreciar sus vehículos.

Seguían en ese proceso cuando decidieron acudir a Boca de Río. El cielo, aún triste, lloró mientras los cuatro ciclistas, a veces en una fila y a veces en dos, marchaban por el puerto semidormido.

Conforme se fueron conociendo, fuero también uniendo sus fuerzas contra el viento matutino que desde el Sur soplaba.

Cuando ya llevaban más de la mitad del camino recorrido, apenas comenzaban las presentaciones, que de formales no tuvieron nada. Apenas el nombre de pila.

Al poco rato, la lluvia se intensificó pero poco les importaba, pues lejos de estorbar, les refrescó.

En un paisaje extraño, como aquél relato de "Dama de noche", con el clima que te hace sudar aunque solo esté uno echado a la sombra, los ciclistas surcaron el asfalto cubierto por una delgada capa de agua, mientras una leve llovizna poco a poco se les unió en la ropa.

Tan metidos estaban en su andar que ni cuenta se dieron de haber llegado a "Boca del Río". Y como tal, estaba inundado.

No se trataba de encharcamientos ligeros, sino de riachuelos que cubrían de pared a pared el suelo.

En un punto, Zottacko siguió a "Trek-uel" mientras que Das Kompater seguía a "Specializ-edu" y cada uno tomó rumbos distintos.

En eso estaba, cuando Specializ-edu surcando la banqueta viró a la derecha pero muy cerrado a la esquina y Das Kompater por no querer caerse o rasparse con la esquina, abrió un poco más su giro. Pero al hacerlo encontró una coladera abierta con su llanta delantera y por fuerza de gravedad, cayó en semejante agujero.

En incidente no llegó a mayores proporciones que las de haber tenido el susto de su vida y un leve raspón en la rodilla.

Das Kompater se subió denuevo a su vehículo y retomó el camino, por donde creyó que sus compañeros habían pasado, pero al querer ver la hora en el velocímetro, se dio cuenta de que este se había caído con el golpe.

Así que volvió sobre sus pasos sin muchas esperanzas de volver a ver el aparato. Pero cual sería su sospresa al ver flotando en círculos, sobre el vórtice el pequeño velocímetro.

Al volver sobre el camino andado, recorrieron el centro del minúsculo poblado donde todos se conocen.

La vida en este lugar parecía tan apasible como el correr del agua, que sin mucho afán sigue su eterno camino hacia el mar.

De vuelta a la ciudad, los cuatro ciclistas intercambiaron sonrisas, felices de haber realizado una buena acción.

Das Kompater aún no se logra explicar cómo es posible que un simple vehículo extienda tan fuertes lazos fraternales con quienes de otro modo, serían simples extraños.

Con un abrazo y buenos deseos, los ciclistas se despidieron, no sin antes tomarse la foto del recuerdo.

Ya en la ciudad, Das Kompater y Zottacko regresaron al hotel para darse un baño y saldar sus deudas.

Al salir, Das Kompater deseó sacar provecho de sus "dotes" de periodista y conseguir un buen lugar para comer.

Pero la mala actitud hospitalaria de la recepcionista le quitó las ganas de insistir. Con decir que, la chica ofendió sus deseos de comida local con una propuesta que más parecía mentada: "aquí delante hay un McDonald's".

Semejante grosería para un amante de la comida es inaudito. Sin embargo, Das Kompater hizo oídos sordos y decidió junto con Zottacko encaminarse a la terminal de autobuses y si por casualidad algo decente se cruza frente a ellos... Hacer la respectiva escala.

No había alcanzado a pasar 3 ó 4 cuadras cuando dierón con el lugar perfecto. Justo en la esquina de S. Pérez Abascal y el Blvd. Manuel Ávila Camacho, encontraron el lugar ideal.

Una empanada de Mililla para compartir y sendos filetes especiales (filete de pescado, relleno de mariscos, bañados en salsa de vino blanco y mantequilla). De beber, una jarra de limonada, de esas que sí quitan la sed.

Con la panza llenita, los ciclistas se dirigieron a la terminal de autobuses rebozante de gente. Turistas que decidieron hacer puente esperaron hasta el último momento para comprar el boleto de regreso a sus ciudades.

Por obvias razones, las carreteras hacia el DF se volvieron estacionamientos improvisados y en lugar de llegar a las 8 ó 9 de la noche, arribaron a la terminal de Taxqueña cerca de las 11pm.

Das Kompater, un poco cansado de tanto trajín se recostó un poco en el asiento, para descansar los ojos. Pero apenas sintió que se acomodaba cuando ya se encontraba en el centro de Cuahunahuac.

En cuanto llegaron, sacaron las bicicletas de la cajuela y se prepararon para dirigirse a sus respectivos domicilios. Sin embargo, un pequeño detalle les impedía salir: La bicicleta de Zottacko se resistía a recibir su llanta delantera.

Tras batallar más de 30 minútos encontraron el problema y la solución. Pero, ahora el mayor problema radicaba en el tremendo aguacero que caía sobre la ciudad.

Los impermeables y rompevientos que durante todo el trayecto sólo pasearon ahora era su única defensa de la intemperie. Sin embargo, en el caso de Das Kompater no fue de gran ayuda.

Con las calles de la ciudad hechas ríos, los compañeros de viaje circularon como fantasmas en un pueblo desierto. Sus siluetas apenas distinguibles se anunciaban con luces tintilantes al frente y detrás de sus vehículos. Con la esperanza de ser vistos antes de que fuera demasiado tarde.

La lluvia refrescante selló el viaje. Les ensució la ropa y se les coló hasta lo más profundo; pero en su rostro seguía la sonrisa de haber cumplido con el reto de recorrer 160 kilómetros en 4 días. De haber conocido seres angelicales que sin ningún interés les brindaron la mano, ya sea para darles un consejo, ponerlos en la dirección correcta o alimentar sus cuerpos.

Así concluyó el puente de las fiestas patrias. Felices de ser mexicanos y de descubrir sus secretos abordo de sus bicicletas.

miércoles 5 de noviembre de 2008

Fiestas Patrias Día 3

Antes de emprender la aventura, el par de tlahuicas pensó en los posibles retos o imprevistos que podrían llegar enfrentar: llantas ponchadas, fallas mecánicas, (gomitar no estaba contemplado) mosquitos y por último, la oscuridad.

Así que se armaron de luces intermitentes para la parte de atrás y otras para el manubrio y casco (una alumbra el camino la otra, hacia donde uno posa la vista).

Por suerte, los implementos no haban sido necesarios hasta ahora que Das Kompater y Zottacko salieron de madrugada hacia la terminal de autobuses.

Como fantasmas en una población aún durmiente, el par de ciclistas rodaron en una mañana fresca, tropical y al mismo tiempo cálida.

En la estación de autobuses, otro de los entes angelicales que acompañaron al par de aventureros: una joven estudiante anónima, proveniente del DF con el mismo espíritu que el par de tlahuicas abordó el primer camión que encontró en la gran ciudad.

Sin boleto de vuelta ni dinero para el mismo se encontraba en Catemaco desde las 5 AM en espera de amanecer.

Para nuestro par de amigos fue como ver su alma en un espejo: soñadora, aventurera, valemadrista. Y como al alma misma que llega a la edad adulta, Das Kompater le dio un mapa de la ciudad: "pa' que no se pierda".

Ya en el camión, el trayecto madrugador fue interesante, lleno de paisajes hermosos que los turistas desperdiciaron en autorretratos. Sin embargo, la ventanilla fue en un momento, como las escenas de algunas películas de bajo presupuesto pero alto valor artístico onda: Everithing its illuminated (sin el rollo balcánico).

En Alvarado, observaron las postales que los obligarán a regresar y al hacer una escala en la ciudad, un desconocido alto, mal encarado y de bigote ralo les dio el mejor de los buenos días: el desayuno.

Volovanes (guayaba jamón y queso)

Para los no iniciados, los volovanes son una especie de empanadas, similares a los pastes hidalguenses, con la diferencia de que la masa es más gruesa, digamos que menos refinada, pero en los de dulce, una pequeña capa de azúcar quemada le da un toque extraordinario.

Solo faltó en champurrado, atole o café lechero para completar el cuadro. Pero según dijeron, el " desayuno", propiamente dicho, prometía para "La Parroquia".

Al llegar el puerto, los 3 volovanes que cada quien comió, ya eran cosa del pasado. Y tras preguntar por algunas direcciones, se dirigieron al malecón.

El nublado amanecer le recordó a Das Kompater las páginas de "Dama de noche", una novela situada en el Puerto de Veracruz, llena de melancolía, lluvias ligeras y bebidas embriagantes.

La primera escala fue para contemplar. Su majestuosidad, su belleza e inmensidad llenaron de alegría el corazón de Das Kompater.

A lo largo del boulevard costero, los ciclistas pasaron alegres entre turistas y locales disfrutando de la vista y los accidentes del suelo para "jugar" un poco, sobre las ruedas.

A los pocos kilómetros, ya se encontraban en el muelle de las estatuas, donde los lugareños, armados de simples tablitas y anzuelos se encontraban pescando.

La siguiente escala obligada debía ser "El Café de la Parroquia", de donde Zottacko tenía gratos recuerdos y Das Kompater, tremenda ilusión.

Tras deliberar sobre cuál de las dos sucursales es más ortodoxa, se apearon dispuestos a encontrar una cara sonriente que les indicara dónde sentarse. Sin embargo, nadie, absolutamente nadie lo hizo.

De inmediato, Das Kompater sacó conclusiones y pensó que se debía al atuendo de su amigo, que iba disfrazado de ciclista. Él, en cambio, sin los guantes y casco pasaba como un turista extravagante, nada más...

Armado con su verbo reporteril y la sonrisa más auténtica que supo imitar, se dirigió a un mesero y en son de broma preguntó a quién debía sobornar para obtener una mesa, al tiempo que buscaba una desocupada.

Con la peor sonrisa fingida, y la mirada de "No me quites el tiempo" el mesero se alejó.

El segundo sujeto tuvo la cortesía de ignorar a Das Kompater y de hacerle el favor de informarle que las mesas se asignan bajo la lógica del apañe.

Con la ilusión hecha pedazos y el coraje entripado junto al hambre, Das Kompater profetizó: "¡Váyanse a la mierda!" y le dijo al buen Zottacko: "Si quieres regresar, lo hacemos, pero me revienta que traten así a la gente". Y así, dieron por concluido el suceso.

El hambre es cabrona, pero el orgullo de Das Kompater lo es aún más... así que cambiaron "La Parroquia" por el hotel, si es que daban con él.

Los aventureros tenía reservada una habitación en el Hostal de Cortés y aunque contaban con la dirección, les faltaba un mapa pa' ubicarse, así que recorrieron 3 veces el malecón, casi de punta a punta. Hasta que finalmente encontraron un lugar que por ser tan grande, descartaron varias veces.

Una vez instalados, decidieron buscar algo de comer y posteriormente, acudir al famoso acuario de Veracruz.

El acuario, está ubicado dentro de una plaza comercial, así que encontrar algo de comer parecía fácil... y lo fue.

El menú fue:

-Caldo de camarón (medio litro de agua pintada con sabor marisco con 3 ó 4 trozos de verduras, según la suerte).
-Mojarra frita (decente) para Das Kompater.
-Mojarra al Chilpotle para Zottacko (la misma que para Das Kompater 20 mins después + salsa chilpotle).

Das Kompater, molesto y frustrado por tan graves fiascos culinarios, perdió el tiempo viendo revistas para bajar la muina, en tanto, Zottacko engullía su pescado de agua dulce.

Al poco rato, hicieron fila entrar al acuario y en unos minutos: ya estaban bajo el agua.

El acuario, aunque en remodelación, es un espectáculo hermosísimo. No importa si vaya de trabajo o por placer, no debe uno faltar.

Al salir, la siguiente parada fue el Fuerte de San Juan de Ulúa. Para llegar ahí, según nos dijeron, es posible acercarse en "ferry" barco o lancha, pero por ser lunes, estaba cerrado y por ende, el transporte también. Aún así, para Das Kompater y Zottacko, no fue problema, ya que abordo de sus bicicletas pudieron llegar.

Para quien vaya en auto, o en bicicleta, se debe rodear el recinto fiscal, que dicho sea de paso: ES ENORME. Pero ofrece un panorama "poco turístico" y más real de la ciudad.

Al llegar, los militares (hay un puesto de la marina ahí) se les quedaron viendo al par de entes extraños.

Con la interrogante en el rostro y la mano en el fusil, les dieron el paso, todavía con desconfianza. -Cualquiera dudaría de ese par, máxime porque Das Kompater iba con el torso desnudo (será de verdad o es un fantasma)-

Detrás de las rejas, o más bien delante, los turistas observaron la magnificencia del lugar, con las nubes acercándose como manto del atardecer.

De regreso, Zottacko demostró que ir y venir en bicicleta, todos los días de su cubil al trabajo, al fin rendía frutos. Pues aunque Das Kompater no se rezagó, tuvo que sacar a relucir el colmillo, dejando que Zottacko corte el aire (que en la costa es mucho) sin esforzarse demasiado.

De vuelta a la ciudad, revelaron su espíritu de turistas japoneses y sacaron fotos de cuantas cosas les llamó la atención.

Tras el agotador paseo, un urgente y merecido baño. Pero, para no decir que llevaron de paseo sus respectivos trajes de baño, decidieron darse un chapuzón en la alberca del hotel.

Para no hacer evidente la mugre y sudor que dejaban sobre la superficie, optaron por sumergirse con clavados tipo bomba y al menos hacer olitas.

La técnica funcionó, pues en lugar de dejar una nata polvo... quedó, lo que en química sería una "solución coloidal".

Ahí permanecieron hasta que el frío se les notó en el pecho y los dedos se les hicieron "pasitas". Tras lo cual, tomaron un baño en la regadera (por separado claro está).

Ya sin las costras de mugre y listos para dar "El Grito de Independencia" se dirigieron a la plaza central, donde entre veracruzanos y turistas clamarían a viva voz: "Viva México".

Para evitarse problemas de estacionamiento, los aventureros dejaron sus bicicletas en el hotel y se encaminaron a la plaza a pie.

Mejor decisión no pudieron haber tomado, pues justo estaba Das Kompater despotricando por su frustrada experiencia culinaria cuando de pronto...

A la mitad de una calle oscura en un barrio viejo, de lo que fuera en Veracruz de antaño, los aventureros tuvieron una revelación casi divina: una tortería.


Se trataba de una tortería, pero no de cualquiera, sino de las famosas: "Tortas Roque". Ubicadas en la calle "1 Mayo".

El lugar es fácilmente distinguible por ser el único sitio repleto de comensales y otros tantos que hacen fila en los "pedidos para llevar".

Las manos expertas de Arturo preparan, como lo ha hecho por más de 20 años.

Los ingredientes son:
Pechuga de Pavo
Pierna de Pavo (y otras partes más "morenas")
Jamón
Frijoles (para la base)
Chorizo (en rodajas y algo seco, casi como salami)
Queso manchego
Aceite de oliva (Prueba irrefutable de ser apto y recomendables para la gente saludable, eso incluye al Yoga teacher)
Salsa "receta secreta" (no podía faltar el toque de misterio)
Pan "media noche" (pan de agua blanco de costra suave y sabor dulce)

Pan micha (opcional en lugar de la "media noche" pero es de mayor tamaño, de aspecto más seco y costra un poco más dura).

Para acompañar... una botanita:
Hígados, corazones cocidos de pollo con cebollas cocidas, chilpotle y la famosa salsa de la "receta secreta".

La mejor manera de echarse la botana a la boca es con una hogaza de pan "micha".

Para bajarse el manjar, la "Zaraza" es la opción. (Soda sabor a naranja y grosella).


Tras haber cumplido las expectativas culinarias de la noche, continuaron su camino hacia el centro de la ciudad.

Unas cuantas cuadras antes de llegar observaron otra expresión artística anónima que bien vale la pena mostrar.

Ya sobre el primer cuadro de la ciudad la aglomeración de gente les indicó la dirección de la reunión. Sin embargo, antes de siquiera poder ver dónde era la plaza central, la masa de gente les impidió el paso.

La sensación de humedad en la piel y la cercanía con el pueblo "jarocho" fue la constante en su lento caminar. Hasta que, sin preámbulo, comenzaron los fuegos artificiales.

Los gritos de alegría, los ojos infantiles maravillados de adultos y niños. La sensación de ser mexicano pese a las diferencias políticas, ocupaciones y estratos sociales.

Pese a la dicha y verbena popular, mientras eso sucedía, a miles de kilómetros de ahí, los gritos de alegría eran gritos de dolor y como hace casi dos siglos, inocentes murieron por culpa de unos cuantos que quieren imponer su ley.

Sin embargo, Zottacko y Das Kompater, ajenos a la situación. Volvieron a pie hacia el hotel.

En el camino, además de borrachines de banqueta, mu-chachas cuya belleza Das Kompater admiró y mu-chachas de las cuales Das Kompater... dudó si eran chachas o chachos. Cabe señalar que el mito de que en jarochilandia abundan... es verdad... que pese a ser un pelafustán de pacotilla, Das Kompater respeta y no discrimina.

Lo único malo es que ahora los hacen tan finos que le puede a uno salir Gavilán y no Paloma.

Para no meterse en problemas, prefirió la seguridad de sorpresas más agradables y al ver un puesto de "raspados" se detuvieron.

Das Kompater iba con la intención de uno "tradicional", por no decir conservador, pero el antojo fue mucho y la curiosidad más.

Zottacko tomó un raspado (hielo hecho frappé) con esencia de Guanábana y leche condensada (para los mexicanos: "La lechera". La combinación es digna de provocar una descompensación de azúcar hasta en un elefante.

Sin embargo, no se compara a la "Gloria" cuyo nombre quizás se refiera al sitio donde uno termina luego de morir por tanto dulce.

La "Gloria" contiene:
Plátano machacado al instante
Esencia de Vainilla
Canela
Lechera
Leche clavel
Grosella

Todo eso en un raspado y todo eso, fue a parar al estómago de Das Kompater que tras engullir tales alimentos, se dirigió a "la camita para hacer mantequita".

¿Qué más podrían hacer? Después de todo, se lo tenía merecido...

martes 4 de noviembre de 2008

Le pudo pasar a cualquiera... pero lo pasó a ella...

jueves 23 de octubre de 2008

Bellezas duranguenses...

Durango merece mucho más que este simple post... pero también es cierto que esa belleza merece un post solito.

Ojalá pronto veamos hermosuras como esa que aún sin cinturita llena mis ojos de alegría. Les presento: LA CARTA BLANCA "CAGUAMON"

miércoles 22 de octubre de 2008

Se vale llorar...

jueves 16 de octubre de 2008

El difícil trabajo de un reportero

miércoles 15 de octubre de 2008

Fiestas Patrias Día 2

...Apenas cobró conciencia, Das Kompater se sintió feliz por realizar tan anhelado sueño.

A las 6 AM sonó el despertador de Zottacko (primer intento). A las 6:30 sonó el otro despertador de Zottacko, (segundo intento). A las 6:45 sonó el estómago de Das Kompater (intento final) y ambos, tras una breve y pueril guerra de almohadas despertaron.

Debido a las características topográficas de la zona, es posible desayunar algo ligero como fruta y jugos (zumos) a muy bajo costo. Sin embargo, Das Kompater y Zottacko prefirieron algo menos... saludable:

Memela (Tortilla de maíz muy grande, una base de frijoles negros refritos, lechuga picada, queso rallado y pollo desmenuzado)
Una orden de 3 picaditas (tortillas de maíz con la orilla levantada, base de salsa roja -muy picosa- y queso)
2 jugo de naranja.
1 "chocomilk" (leche batida con chocolate en polvo. La penetración de la marca "Chocomilk" hizo que casi cualquier mexicano identifique la bebida con ese nombre).

Con apenas algo de alimento en sus estómagos, tomaron camino hacia el "Salto de Eyipantla".

Apenas eran las 8:30 AM y la humedad ya se sentía en el aire. El cielo apenas clareaba el alba y las aves comenzaron su perenne recorrido de sus moradas a las zonas de alimentación.

Das Kompater y Zottacko emprendieron el camino hacia el "Salto de Eyipantla". El camino no fue muy largo, el viento y la pendiente a su favor aligeró la marcha.

Casi a la mitad del camino entre Catemaco y San Andrés Tuxtla, encontraron la pequeña desviación hacia el "Salto de Eyipantla". Cabe mencionar que la salida es tan pequeña que Zottacko se habría seguido de largo si no hubiera visto a Das Kompater hacerle señas.

En adelante el camino hermoso, largos pastizales flanqueaban la carretera y las copas de los árboles, como enamorados separados por el camino, extienden sus brazos para se unirse y techar el cielo.

A las 9:30, los ciclistas ya se encontraban en el famoso paraje. Por desgracia la afluencia de turistas ya corrompió la infancia de varias criaturas. Que sin siquiera decir "hola" piden dinero.

No obstante, algunos otros están dispuestos a trabajar a cambio de 10 pesos. Tal fue el caso de Daniel, un niño de no más de 11 años que sin ofrecerse aceptó cuidar las bicicletas mientras el par de aventureros descendía los más de 400 escalones hasta el río.

La atracción de lugar obviamente es "el salto" que consiste en una cascada impresionante, por su altura y ubicación, enclavada en la densa vegetación.

Además, a unos metros de la base, es posible disfrutar de mojarras, cervezas y otras bebidas espirituosas.

Por la forma peculiar de viajar el par de intrépidos sólo pudo pedir sendos cocos y tras beber su agua comieron su pulpa.

En eso estaban, cuando de pronto, distinguieron una escuálida figura a la distancia. Se trataba del buen Daniel, quien abandonó su puesto de vigilancia para averiguar dónde se encontraban los dos extraños turistas.

Así pues, no hubo más remedio que invitarle a Daniel algo de coco bañado en limón y chile.

Quizás por la proeza de haber viajado en bicicleta hasta tan hermoso lugar, quizás por la ridiculez de su atuendo o el olor a sudor añejado, una hermosa joven, como en la antigua Grecia coronó las sienes de nuestros amigos con ramitas de albahaca (pal dolor de cabeza y ahuyentar las malas vibras).

De regreso, el camino fue hermoso, Das Kompater llevaba un ritmo tranquilo para no sufrir los problemas del día anterior. Sin embargo, la suerte estaba echada.

Zottacko pidió detenerse en una estación de Gasolina para vaciar el tanque de líquidos y mientras lo hacía las nauseas invadieron a Das Kompater.

En cada respiración, una oleada de mareo y malestar privaba a Das Kompater y así el acto reflejo fue inevitable y echó fuera lo que tan gustosamente se había echado dentro.

Apenas Das Kompater recobró la figura tomaron camino devuelta a Catemaco. Por desgracia al llegar al poblado y como quien pisa tierra santa, Das Kompater tambaleante dio unos pasos antes de hincarse y en plena calle repitió la dosis.

Una vez en el Hotel, se consiguió uno de los remedios de minero más socorridos y aunque ignoraba si funcionaba se auto-recetó una Coca-Cola tibia (no había fría) reposó la panza sintiéndose el hombre con los abdominales más sobresalientes tras haber recorrido cerca de 30 kms y haber vomitado 2 veces.

Si bien el agotamiento los dejó rendidos, el hambre pudo más. Así, se acicalaron tanto como les fue posible para degustar la especialidad de la región: "Tegogoles".

Muy cerca de la playa del brujo, Das Kompater y Zottacko entraron a uno de los restaurantes que les llamó la atención especialmente por no tener pregoneros ni plañideras deseosos de atraer clientes.

El sazón si bien merece ser reconocido, no se acerca a las expectativas que Das Kompater tenía de una zona tan mágica y exótica.

El menú para el par de hambreados fue:

Tegogoles al centro
Sopa de mariscos (aguada y con un picor de carraspera)
Mojarra Tachovi (Picante y sabrosa)

Por desgracia, las actividades físicas de los atletas les impidió ingerir bebidas alcohólicas, sin embargo, un antojo de "Toritos" se adentró en la mente de Das Kompater.

Y dado el poco espacio de tan pequeña mente, cualquier antojo ocupa el 100% de su mente.

Después de comer y reposar un rato la comía, Zottacko y Das Kompater deambularon por la ciudad tanto como se los permitió una lluvia ligera, de esas que dicen: moja-pendejos.

Mientras lo hacían, la idea del "Torito" creció y creció y creyó haber llegado a buen puerto, cuando, "una mexicana que chicharrones vendía..." les dijo donde podrían conseguir la bebida espirituosa.

En repetidas ocasiones el par de tlahuicas se encontraron con sitios donde vendía el concentrado por litro. Sin embargo, dado que viajaban con el equipaje en sus espaldas y las maletas eran pequeñas, comprar un litro solo sería útil si lo bebieran todo, pero de nuevo el riesgo de emborracharse, con la consecuente deshidratación, era un riesgo que no podían correr.

Así que, luego de buscar y buscar, encontraron un sitio donde vendía el "burel" individual con sabor a coco. Pero... ¡oh sorpresa! se trataba de un pésimo helado de coco artificial con "aguardiente" puesto en una copa.

Al parecer, Veracruz se negaba a descubrir sus manjares preciosos en las fauces de Das Kompater.

Desangelado, Das Kompater puso buena cara y junto a Zottacko volvieron al Hotel. Pues a las 6 AM, viajarían al Puerto de Veracruz.

El rayito de alegría fue una de esas imágenes del México surrealista: Una bicicleta alubike trapada en una pipa de agua... pero... ¿porqué no? ¡usando la defensa delantera como rack!

miércoles 8 de octubre de 2008

Obama Vs McCain

jueves 2 de octubre de 2008

Fiestas Patrias Día 1


Pareciera que ya es costumbre que Das Kompater tenga empleos en los que las vacaciones son meras ilusiones.

Desde que nuestro gañán de pacotilla ingresó a las filas corporativistas trasnacionales, Das Kompater casi no ha gozado de días de asueto. Así que ante cualquier oportunidad de olvidarse del trabajo, hace todo cuanto esté en sus manos para evadirse.

En esta ocasión vio la oportunidad de hacer un "puente" juntando un fin de semana con el famoso "Grito de independencia".

Como muchos chilangos, Das Kompater se dio a la fuga de la gran ciudad, pero a diferencia de muchos, su equipaje de viaje incluyó una bicicleta y de compañero de viaje Der Kompater Zottacko.

En punto de la media noche los Das Kompater y Zottacko junto a sus flamantes bicicletas abordaron el autobús de la aventura rumbo a San Andrés Tuxtla, Veracruz.

Esa, al igual que las noches anteriores, el sueño fue intermitente. El nerviosismo, las ansias de llegar y la emoción de emprender una aventura les apartó de Morfeo. Apenas al clarear el alba, Das Kompater fijo su vista en la carretera que el autobús devoraba a su paso y se imaginó recorrerla junto a Zottacko y Dora (su bicicleta Giant Yukon FX 2008).

A las 8 a.m. arrivaron a su destino sin contratiempos. Sin embargo, en la premura por comezar a pedalear, Zottacko olvidó sus anteojos en el autobús, por lo que solicitamos su recuperación en su siguiente destino: Catemaco, donde el par de exploradores pasarían la noche.

Una vez arreglado ese menester subieron a sus vehículos rumbo a Tres Zapotes, la cuna de la cultura Olmeca.

Pero antes despertaron la fauna estomacal con el siguiente menú:

1 Yogurt
1 Jugo "Del Valle"
1/2 Sándwich o un intento del mismo. (1 cuadro de jamón que no más grande de 10cms x lado y 1 rebanada de queso o sustituto de queso)

El trayecto hacia Tres Zapotes fue de 26kms, la primera etapa tuvo descensos ligeros, algunos ascensos y curvas cerradas en pendientes más pronunciadas, lo que permitió alcanzar una velocidad máxima de 56kms/h. La constante del paisaje fue un verdor revitalizante, altos pastizales flanqueaban el pavimento ausente de baches y otros obstáculos.

La segunda etapa, al llegar a Santiago Tuxtla se tornó un poco más urbano. Sin embargo, a los pocos kilómetros de tomar la desviación hacia "Dos Caminos" y luego hacia "Tres Zapotes" el paisaje se llena de verdor, amplios sembradíos de maíz, pastizales y pequeños poblados ubicados como cuentas de un Rosario, cada cierta distancia. De ahí destaca "Potrero" sus casas coloridas parecieran haber sido sacadas de una postal de mexicaneidad.

En Tres Zapotes, visitaron el museo de sitio donde se exhibe una de las Cabezas Monumentales encontradas en el lugar, así como otros vestigios de la cultura Olmeca.

Encontraron en el único restaurante apto para turistas un filete de res encebollado y sendos jugos para acompañarlo.

Además encontraron una de esas huella de la sabiduría y filosofía urbana, ahí en un poblado lejos del mercantilismo, cerca de las raíces de la cultura mexicana, descubrieron que: "¡El graffiti no daña; el Amor si!"

De regreso, el escenario no fue muy alentador. El viento en contra, la humedad en pleno y el sol abrasador derritiendo el poco cerebro que les quedaba.

Las pausas se volvieron más frecuentes y la sombra, aunque poca, se agradece cual regalo divino. No por nada dice Der Papa V: "Cuando el camino es largo; hasta el sombrero cansa".

Con cada pedaleada, los aventureros dejaron parte de sí, en el camino; ya sea en forma de sudor, hígados y otras secreciones. Hasta que finalmente llegaron al poblado de Santiago Tuxtla.

La parada obligada, además de las tiendas de abarrotes en búsqueda de líquidos, fue el mercado, donde compraron sendos plátanos y naranjas para reponerse del desgaste.

Al buscar una sombra donde protegerse del Sol, se encontraron bajo un techado de lámina frente un par de negocios cerrados.

Das Kompater y Zottacko se encontraban, concentrados en las labores alimenticias y de desollar sus naranjas, sintiendo las miradas curiosas en sus rostros, vestimentas y vehículos.

Al poco rato, un niño de no más de 12 años, se les acercó tímidamente. Su rostro y sus ojos, llenos de ilusión, en sus manos, llevaba un plato cubierto con una servilleta.

Al verlo, Das Kompater y su compinche se miraron extrañados. El niño al notar la reacción, les dijo como a un par de bebés: "Para ustedes".

Con la interrogante en el rostro y el escepticismo de cualquier citadino preguntaron: "¿Cuánto cuestan?"

La mercancía en cuestión eran un par de Sándwiches. Y no tenían precio.

Cual españoles en épocas de descubrimientos, al llegar a las costas la gran Tenochtitlán (si es que hubo tal cosa), el par de exploradores atestiguó la hospitalidad que pudieron haber recibido los conquistadores. Salvo que en lugar piedras y metales preciosos, la ofrenda vino en forma de emparedados.

Darío, al ver a los ciclistas vio materializados algunos de sus sueños, conocer alguien tan apasionado como él del ciclismo.

Al conversar su con él, su amigo y su Mamá supieron que primera instancia el par de Tlahuicas fue confundido con un par de "gringos" (americanos). Sin espíritus malinchistas, Darío sintió que debía contactar a los extranjeros y dejar en ellos su huella. Definitivamente lo hicieron, más allá de lo sabroso de los alimentos.

También fue gracias a ellos que supieron la existencia de un museo local y dos cabezas Olmecas monumentales. Una dentro del museo y otra en la plaza central del pueblo.

El cansancio, la deshidratación, la humedad y falta de energía los obligó a tomar un autobús rumbo a catemaco, donde, les esperaban los anteojos de Zottacko y una suave, cómoda y reconfortante cama para cada quien.

Sin embargo, todas las circunstancias adversas ya habían hecho mella en la condición física de Das Kompater y sin muchas advertencias las náuseas le invadieron haciendo imposible retener en es estómago su contenido. Como si hubiera poco, el ejercicio de sus abdominales, en cada reflejo para volver el estómago, sus músculos se contrajeron al borde del calambre, lo cual lo dejó aún más agotado, así que su única opción fue: ¡dormir!

A media noche, Das Kompater despertó, como alguna veces, sintiéndose ajeno a la cama en la que duerme, adormilado, se hizo las preguntas rigor para salir de dudas: ¿Sólo o acompañado? ¿Casa u hotel?

miércoles 17 de septiembre de 2008

Aquél arte extraño



Hace ya más de 20 años, Igor Vladimirov, tuvo uno de los escasísimos momentos de buena onda hacia Das Kompater.

Fue en una pequeña calle cerrada, de esas que tienen una pequeña glorieta en el fondo al rededor de la cual se acomodan ampliamente 5 ó 6 casas que difícilmente entraría en la categoría de pobres.

Dadas las características de las humildes mansiones, sus banquetas son amplias y sin muchas irregularidades, ideales para desplazarse en dos ruedas.

Así, Igor Vladimirov, llevó al joven Das Kompater cual corderito al matadero.

Ya antes, la piel de Das Kompater había resentido las inclemencias de su fraternal cariño. (caer de una yegua o enterrarle un lápiz en la mano por mencionar algunas).

No obstante, la fe ciega que infunde una orden paternal como: "Ve con tu hermano" fue suficiente para despejar todo miedo.

Ya en el sitio, Igor Vladimirov le ordenó a Das Kompater recordar el movimiento que describen sus piernas al usar su afamado "triciclo Apache".

Con esto en mente, notó una sensación de desequilibrio al subirse a aquel aparato de dos ruedas. Sin embargo, la mano "protectora" de Igor Vladimirov que le sostenía del asiento le permitió permanecer un instante en ristre.

Luego de un par de caídas y sendos raspones Das Kompater logró dominar aquél arte extraño llamado: andar en bicicleta...

martes 9 de septiembre de 2008

Ups & Downs


Hace algunos días (un mes para ser preciso) Das Kompater festejó su cumpleaños.

Cual celebridad que no es… recibió felicitaciones, llamadas, correos, abrazos, bechos, apapachos, reclamos, mentadas de madre, aplausos y dedicatorias extraordinarias.

No importa si fue con una noche de Jazz en el Zinco Jazz Club, una invitación a cenar en Casa Lamm o comer manjares turcos en el Casbah... dos cosas son seguras: durante los festejos hubo buena comida, buena música y mejor compañía.

Desayuno en "El Cardenal", comida en "El Tajín" tarde-noche de billar en el "Malafama" Jazz en el Zinco Jazz Club... ¿qué más se puede pedir?

Por desgracia, esta vez la calma precedió la tormenta. La siguiente semanas después de su onomástico, Das Kompater extravió su Tréo… y el pato le tiró a las escopetas… porque siendo como es… un miembro activo del equipo de Seguridá (con ese tonito) el extraviar un valioso aparatejo como su Treo sin duda fue como machetazo a caballo de espadas…

Para acabarla de amolar.. Das Kompater se vio contagiado por uno de los más comunes y mutantes de los virases: La influeza… mejor conocido como la gripe… y si bien no fue gripe aviar… si fue gripe extranjera contagiada por un gringo loco que vino desde tierras lejanas para hacer trabajar a Das Kompater cual esclavo (en épocas de la esclavitud, claro está). Luego siguieron las constantes pinchaduras de llantas en su amada Dora y para colmo de males… la continua postergación (¿si existe tal palabra?) de compromisos con la famosa KGB.

De aquellos momentos, hace un mes… Das Kompater se queda con haber sido sinceramente recordado desde lejanas tierras como Cd Satélite, la Nva Santa María, San Cristóbal de las Casas, Memphis, Francia o la Agrícola Oriental. Haber recorrido un museo en compañía de Der Papa V.

A pesar de la tormenta, quién se puede quejar de sus circunstancias si tiene la dicha de tener seres tan hermosos a su alrededor. Quizás no estén todos. Pero aún quien quisiera olvidarle, recuerdan a Das Kompater explotar en una carcajada sincera, en una broma sin chiste o una nieve de “higo con tequila” y “coco con ginebra” en la fecha de su cumpleaños.

Cada año tiene sus Ups & Downs y como el chocolate amargo, la vida requiere de un sabor sobrio que haga resaltar los chispazos de dulzura que dan las alegrías.

viernes 5 de septiembre de 2008

Just like a drummer

Das Kompater, a pesar de su gusto interminable por la buena música... es pésimo cantando, bailando o tocando algún instrumento... Sin embargo... encontró un video que de inmediato le recordó sus clases de televisión impartidas por el famosísimo "Padre" en la triple "H" Septién.

En aquellos días la consigna fue: hagan un videoclip.

Si en ese momento hubiera conocido este video... quizás su calificación habría sido mejor... en fin... sea esta una inspiración para quien estudie Periodismo, Televisión, producción cinematográfica... cualquiera de las materias afines... o simplemente le guste la rolita!

lunes 25 de agosto de 2008

La pasión por el deporte

Por razones ajenas a Das Kompater, de las cuales Das Kompater no les debe ni una explicación.... le ha sido imposible ver más de 1 hora los acontecimientos de Beigin08.

Sin embargo, no puede escapar de su entendimiento que detrás de cada justa hay un sin fin de detalles, de personas, de trabajos que se entrelazan para hacer algo memorable.

Sin duda, Michael Phelps ha sido una de las atracciones y en honor a la verdad decidió subir el siguiente video como muestra del gran trabajo que hacen todos los que van a unos Juegos Olímpicos.

Ora que si de periodismo se trata... escuchen con cuidado la narración.


For the foreing guy I suggest you read the subtitles. If I had to title the video it would be: Daddy... I wanna be a Journalist...



Pa quien no pueda ver el vid... Das Kompater les deja una caricatura:

martes 5 de agosto de 2008

Talento a los 13


Este chavito gana por hora £70 es decir unos 140 USD... lo más impresionante es que gana eso... en 1 hora... nomás hagan cuentas....

Quizás se aburrió de Guitar Hero o algo así...



lunes 4 de agosto de 2008

El periodismo como estilo de vida...


Hace algunos días KGB festejó su cumpleaños. Como todo evento de socialité el ambiente fue agradable, lleno de carcajadas, sorpresas, accidentes y delicias gourmet.

Das Kompater disfrutó enormemente convivir de nuevo con periodistas que ejercen su profesión.

Siguiendo el argot, diremos que durante la velada, hubo varias notas, pero la bitácora de Das Kompater prefiere la crónica sobre la noticia...

A eso de las 18:30 horas, Das Kompater y KGB se citaron en un famoso Vips (cadena de restaurantes) para avanzar en la preproducción de un video. Sin embargo, los hábitos alimenticios y exceso de trabajo de oficina, hizo que Das Kompater olvidara la hora de la comida.

Por obvias razones, Das Kompater moría de hambre, así que ordenó, mientras KGB llegaba, una sopa de tortilla, o azteca (caldo de pollo, tiras de tortilla frita, aguacate, chicharrón, queso fresco, queso Oaxaca, crema y un toque de chile pasilla).

De plato fuerte, un Sirloin Steak a la pimienta, vegetales cocidos y papas a la francesa. Para completar su dieta alta en carbohidratos acompañó sus alimentos con una naranjada preparada con agua mineral, jarabe y poco hielo.

No obstante, Das Kompater debía reservar un espacio para el menú de las Pizzabrosas, donde la pequeña KGB decidió festejar su cumpleaños a las 19hrs, así que debió engullir tan rápido como pudo, el sirloin seco y los vegetales batidos.

Sin más contratiempos que el de no poder saborear su comida, Das Kompater acabó con los platillos en un santi-amén pagó la cuenta y aún con restos de res en los dientes subió a un taxi junto a KGB para darse, ahora si, un festín.

En las Pizzabrosas ya los esperaban Der Ausländer y C-si Semiotique armados con una cerveza y una copa de vino.

Das Kompater sucumbió ante los encantos de una "Victoria" helada y con poco apetito (raro en él) apenas tomó dos rebanadas grandes de pizza.

La conversación sin duda fue entretenida, divertida y para variar: enriquecedora.

Con un dejo de desilusión KGB vio disminuir la pizza mientras el tiempo pasaba sin que apareciera el resto de sus invitados.

C-si Semiotique cumplió su augurio de permanecer hasta las 9 y de que mientras ella estuviera ahí no llovería.

La falta de quórum, el inicio de la lluvia y las ganas de caminar hizo que KGB, Der Ausländer y Das Kompater se encaminaran al "Travesares" un curioso restaurante donde no hay una silla igual a otra, el ambiente es ligero y el menú es gourmet.

Poco antes de hacer el cambio de sedes, KGB llamó a sus compañeros de trabajo y aunque sabía que podría estar en altavoz les urgió a demostrar su amistad y no ser: "una bola de ojetes".

Del otro lado de la línea, se hizo un silencio incómodo tanto por los merecedores del adjetivo como del resto de los presentes. Y en todos ellos la imagen tierna y linda de la pequeña KGB... desapareció.

No obstante, nadie interpretó la frase como un verdadero insulto. Más bien como una fraternal llamada de atención, para avisarles del cambio de sede.

Con eso en mente, los periodistas salieron del rotativo en pos de un automóvil de servicio público (taxi) y de encontrar a la pequeña KGB en el Travesares, aunque en sus vivas mentes y amplios estómagos vacíos la pizza seguía en el ambiente.

En el Travesares, Das Kompater ya se encontraba disfrutando su: Express doble cortado, (a diferencia de "Santos" personaje al que, según KGB, se parece Das Kompater) cuando apareció la marabunta de periodistas y luego... llegó Josef.

La primera ronda de cervezas sólo sirvió para abrir el apetito y alegrar más la "entrega-recepción" de regalos; que incluyó un par de películas y una fotografía poco favorecedora de KGB envueltas con un pliego de periódico (específicamente una nota que a KGB le interesaba) El moño tampoco fue casualidad, pues se trató de una pulsera de tela finamente arreglada.

A pesar del buen ambiente las pizzas reclamaban su preponderancia y los periodistas dieron voz al reclamo.

Así que, una vez pagada la cuenta los 16 comensales emprendieron el camino de vuelta a las Pizzabrosas. Sin embargo, la hora, el exceso de hambre y escasez de ingredientes para las pizzas jugó en contra y la peregrinación siguió su errático camino al sur.

Una de las sugerencias fue detenerse en una mezcalería, pero el efecto chillón que produce en nuestro amigo le hizo oponerse rotundamente. Aún así parecía ser la mejor opción.

A los pocos pasos de las Pizzabrosas, encontraron un bar abierto, con mesas y sillones chaparros, luces tenues y música tranquila. El ambiente parecía ser una invitación.

Das Kompater entró para resolver 3 preguntas básicas. Se acercó a la barra y preguntó: ¿Tienes algo de cenar? ¿A qué hora cierran? y... ¿Tienes espacio para 16 personas?

Las respuestas fueron: 1.- pizzettas, 2.-A la 1 de la mañana y... 3.-¡No mames! déjame ver...

Con buen ánimo el barman le dijo a la mesera y la mesera al dueño-capitán. Apenas 15 minutos después ya todos se encontraban sentados y vino la foto del recuerdo. Obviamente debía sacarse antes de que todos estuvieran borrosos...

El menú fue sencillo: todas las pizzettas que había y todas las órdenes de papas que tenían.

De inmediato comenzaron las bromas, los chistes y los traumas por estar saturados de noticias como el News Devine o la operación Jaque para el rescate de Ingrid Betancourt.

Para todos fue una sorpresa el pastel, con todo y velita. El plato decorado con el nombre de la cumpleañera en chocolate mereció varias fotos.

Pero la linda KGB, al escuchar un comentario hilarante, sacó de lo más profundo de su subconciente la ¡Britney señal! Frente a varias cámaras fotográficas (1 x periodista = 14)

Como acto reflejo, sus índices presionaron el obturador de cada cámara y los flashes hicieron por un momento, que la penumbra del bar desapareciera.

En ese momento de luz, Das Kompater entendió: el periodismo no es una profesión, es un estilo de vida...

Para aquellos con curiosidad sobre el antro al que KGB y su marabunta de periodistas invadió, el lugar se llama ECO, antes conocido como el Bar de Fly... dicho sea de paso, se preocupan por el medio ambiente... así lo demuestran con sus lámparas (hechas de materiales reciclados o alternativos) (ej. un candelabro hecho con 500 plumas Bic).

jueves 17 de julio de 2008

"El Buen Amigo"

El plan de actividades parecía además de apretado, aburrido. Por una serie de coyunturas, Das Kompater tuvo que hacer una serie de sacrificios que jamás pensó los haría por el trabajo: levantarse temprano (antes de las 4am) y trabajar (desquitar el sueldo).

A cambio de tan crueles actividades tuvo la oportunidad, tanto de conocer Durango, como de darse el gusto de probar parte de la gastronomía local.

Para Das Kompater, los accidentes no existen, así que se dejó llevar por la corriente de casualidades y del destino, que lo llevaron a la esquina de Laureano Roncal y 20 de Noviembre, donde pudo degustar el desayuno del trabajador duranguense: los Lonches de Barbacoa.

Para empezar, debemos definir lo que es un "lonche". La palabra es un anglisismo de Lunch (almuerzo). Por alguna extraña deformación del imaginario colectivo del chicano, el mojado o el mexicano fronterizo se entendió que el lunch debía ser un sandwich, torta o emparedado (pa' quien no sepa es cualquier cosa que se ponga entre dos pedazos de pan).

Ahora bien, la barbacoa en este caso es una especie de estofado de res, hecho con la cabeza del bovino. Lo más interesante del platillo es la cantidad de cortes que se pueden sacar de esta pieza.

Para quien sea de estómago sensible con las menudencias es mejor no preguntar qué se está comiendo. Si acaso pedir un taco o lonche de macisa, o carne magra, es la major opción.

La selección de Das Kompater fue el lonche de cachete, el complemento ideal es el repollo (col) finamente picada con cilantro y jugo de limón. Pa' beber, una coca-cola helada termina el cuadro.



Una particularidad más de este platillo es el pan.

Según el panadero (al que casualmente conoció Das Kompater) el lonche se prepara con una "telera" (similar a la baguette, o pan de agua con costra). Sin embargo, en este caso su textura se asemeja a la "Semita" (pan típico de puebla) la masa o migajón es porosa, no muy compacta. Digamos pues, se opone a los virotes de Guadalajara.

En resumen, Das Kompater se empacó un sandiwich, o "Lonche", de barbacoa, específicamente de cachete, o macisa, hecha con una "telera", o pan dulce, similar a la semita.

Otro detalle singular, es que su elaboración requiere más de 9 horas de cocción al vapor.
Quien visite Durango no puede perderse de este manjar servido en un pequeño triciclo llamado "El buen amigo".

viernes 20 de junio de 2008

Jerry… no es un ratón

Quien escuche el nombre de “Jerry” y lo asocie con dibujos animados invariablemente pensará en un pequeño roedor que siempre se las arregla para hacer quedar mal al gato “Tom”.

Sin embargo, para efectos de este relato, debemos aclarar que Jerry no es un ratón. La historia que está a punto de contarnos la famosísima KGB, una excelente periodista aunque reniegue de serlo, encuentra similitudes con los personajes de la caricatura.

Antes de contarles la razón principal por la que por primera vez escribe algo KGB para un blog, no está de más un poco de preámbulo, tal vez así compartirán con esta improvisada autora parte de las sensaciones que provocó el suceso principal de la historia.

Hay mucha gente que disfruta de la compañía de una mascota, generalmente son perros, gatos, peces, ya dentro de algo más complejo roedores, serpientes, arañas y en cantidad de seres vivos que generalmente se encierran en una hermosa y práctica caja de plástico o cristal. Ya dentro de las excentricidades he leído casos y escuchado experiencias de personas que cuidan y adoran a changos, caballos y hasta osos, dentro de espacios poco aptos pero adaptables.

Cuando KGB salió del jardín de niños, sus padres consentidores como cualquiera con una sola hija le regalaron cinco pollitos y un pato. A esa parbulita le llamó la atención ese pequeño palmípedo diferente al resto de las pequeñas bolas amarillas que piaban, incluso el sonido era diferente, algo en ella cambió cuando descubrió en esa ave a su amigo de la infancia, Jerry le llamó.

Ya no lo recuerda pero sospecha que eligió ese nombre porque uno de sus personajes favoritos de las caricaturas de antaño era ese astuto ratón que se escondía de Tom y le daba una dolorosa lección todas las mañanas de sábado en canal 5.

La convivencia que tuvo con ese pato fue extraordinaria, tal vez era sólo la impresión de una niña de 5 años, pero realmente ella consideraba poco común que un pato le siguiera de un lado para otro, que le hiciera compañía al leer, ver la tele y hasta para
dormir. Algo que aún recuerda con melancolía y mucho cariño es que Jerry aprendió a jugar a la pelota, la aventaba con el pico de regreso a su ama.

Con el tiempo el pato creció y con ello la amistad entre niña y ave, sin embargo un accidente provocó que el pobre pato muriera.

Desde entonces KGB recuerda con cariño y tristeza aquel episodio, sin embargo, en lugar de cerrarse ante tal tragedia convivió con varios caninos, entre ellos su adorada y también fallecida Shaolin, una hermosa golden retriever.

Hace algunos meses al sobrinito de KGB llegó a la casa con la misma ilusión infantil con la que su ahora tía disfrutaba meter mascotas y animalitos raros a la casa con la
esperanza de que su madre no gritara muy fuerte esa negativa que con el tiempo se convertía en resignación para alojar a otro espécimen más.

El sobrino llegó con un patito, sus plumas eran diferentes, muy suaves y con un peculiar aroma a campo. KGB no pudo evitar recordar los días más felices de su infancia al lado de un animal parecido y cayó rendida ante sus tiernos ojos.

A partir de ese momento KGB adoptó a un ave que ya no tenía cabida en un departamento de tres recámaras, dos baños y una sala comedor bastante reducida a comparación del lugar donde creció y del cuál se mudó hace 8 años, de donde dejó atrás el recuerdo de su primer y hasta entonces único pato.

Jerry II ocupó un lugar en el pasillo y alcoba de KGB, creció rápidamente y conforme eso pasaba, la dueña perdió la ilusión de contar con el amigo de su infancia, en cambio conoció otro tipo de palmípedo que contiene todas las características que originaron la creación del personaje de Disney, Donald, y el pato de WB Lucas. Es decir, lo enojón y agresivo que puede ser un pato simpático pero irritable.

Este nuevo personaje odia quedarse sólo, grita cada vez que quiere algo de atención y tiene una mirada tierna pero profunda. KGB rápidamente aprendió algo más de los patos… su pico es muy fuerte, tanto que puede arrancar un pedazo de mano o incluso la cara, o peor aún un dedo de tus pies.

Así que ahora, toda la familia de KGB tiene que cuidarse del pato cuando está suelto, porque al estar irritado corre hacia los pies o piernas de cualquiera que se ponga frente a él, y pocas veces se libra de una buena mordida que termina en moretón o hasta en una cortada profunda con un poco de sangre.

Otro detalle interesante intrigante y “exótico” de Jerry II (KGB ha investigado sin mucho éxito los porqués de este fenómeno) es que tiende a buscar las botas (no zapatos, no tenis, no zapatillas ni huaraches) de Aseret G (la progenitora de KGB) para hacer una especie de ritual, el cual podría ser llamado “pisar a la bota”… no se sabe a ciencia cierta qué quiere hacer el pato con la bota pero con un poco de imaginación se podrían generar muchas ideas… sobre todo en la mente sucia de Das Kompater...

Antes de que esta historia se vuelva más descriptiva de lo que ya es… debemos narrar el hecho que provocó esta historia…

Un buen día, a principios de mayo, KGB salió temprano de trabajar con lo ilusión de llegar a casa, tal vez leer un rato o ir a tomar un café, cuando al llamar a su madre para avisar que iba en camino, contestó su padre con un tono dubitativo, el cual fácilmente fue identificado.

Resulta que la madre de KGB había salido corriendo al veterinario con el pato en brazos a buscar asistencia médica.

Inmediatamente KGB tomó medidas necesarias, sacó todo lo que tenía del cajero y corrió hacia la veterinaria.

Al llegar, su madre en compañía de su prima y su sobrino estaban fuera de la clínica en espera del médico. Jerry II estaba en brazos de la madre, quien a su vez tenía
ensangrentada una amplia playera blanca y las manos que detenían parte del cuerpo del pato.

Por más alarmada que estuviera KGB, la primer imagen le tranquilizó, ya que el pato estaba despierto, conciente y en pie; cuando se acercó un poco más a Jerry II, KGB vio la herida, una apertura impresionante en el cuello del pato.

Resulta que otra de las mascotas del sobrinito de KGB llamada Brandy (perra de raza eléctrica, osea corriente-corriente), que vive en el departamento antes descrito, se atrevió a atacar a Jerry II y lo dejó gravemente herido del cuello. Por decirlo de alguna forma, el pato quedó sin piel en la parte inferior del cuello y el lomo, entre ambas alas.

Cuando finalmente se contó con la asistencia médica, el veterinario explicó que era
necesario reconstruir el cuello del ave y al tratar de unir la piel que quedaba con plumas, se podía apreciar que no sería tan fácil. Sin embargo el veterinario se veía más preocupado porque el pato soportara la anestesia a lo complicado de la operación.

La primer inyección dejó dormido al pato en poco tiempo e inmediatamente fue llevado atrás del consultorio donde sin que KGB pudiera ver lo que hacía el veterinario, sólo se podía escuchar el ruido de la rasuradota que quitaba parte de las plumas que rodeaban la herida.

En tres horas, lo único que KGB pudo hacer era recordar el episodio de su infancia y se preguntaba si este nuevo suceso tendría el mismo desenlace.

Después de la cirugía, toda la familia de KGB salió del consultorio con el pato en brazos, recién operado y con la consigna de observarlo durante la noche para ver cómo respondía a la anestesia.

Fue una noche muy larga para KGB y Jerry II, el pato terco como una mula, despertó a las 2 de la madrugada con ganas de caminar, morder o “pisar la bota”, cuando realmente el sedante no le permitía erguir por completo su cuello, por lo que parecía que su cabeza se estrellaría con el piso en cualquier momento y por ende la herida recién cocida duraría poco en su lugar.

El temor era grande y KGB lo único que quería era evitar que Jerry II sufriera más, no podía evitar en pensar en el sacrificio en lugar de permitir que el dolor siguiera… pero por alguna extraña razón el pato insistía en despertar. Entonces KGB recapacitó y decidió estar despierta en todo momento y cuidar de su nuevo amigo.

Gracias a la madre de KGB, el pato pudo descansar contra la pared recargado en varios trozos de tela y una almohada, mientras que KGB detenía con su mano el cuello del pato para que no se moviera más.

A eso de las 6 de la mañana Jerry II parecía haber superado la anestesia y por sus movimientos ya estaba reaccionando correctamente. Era notorio el cuidado que el pato tenía al moverse, sin embargo estaba sediento y con mucha hambre, eso era buen signo.

Finalmente Jerry II sobrevivió y sigue vivito y coleando como un pato cualquiera, sólo que con un pequeño “lifting” en el cuello, que definitivamente no lo hace verse más joven.

La cicatriz tardó el mes entero en cubrirse de nuevo por plumas y aun se ve la herida y la piel morada cuando se moja. Afortunada o desafortunadamente Jerry II ha vuelto a las andadas, sigue “pisando la bota” y correteando los pies de la familia.

Por supuesto que Brandy, como si se tratara de Tom, estará castigada por el resto de su vida y no tiene permitido acceder a ninguna de las áreas del departamento, con excepción de la sala.

Por cierto… para aquellos que se preocuparon por el destino y salud de Jerry II, KGB expresa su eterno agradecimiento.

Espero que esta historia les haya agradado aunque sea un poco.

jueves 19 de junio de 2008

Destino a la mano...


¿Qué es un hombre sin un sueño? Un hombre sin un sueño es un ciudadano... dijeron Alberto Cortez y Facundo Cabral en uno de los conciertos que alimentaron su disco: "Lo Cortez no quita lo Cabral".

Es curioso el hecho porque Das Kompater hizo un amplio estudio sobre la ciudadanía poco antes de ser coptado por las fuerzas de la Seguridá.

Más curioso aún es que a últimas fechas Das Kompater sea un simple ciudadano. Un hombre (si es que se le puede llamar así) sin sueños.

Quizás por eso sale tarde de trabajo, llama a quien esté disponible y se arma "un plan". Llena su estómago con manjares, su mente con placeres terrenales y su corazón, alguna vez lleno de dicha y calor ahora añora tiempos remotos.

Quizás por eso, como la canción de Emmanuel "Quiere dormir cansado". Los días pasan uno a uno, alimentando las esperanzas de épocas mejores, deseando un futuro bueno. Sabe que el presente es pasajero, que es "mientras" sale algo mejor. Pero no sale nada. No busca nada que es aún peor...

Hubo un tiempo, cuando Das Kompater, apenas sobrevivía con una torta de milanesa con mucha mayonesa y un boing de fresa o mango en la HHH Septién. En aquél entonces $20 pesos eran suficientes. Podía vivir con $200 pesos a la semana y aún le alcanzaba para cigarros.

Luego llegaron los tiempos de Starbucks, del "Earl Grey Venti con espacio para leche", 2 sobres de azúcar de mascabado, cocoa espolvoreada y una nube de leche servida mientras se revuelve en endulcorante completaban el cuadro.

Los "Panninis Omelette" en la mañana, el "Marmoleado canadiense" al medio día y un pastel o muffin en la noche.

Los jueves del Café la Habana, donde todavía se pueden ver periodistas platicando de política, grillas y cosas peores.

Después llegaron las noches de Pizzabrosas, la especialidad de la casa la pizza que no aparece en el menú: Salchicha italiana, albahaca y aceitunas negras. Los mapas mentales, los diagramas de flujo e ideas de proyectos plasmados en manteles de papel destrasa o servilletas de Starbucks.

Hace más de un año, la suerte le favoreció frente a 2 periodistas más. La suerte o quizás el destino le sonrieron.

Tantas veces deseo estar en nómina, pertenecer a una empresa transnacional y ahora... ahora es un ciudadano, es aún menos, pues para el imperio romano, aquel que es ajeno a su entorno deja de ser sujeto y se vuelve objeto.

Han pasado muchos días desde que dejó su pueblo, han pasado muchos rostros sonrientes que le dieron apoyo, comida, sustento y alegrías.

Das Kompater se resiste a ser lo que es. Cada día camina rumbo a su trabajo pero sin un rumbo en la vida.

Lleva la mirada atenta como le enseñaron en los cursos, para no ser sorprendido. Pero hubo un tiempo cuando las sorpresas le daban alegría.

Hoy su mayor ilusión es ver a Dora, retar a la vida, la naturaleza e incluso Dios.

Hace poco Das Kompater se reunió con colegas y amigos periodistas. Al calor de "calimochos", cervezas y botanas rió como hace mucho no lo hacía.

Recordó y revivió aquellos años estudiantiles. También descubrió una faceta desconocida de su antigua mentora, C-si Semiotique: ella sabe leer la mano.

Obviamente a Das Kompater le ganó la curiosidad y quiso saber que le depara el futuro.

La revelación más llegadora no fue que por a'i de su quinta década de vida pueda perder la misma... sino que su mayor problema en la vida es la decepción... como la de Don Juan... que busca el amor perfecto y nunca lo encuentra...

Das Kompater busca y buscará hasta encontrarlo.... quizás algún día, como Ulises volver a Ítaca, después de 25 años... cuando llegue el alba.

sábado 14 de junio de 2008

Family weekend

De un tiempo a la fecha, la familia se ha tornado en un issue importante para Das Kompater...

Quizás la soledad, el exceso de trabajo o algún extraño fenómeno provocado por la edad, lo han hecho volver a sus orígenes.

El caso es que como hace varios años no pasaba, Das Kompater disfrutó de un fin de semana familiar.

El sábado comenzó al ritmo de "trip to ensenada" pero rumbo Ahuatepec, osea "trip to Ahuatepec" donde recientemente se celebró una carrera de XC (cross country) de ciclismo de montaña.

El paisaje es una delicia para la mirada. El bosque inunda la vista, la vereda indica el camino a seguir y aunque apenas son 8 ó 9 kilómetros de circuito, el terreno permite retar al cuerpo y la bicicleta.

A medio día, Das Kompater tomó un urgente y merecido baño, tras el cual, departió los alimentos con Der Papa V, Der Sisterna, su cuñado Fabel Begne y el buen Matus Fabel Chinois (Der Kompater sobrinito).

La mesa fue puesta en el "Mateo", donde en antes se encontraba la "Fonda Tlahuica". La veldá se trató de una bacanal ¡de antología!

El menú fue: "Plato Mateo" al centro [aros de calamar, tortilla española, queso manchego, jamón serrano, morcilla (lo mejor delplato por su sabor a nueces y trigo molido) y chistorra].

Para empezar Das Kompater pidió una sopa verde de mariscos que fácilmente pudo ser la comida completa. De plato fuerte pidió un pecho de ternera.

Obvio, Das Kompater probó de todos y cada uno de los platillos de sus acompañantes y aún así, dejó un "huequito" para el postre y digestivo.

El primero fue un helado "Tiramisu", que si bien no es un auténtico italiano, cumple dignamente con el propósito.

Merece mención especial el "Pacharán" (licor, digestivo, cordial o como gusten llamar al pegue para el desempance) fueron dos pegadores vasos chaparros de la espirituosa bebida, que pusieron de mejor ánimo a nuestro amigo.

Tras los alimentos la ligereza corporal dejó de ser constante y poco a poco se convirtió en siesta vespertina.

El resto del día lo pasó alimentando la pereza frente al televisor, sin siquiera prestar atención a lo que proyectaba.

Al día siguiente, le amaneció temprano. A las 5 am fue el primer intento para despertar, a las 6 fue el segundo y a las 6:15 el definitivo.

El motivo de tal desmañanada fue para subir a la montaña con Dora (Giant Yukon FX doble suspensión).

A las 8 am estaba ataviado y listo para subir, sus compañeros de viaje arribaron a tiempo y le guiaron hasta lo que se conoce como Lomas Ahuatlán (donde Der Kompater Zottacko se fracturó la clavícula).

Luego de 3 horas llenas de adrenalina, Das Kompater ya estaba satisfecho de ciclismo y apresuró su regreso a casa.

En el programa del día estaba contemplado asistir al Centro Cultural Helénico para ver "12 hombres en pugna" con la actuación estelar de Ignacio López Tarso.

Pero antes, los padres de nuestro personaje de pacotilla y él mismo disfrutaron de un raro fenómeno citadino: comer al aire libre, sin smog, sin ruido, cerca de 2 avenidas importantes de la ciudad.

La selección fue el Centro Veracruzano ubicado en Av. Miguel Ángel de Quevedo

El menú, podría estar dirigido para los turistas que desean conocer el exotismo de la gastronomía mexicana. O bien, para aquellos conocedores de las delicias veracruzanas que deseen comer como en esas tierras.

Al centro disfrutaron de unos deliciosos Gusanos de maguey a la mantequilla.

El sabor es delicioso, la sensación en la boca tampoco es desagradable (Das Kompater creía que encontraría viscosidad en el bocado pero no hubo tal).

Der Papa V pidió un Chile relleno de frutos del mar (chile ancho, con mariscos), con fresas y kiwi y guacamole como guarnición.

Nataly C comenzó con un "Chilpachole" con picante al gusto y bolitas de maza al fondo.

Después una "Lengua a la veracruzana" (lengua de res cocida en rodajas con una dulce guarnición de verduras a la vinagreta).

Das Kompater prefirió empezar con una tostada de Marlín que no valió la pena y un delicioso "Pascal de pollo" (mole prehispánico hecho con pepitas de calabaza ajonjolí y chile seco). Según la carta, el platillo aparece en el códice florentino. Obviamente se preparaba con Guajolotes, pues el pollo llegó a América después de 1492.

Pero una buena comida veracruzana amerita unos "toritos" bebida tradicional de elaboración casera. Comunmente los "toritos" se preparan con aguardiente de caña, azucar fruta y mucho hielo.En esta ocasión, no fue la excepción, cada uno de los comensales pidió sendos toritos, Nataly C de Mamey, Der Papa V de Guanábana (Anona )y Das Kompater de Cacahuate.

Para aquellos que ni siquiera conozcan estos frutos (obvio el cacahuate no es un fruto sino una nuez) podemos decir que la Guanábana es en esencia muy dulce, su pulpa es fresca y tiene una consistencia similar al mango.

El mamey por su parte es también dulce, pero un poco más sobrio. Su color salmón y su enorme semilla al centro o hueso como los aguacates son sus sellos característicos.

Podemos decir que la Guanábana es como una fiesta tropical, mientras que el mamey es una hermosa velada en la playa. El cacahuate por su parte le da al "torito" un sabor diferente, pues por su consistencia, pareciera una crema de wiskey o algo parecido.

Para evitar la marea calórica (ataque de sueño) Das Kompater se hizo de su tradicional express doble cortado.

La sobremesa fue amena, la cálida tarde, la panza llena y el alcohol en la sangre hizo que Das Kompater sudara un poco, lo suficiente como para sentirse transportado a las hermosas tierras veracruzanas que aún no conoce.

En el Centro Cultural Helénico se vivía otro ambiente. Los perfumes caros, las telas finas y los hombres con bastón (más necesidad que moda) le cambiaron de ambiente a Das Kompater.

Su mente se debatía entre la incomodidad de soportar aromas embriagadores en tal concentración y mezcolanza; por otro lado, la añoranza de aquellos siglos, cuando asistir al teatro o la ópera ameritaba vestimenta de gala.

A veces, Das Kompater se pregunta por qué no nació en otra época, cuando el Jazz estaba de moda, cuando ser periodista era una profesión de renombre y cuando las barberías no estuvieran en peligro de extinción.

Sin embargo, si así hubiera sido, no disfrutaría de Nortec, del ciclismo de montaña y la tecnología.

Der Papa V tuvo el acierto de conseguir boletos para la cuarta fila al centro de escenario. "12 hombres en pugna" es una obra extraordinaria con la que Das Kompater retoma ese gusto por las artes histriónicas.

Sin entrar en detalles sobre la trama, podemos decir que a Das Kompater le agradó porque invita a la reflexión sobre las motivaciones del hombre y los prejuicios.

De alguna forma eso le favorece... pues siempre ha existido un halo de prejuicios hacia Das Kompater... ahora resulta que hasta tiene cara de mujeriego...

lunes 9 de junio de 2008

Nortec es de todos...

Por exceso de trabajo, Das Kompater sólo puede decir:

Nortec es de Todos

domingo 1 de junio de 2008

Puente

Cuando Das Kompater era apenas un parvulito, solía pensar que su vida era perfecta.

En una ocasión, según recuerda, un lunes, se dirigía rumbo al kinder, después de sobrevivir una fiera batalla entre indios y vaqueros de Playmobil, cuando de pronto, observó por la ventanilla cómo transcurría la ciudad, ausente de sí mismo. Entonces pensó con la lógica de un niño de 4 años (aunque lo duden, Das Kompater alguna vez tuvo infancia) "existen las vacaciones largas, las vacaciones cortas y las pequeñas vacaciones". se trataba de un simple fin de semana, pero a los 4 años de edad, dos días y medio significan un buen periodo de descanso.

Hoy, los fines de semana son apenas un respiro del sofocante trabajo, así que cualquier oportunidad de hacer puente debe ser aprovechado.

El pasado jueves 1 de mayo, fue como en el resto del mundo, un día de asueto, sin embargo, el viernes 2 fue laborable. Aún así, Das Kompater tuvo la fortuna de canjear el 1 de mayo por el 2 y de esa manera hacer un fin de semana largo.

"El plan" entonces, fue unirse al plan de Der Kompater Ponko, su señora Der Konmather Olgui y Maela Bretonne (una joven bretona que sabe conjugar frases mexicanas como: "me puse peda", "les vale madre" y tantas otras que incluyen el verbo chingar). El trío ya se encontraba en Guanajuato cuando Das Kompater apenas decidió fugarse de Cuernavaches, es decir a las 9 pm.

Con maleta hecha llegó a la terminal de autobuses para irse al DF, donde debía alcanzar el último camión que lo llevara hasta Guanajuato, el de las 00:30. Sin embargo, el plan tuvo que cambiar pues a las 23:00 apenas salía de Cuerna.

Para no hacer el cuento cansado, el itinerario para llegar a Guanajuato fue el siguiente:

Cuernavaca-DF 23 hrs
Caseta-Central del Norte 24 hrs
DF-León 01 hrs
León-Guanajuato 5:50
Guanajuato, Guanajuato 6:30

Tras el ajetreado trayecto, lo menos que se merecía Das Kompater era un desayuno digno de su hambre y paladar, así que, se dirigió a la fuente más conocedora y avezada en los menesteres del desayuno tempranero: un taxista.

La pregunta fue simple: ¿A esta hora dónde desayunarías tú? Por el frío matutino la mejor opción fueron los famosos tamales de doña Laura (frente a la Alhóndiga).

El menú no es muy extenso, apenas tamales rojos, verdes y de dulce, pero ni falta hace. Para beber, un champurrado vigorizante que mediante el sopeo se logra lo que los catadores sommelier llamarían "un buen maridaje".

Antes de pagar los 3 tamalitos que recién se había empujado, Das Kompater recabó la información necesaria para sobrevivir en el pueblo cervantino: ¿Qué y dónde comer? Doña Laura, al no ver peligros competitivos de perder clientela, muy acomedida sugirió las Guacamayas (platillo sin ave) y los guisados del mercado.

Agradecido Das Kompater se despidió con la promesa de regresar pero con más tropa que le hagan el quite a los tamales.

Der Kompater Ponko, Der Konmather Olgui y Maela Bretonne despertaron temprano... o quizás sólo Der Kompater Ponko despertó, porque sus ronquidos no dejaron dormir a nadie en la habitación.

Con esos antecedentes, lo mejor sería que Maela y Das Kompater compartieran una habitación alejada de Ponko, sin embargo, Guanajuato y el hotel Alhóndiga estaban al máximo y lo más que consiguieron fue un cuarto más grande.

Sin un remedio más efectivo, la única solución sería emborracharse o cansarse en las calles de Guanajuato, así que comenzaron por tomar un tour por el lugar.

Sin embargo, un buen recorrido comienza con un buen café, así que decidieron buscar un oasis entre todo el barullo matutino. El "Claustro" fue la elección, enclavado en medio de una pintoresca plaza, comieron buñuelos (galleta de trigo frita escarchada con azúcar) y un chocolate caliente para acompañarlo. ¿y el café? Ese no hizo falta.

De película...

Mientras el guía repetía hasta el hartazgo que Guanajuato fue locación de muchas películas de renombre que incluyeron actores como la india María, El Santo y quien en más de una ocasión pudo haber ganado las elecciones presidenciales: Mario Moreno "Cantinflas"; Das Kompater dormía...

Mientras en el horizonte se dibujaban los cerros como ranas; Das Kompater dormía... y mientras el resto de los turistas se tomaba la foto bajo la gran escultura del Pípila, Das Kompater dormía...

Mientras las mejores postales se dibujaban en su ventana, Das Kompater dormía...

No es que Guanajuato le pareciera aburrido, sino que Das Kompater sufría de un nada raro ataque de sueño.

El tour los llevó a ver minas, iglesias y otros museos. Después de 3 horas mal gastadas (lo mejor es acudir a la Secretaría de turismo y preguntar por los tours certificados) Das Kompater puso a prueba su amplio criterio culinario con una deliciosa Guacamaya.

La botana (no es platillo) consiste en una torta de chicharrón bañada en jugo de limón y una picosa salsa roja.

Para los extranjeros, diremos que en un pan blanco de costra, tipo baguette corto, se le pone chicharrón, que no es otra cosa que la piel de cerdo frita, también conocido como "duro". La salsa debe estar preparada con cilantro, jitomate, a veces aguacate pero siempre harto limón, chile (ají) y sal.

Para los nacionales chilangos diremos que es una "guajolota" de chicharrón, bañada en pico de gallo.

El gusto es extraordinario, la combinación de el chicharrón con limón y salsa es conocida para casi todos los mexicanos, pero al agregarle la base de la masita, un poco de migajón más toque de la costra dorada y crocante inundan de sabor el paladar de cualquiera.

La salsa tiene como dirían en el billar "renversé" pues de entrada el aguacate y el pan le dan un sabor dulzón a la salsa, pero al cabo de un momento, el picante hace su aparición con tremendas oleadas de calor en la boca.

La experiencia es sin duda explosiva, pero no llenadora, así que Das Kompater y sus compañeros de viaje se dispusieron a hincarle el diente a lo que se dejara.

Tras un breve recorrido por el centro, se disponían a sentarse en los turísticos restaurantillos que dan al teatro Juárez. Sin embargo, Greeneyes Lupita les salvó de ser estafados una vez más por la cara de turistas.

En cambio les llevó al café "El Santo" un pequeño sitio con lo necesario para ser muy concurrido entre los círculos académicos, hippies, extranjeros y mochileros.

La cocina va desde las populares cervezas (en un tiempo, la famosa Victoria fue considerada sólo apta para albañiles) hasta los snob smoothies. La pasta es generosamente servida al igual que las Crêpes.

No importa cual de estas variedades se les antoje, sin duda quedarán satisfechos con el sazón y la porción.

Tras una larga, placentera y reposante sobremesa, los 4 turistas siguieron el paso de Greeneyes Lupita, quien los llevó a callejonear entre las efigies de Sancho Panza, don Quijote de la Mancha y el homenaje del "charro cantor" Negrete: que sin mucha pose les hizo a las damas cara de "¿¿qué pasó morrita?? ¿Por qué tan solita hoy?

A pesar de la caminata, el sol y el sueño estuvo a punto de vencerlos y de apartarlos de tan bellas postales guanajuatenses; si no fuera porque de pronto se encontraron en el "Ágora de baratillo" un café revitalizante. Apenas un express doble cortado para devolverle el alma al cuerpo o cuando menos prolongar la agonía.

Después vino la visita a la universidad y su escalinata, con puente incluido.

Pero, pese a su reticencia de dormir, Morfeo finalmente les venció lo suficiente para que cargaran pila pues la noche prometía ser larga.

La noche comenzó con la tradicional callejoneada amenizada por la Tuna Colegiata Real de Guanajuato, las melodías clásicas como el gitano señorón y el éxito internacional de Consuelito Velásquez "Bésame mucho" con la que, por cierto, Maela Bretonne, recordó aquél video de... "tengo miedo".

Después de disfrutar las calles, la música, las risas y el infaltable duelo de panderos, el cuarteto decidió reunirse de nuevo con Greeneyes Lupita. Una visita fugaz al Cubamía (mojitos included) le dieron a Maela una no muy agradable demostración de lo que hace el alcohol combinado con canciones ardorosas en karaoke (la traducción de "Rata de 2 patas" no fue fácil.

A pesar de estar francamente enfiestados, tuvieron que retirarse el bar "Olé" donde escucharon tan amenas canciones. La cama los esperaba.

Ya en la habitación Der Kompater Ponko y Der Konmather Olgui compartieron una cama mientras que Maela Bretonne y Das Kompater la otra.

El exceso de público, el cansancio y los ronquidos de Der Kompater Ponko hicieron que Das Kompater esta vez se comportara como el caballero que no es.

Para desgracia de Maela, fueron muy pocos tequilas y no estaba siquiera ligeramente borracha como para no escuchar los "ligeros" ronquidos de Ponko.

Por si fuera poco, Ponko apenas tocó la almohada se durmió profundamente y cuando el sol clareaba y Maela finalmente se reunía con el sueño Das Kompater comenzó a roncar ligeramente.

A las 10 am los turistas se despidieron de tierras guanajuatenses para adentrarse en las queretanas.

Para variar, la primera parada fue para desayunar. En esa ocasión, el destino los llevó al "Hágase su taco".

El concepto es simple: buffet de guisados.. tortillas al comal... variedá (así con ese tono) de salsas y pa' los exigentes tlacoyos.

Ahí comenzó el debate para elegir dónde quedarse. Para los estándares de Das Kompater cualquier jacal le parece mansión, pero Ponko puso el listón muy en alto, pues el hotel debía contar con estacionamiento.

Los dotes periodísticos de Das Kompater salieron a relucir al darse cuenta de que no tenían ni la más remota idea de dónde hospedarse. Por ende, preguntó hasta conseguir un folleto turístico con varias opciones de hoteles. Posteriormente llamaron a 3 de ellos sin éxito. El paso siguiente de peinar la zona hasta dar con alguno...

La suerte estuvo de su lado pues en un momento ya estaban instalados en las 2 últimas habitaciones de el “Mesón de Carolina” y al parecer de Querétaro, ya que a los 2 minutos 3 diferentes familias rogaron por alojamiento antes de continuar su peregrinar por los hoteles de la ciudad.

Las habitaciones son amplias, el desayuno que incluye es cumplidor, pero para Das Kompater y Maela Bretonne lo mejor de la posada fue poder dormir sin los ronquidos de Der Kompater Ponko.

Querétaro fue una experiencia inolvidable. La gente es amable , como en las ciudades cosmopolitas que no han perdido lo provincianas.

Tras instalarse, el destino y la casualidad les hizo detenerse en el "Te Amo Café" el criterio para elegir dicho sitio fue que sonaba bien el nombre.

El nombre estuvo a la altura, la decoración es perfecta para el ligue, las bebidas son enormes y los postres deliciosos.

Der Konmather Olgui y su marido, se refrescaron con sendos Smoothies que más que bebidas individuales eran de proporciones industriales; Maela Bretonne, se aventuró con un Chai y Das Kompater, mató la sed con una soda italiana.

Hasta ese momento pareciera como si se hubieran adentrado en una cafetería snob europea. Pero Der Kompater Ponko descubrió en el menú "chile ancho en piloncillo". Un platillo fusión francamente delicioso. Su sabor es suave, la combinación de frijoles, queso y chile poco picante resaltan el dulce del piloncillo.

En un santiamén el plato estaba más limpio que en la alacena, lo que dio paso a la plática y las risas de todos.

Der Kompater Ponko es más tragaldabas que Das Kompater y su debilidad son los postres, más si son de chocolate, por eso decidió realizar el reconocimiento de avanzada en el área de postres.

El reporte fue extenso y prometedor, Crème brûlée parecía ser la opción, pero los tacos de "hágase su taco" y el chile relleno seguía en sus gargantas.

Das Kompater, ajeno a esas costumbres de sólo comer cuando el hambre llega decidió valorar el dichoso postre.

La experiencia le pareció por demás extasiante. La textura del azúcar cristalizada, la suavidad de la crema y el agridulce sabor de las frambuesas silvestres ameritaron otra bebida. Un express doble cortado, cargadito y vigoroso.

Sin duda, en el "Te amo café" hasta las cucharas cafeteras son auténticas.

Pero no todo es comer, el viaje fue pensado para conocer, así que volvieron al centro de la ciudad para tomar el siguiente tour.

Al parecer la firma del bajío es tener paseos turísticos malos, pues por no pocos pesos se conocen los sitios que bien pueden recorrerse a pie o en auto.

No obstante, es digno de reconocerse el interés de promocionar la ciudad. Para aquellos que deseen una experiencia diferente la recomendación es comprar boletos para el espectáculos de "Querétaro y sus leyendas". De ellas, Das Kompater prefiere no abundar en muchos detalles para no arruinar la sorpresa de descubrirlo uno mismo.

Sólo diremos que se debe respetar a "La Carambada" ante todo. (Pregunte por la compañía teatral que sale del restaurante "Chucho el Roto".

Terminando el espectáculo Das Kompater cumplió una de sus promesas más añejas: visitar a Mili O, a su marido y a su hijo.

De un momento a otro, Das Kompater y compañía se convencieron que en la siguiente visita Mili O y familia serían mejor guía de turistas que los "trenesitos" del centro.

La cena no podría pasar inadvertida, la elección de Mili O & family fue "Tacos el Pata" la especialidad de la casa son los tacos al pastor y Das Kompater no les hizo el feo. El sabor si bien es bueno no llega a lo extraordinario. Sin embargo, el agua de lima de verdad que vale la pena. Esté uno crudo o no, cualquiera es capaz de beberse más de dos vasos seguidos.

Esa noche, después de cenar, los 4 turistas rodaron a sus habitaciones y al tocar su respectiva cama, como si tocaran una una hiedra venenosa... se desmayaron.

El día siguiente sería un día largo, así que debían reponer las pilas.

Como ya habíamos comentado, la posaba incluía desayuno. Unos tradicionales huevos revueltos, frijoles, totopos y Das Kompater como es costumbre pidió crema, porque le gusta ponerle mucha crema a sus tacos, los aderezó generosamente.

El siguiente destino fue la Peña de Bernal. Y como la falta de entusiasmo no les aqueja a los 4 aventureros, la meta fue subir la roca hasta donde es humanamente posible sin equipo ni entrenamiento especial.

Conforme subían Maela Bretonne, Der Kompater Ponko y Das kompater (Der Konmather Olgui recién salió de una fractura en el pie y no tenía caso arriesgarse), se percataron de algo sorprendente: quien quiere subir lo hace, no importa si lleva zapatillas de tacón, botas vaqueras, vestidos o mini-micro falda.

El trayecto sin duda produce hambre, así que almorzaron sendas gorditas rellenas (chicharrón, papas con chorizo y los sorprendentes camarones con nopales).

La siguiente escala fue en el DF para demostrarle a Maela que no toda la comida mexicana se compone de tortillas, tacos, tamales, gorditas y demás fritangas.

La elección fue El Café Tacuba, enclavado en el centro de la ciudad. El lugar es digno de visitarse, sea para tomar la merienda de café y pan dulce o bien degustar sus famosos "Chiles en nogada" (sólo en temporada) o como en este café un filete Tacuba con su tradicional salsa de tomate verde y queso gratinado.

Hoy, Das Kompater no es un parvulito, ni su vida es perfecta, pero cada que tiene oportunidad se da un tiempo para hacer las 2 cosas que más le gustan: lanzarse a la aventura y comer...

martes 20 de mayo de 2008

Das Kompater promotor de arte




Para aquellos que no lo sepan, alguna vez Das Kompater pensó en dedicarse a una de las artes estéticas más hermosas, gratificantes, relajantes y, sobre todo, más mal pagadas: La pintura.




En aquellos días, Das Kompater acudía cada martes y jueves armado de su lienzo, paleta y pinceles a clases de pintura al óleo.




Ahí además de aprender a hacer uno que otro trazo, reflexionó sobre la vida, sus injusticias, sus virtudes y además fue provisto de una de sus armas ligadoras más útiles... "La Pose intelectual".




Por azares del destino, Das Kompater dejó nada prometedora carrera como pintor para embarcarse en la aún menos prometedora carrera como periodista...




No obstante, aún conserva uno que otro contacto... y no pierde, como en este caso, la oportunidad de hacer extensivo su amor por estas hermosas artes...




En esta ocasión es el cuadro intitulado de Nidia... mejor conocida como Nidia Va en el famoso post Travel By Mexico en este mismo blog.




martes 6 de mayo de 2008

¡Tengo Miedo!

En uno de esos momentos de ocio, Das Kompater se encontraba picándose los ojos, presa del aburrimiento y la desidia.

En ese instante, su amiga Bren Cacharpa le interrumpió de tan afanosa tarea que presionarse los glóbulos oculares con el índice. Bren Cacharpa le dijo: ¡Tengo Miedo! y a continuación le mostró el siguiente video:

lunes 5 de mayo de 2008

Voy y vengo

Entre Cuernavaca y el DF, existen poco más de 60 kms, la mayoría de las veces, el trayecto, es tranquilo, el paisaje si bien no es el más bello de la región si permite recrear la pupila un rato.

Entre Cuernavaches y el DeFectuoso Das Kompater ha transitado, sin temor a exagerar, miles de veces.

Cuando apenas era un crío, acudía en vacaciones navideñas o de verano a visitar a la family. De aquellos años, recuerda que invariablemente, aunque estuviera haciendo un calor infernal para los chilangos, el pequeño Das Kompater siempre tenía frío, era como si visitara al invierno en pleno verano.

Con los años, las visitas al DF cambiaron de motivo. En la década de los 90, Das Kompater cayó bajo los influjos de amor. En aquellos días aprendió muchas cosas... tales como mandar una carta de amor (aunque parece extraño, este gañán alguna vez tuvo sentimientos).

En una ocasión, un pretenso de su hermana, los invitó a ver la hoy extinta Ruta Azteca de 1997, que en una de sus últimas fechas visitaba Cuernavaca. Desde temprano Das Kompater y Der Sisterna acudieron al centro de la ciudad.

Para ese entonces, los pedales y zapatos de contacto eran algo que Das Kompater únicamente había visto en televisión y en algunas revistas.

El impacto, la emoción y hasta cierto punto, desconcierto de ver la "caravana multicolor" jamás se le olvidará.

Después del banderazo de salida, los ciclistas se encaminaron al DF, donde concluiría la etapa y la ruta.

Por su parte, Der Sisterna, Das Kompater y el pretenso los siguieron por la autopista creyendo que sería la ruta a seguir. Sin embargo, los atletas iban por la carretera libre-federal osea, por la que no tiene caseta de cobro. De cuando en cuando los 3 individuos se orillaron para ver por entre los árboles pasar los ciclistas.

Después del famoso poblado de Tres Marías (famoso por sus quesadillas), a escasos 10 kms del DF, el pretenso y Der Sisterna decidieron volver a Cuernavaca.

La emoción del día se volvió tristeza, frustración e impotencia para Das Kompater, quien por esas fechas era novio de uno de sus más grandes amores: la famosa Dei Med.

Dei Med, dicho sea de paso, vivía en ese entonces, casi en la entrada del DF, un poco antes de la Central de Autobuses de Sur, mejor conocida como "Taxqueña".

Así, en un asiento trasero, lloró por primera vez a causa del amor. Apenas tenía 16 años, pero supo en ese instante, que estaba enamorado y que su amor era más grande que esos 10 kilómetros que le separaban de la famosa Dei Med. Lloró inconsolable, no era la distancia o la ilusión que se había hecho de ver a su amada; era la impotencia, de estar tan cerca y a la vez tan lejos.

El pretendiente de su hermana vio ahí una oportunidad de ligue (quedando bien con el hermano menor) y propuso regresar el domingo y llevar a Das Kompater hasta las puertas de Dei Med.

De inmediato se iluminó su rostro aún lágrimas en las mejillas lampiñas. Al día siguiente visitó a Dei Med, mientras Der Sisterna y el pretenso vagaron por ahí.

Después de ese incidente el amor entre Das Kompater y Dei Med se hizo más grande, del pretenso no supo más (al parecer quedar bien con el hermano menor no fue suficiente).

Las idas y venidas entre estas dos ciudades se hicieron más frecuentes, primero el amor, luego los estudios y ahora el trabajo lo hicieron regresar.

Recientemente, una entrañable conocida de Das Kompater le pidió un favor ciertamente sencillo. Dado que Das Kompater labora donde ella lo hizo y ambos pasan los fines de semana en Cuernavaca. Leit Pach, le pidió a Das Kompater recoger un documento hacendario para que ella lo firmara y luego Das Kompater lo devolviera a las oficinas donde labora.

La tarea, es evidentemente sencilla. Pero Das Kompater es especialista en complicaciones. Durante la semana recogió el documento y lo llevó a su oficina para no extraviarlo ni arrugarlo. Llegado el viernes, Das Kompater salió muy orondo de la oficina, a eso de las 9 pm, subió al autobús y le avisó a Leit Pach que ya iba en camino.

A mitad del viaje, guardó un libro en su mochila y al hacerlo se dio cuenta de que algo le hacía falta: ¡el documento! De inmediato buscó y rebuscó inútilmente, el papel en cuestión había quedado sepultado en su oficina por un altero de archivos.

La situación se veía agravada por la importancia del documento y porque durante esa semana concluía el periodo para poder entregarlo.

Ante tales hechos, las posibles soluciones quedaron reducidas a una sola. Regresar por el documento durante el fin de semana.

Sin embargo, los compromisos familiares de Das Kompater le dejaban poco margen de acción. Das Kompater debía obtener el dichoso papel y volver con él antes de las 11 am. Por ende con su clásica voz valemadrista se dijo: ¡Voy y vengo!

Así, nuestro personaje de siempre puso 2 despertadores y se dormitó vestido. Pa' ahorrarse la monserga matutina y ganar unos minutos extras de sueño.

A las 6 de la mañana, con apenas 3 horas de sueño, Das Kompater se levantó y recorrió los 60 kms que separan Cuernavaca del DF. A las 10 am, Leit Pach se encontraba frente a su casa firmando el dichoso papel.

La lección ante es: No importa si estás a la vuelta de la esquina o a 60 kms, los errores cuestan, las pendejadas cuestan mucho.

martes 29 de abril de 2008

2 Tipos de cuidado

Hace algún tiempo, acudieron a un lugar llamado "El Candelero" 4 persona, entre las que se contó a Das Kompater.

El motivo de la reunión fue la sana convivencia y el esparcimiento. El atractivo principal el "ligue" con 2 lindas damas que, además de ser uña y mugre, estudiaron juntas la carrera, conviven diario, se saben sus penas, en resumen: se dicen hermanas.

Los "pretendientes" compartían además de las obvias intensiones, el gusto por la comida, el buen humor y "hacer la luchita".

La nota fue, sin embargo, cuando las chicas al unísono les preguntaron: ¿cómo saben todo eso? refiriéndose a la gran variedá de temas que se tocaron.

Los pretensos, también al unísono respondieron, tras encojerse de hombros: "soy periodista". De inmediato el tráfico de miradas, todos contra todos.

Resulta ser que el buen Adri, al igual que Das Kompater estudió la mejor carrera del mundo: periodismo.

No obstante, nadie es perfecto, él estudió en la UNAM (sin ofender, en periodismo sólo la Septién). Quizás por eso le llamó la atención al imitador de "Juanga" que amenizó la noche... y sin avisar dijo: ¡¡¡¡Gooooooordo!!!! ¿Aquí estabas? ¡No te reconocí vestido! Obviamente, el buen Adri cayó de la gracia de la pretendida...

jueves 24 de abril de 2008

Una fiesta bien prendida!!!

miércoles 23 de abril de 2008

Aire de familia

Hace 7 años Das Kompater empacó en dos pequeñas mochilas: 4 trusas, 4 pares de calcetines, algunos pantalones, playeras y una chamarra por si acaso.

Esa ropa debía bastarle hasta el viernes y apenas era lunes. Tomó sus mochilas y sus ilusiones para ir a la HHH Escuela de Periodismo Carlos Septién García.

Con el tiempo cambió las mochilas por una maleta mediana de "rueditas", los cuadernos dieron paso a la mac; pero el espíritu es el mismo, hacerla en grande.

Dejó de estudiar para dar clases (por extraño que suene... eso fue cierto) dejó las clases para entrarle a la seguridá (así como se lee se oye).

Desde hace 7 años su máxima ilusión, además de 1 mac, 1 cámara profesional, 1 bici de carreras, 1 de montaña y 1 moto fue tener un depa.

Hoy, este último deseo está más cercano. Por azares del destino, Das Kompater y su señor padre acudieron a ver las opciones.

A los corredores de bienes raíces les brillaban los ojos al ver el par de clientes.

Después de las preguntas de rigor en cuanto a los presupuestos, el tipo de inmueble y las necesidades; un dejo de dudas les invadía.

"¿Serán?"

Sin más, hubo quien no resistió y dubitativa, preguntó: "¿Ustedes son... parientes?"

Por fuera, Das Kompater mostró una discreta sonrisa, por dentro una mentada de madre fue proferida a la amable señorita.

Lo agradable de la caminata fue la compañía, la plática y ¡obvio! La comida.

El "Specia" fue la selección, justo en la esquina de Michoacán y Amsterdam, muy cerca de insurgentes, Das Kompater y Der Papa V primero pidieron sendas Bohemias.

Der Papa V, siguió su instinto gourmet con una sopa fría de betabel o lo que es lo mismo: Barszcz, cuyos ingredientes, según pudieron adivinar, además del betabel (obvio) son trocitos de ternera, ralladura de papa y quizás algún queso cremoso, seguramente queso de cabra.

Como plato fuerte, Goulash con ralladura de betabel, puré de papa y un poco de pasta.

Por su parte Das Kompater se empacó la misma sopa, pero caliente, la diferencia, además de la temperatura fue la consistencia y la proporción del queso; ya que mientras la fría tenía un color rosa-blanquesino, la caliente tenía un apetitoso rosa mexicano.

Para darle cuerpo a la panza, un pato; que según nos dicen, es la especialidad de la casa.

El lugar, además de tener un excelente servicio invita a los comensales a vivir un exotismo interesante.

De esa forma, Das Kompater y su progenitor Der Papa V, dejaron atrás el agridulce sabor de ser confundidos por pareja de metro-raro-sexuales. 'Ora que... si con esta comida le quitarán cada disgusto... bien vale la pena el mal rato...





martes 15 de abril de 2008

I have a dream...

lunes 14 de abril de 2008

CRACK

Las hojas de los árboles apenas se movían, los pinos y ocotes, testigos silenciosos saben que por estos senderos algunas manadas pierden el control.

Desde las 7:30 am, Das Kompater se puso en pie, despertó al buen Zottacko, que a regañadientes logró la vertical.

Perfectamente bien ataviados se dirigieron a su cita: 9 am dentro de Lomas Ahuatlán cerca de las arboledas en la zona norponiente de la ciudad de Cuernavaca.

Ahí Das Kompater, Zottacko y otras 8 personas se reunieron para la aventura.

La vista hacia las otras pendientes es magnifica, digna de cualquier documental de Discovery Channel o National Geographic.

La tranquilidad y armonia de un paraje natural, donde el viento acaricia las copas de los árboles, las hojas secas alfombran el suelo que a cada paso dejan escapar su crujir; se rompe estruendosamente.

A lo lejos se escucha el resoplar de 10 seres que entre esfuerzos y mentadas de madre sortean los obtáculos: raíces, rocas, piñas o ramas caídas; son algunas de las dificultades que se le suman a las pentientes.

Apenas se escucha su rumor, una polvadera se levanta en línea serpenteante. Sonidos metálicos y el resollar del cuerpo en movimiento lidera la estela de tierra fina como el pinole.

La tierra todavía no se asienta cuando pasa otro y luego otro como cometas en persecusión. La experiencia es magnífica, la adrenalina inunda el torrente sanguíneo a cada salto, cada obstáculo dejado atrás.

Tras una serie de curvas, de lo que en otros tiempos fuera una pista de cross country, Das Kompater ve una nube de polvo. De inmediato Dora y Das Kompater se detienen, de la nube aparece Zottacko bañado en tierra seca con el rictus de dolor propio de una caída severa. Los raspones en codos y rodillas son los que menos le afectan.

Su mayor preocupación viene del sonido. Momentos antes, descendía a gran velocidad en su flamante bicicleta "Benotto Tribal", pero un pequeño hoyo le quitó abruptamente la bicicleta de las manos. Su vehículo pasó de 30 o 40km/h a 0km/h en unos segundos. Pero el buen Zottacko no. Como buen ingeniero que es, comprobó de la manera más dolorosa que la Ley de la gravedad y las de Newton siguen vigentes en la tierra.

Al caer, los kilitos compactados del buen Zottacko hicieron "Crack" en su clavícula. De tal suerte que aunque pudo ponerse en pie, no pudo seguir el trayecto.

Las decisiones fueron rápidas un grupo de 3 personas bajaron por las veredas hasta encontrar un vehículo capaz de subir por el buen Zottacko.

Al frente Jostrek un guía intrépido que lideró el grupo, después Das Kompater, por la amistad, el más comprometido con Zottacko. Al final Art, un regiomontano dispuesto a estrenar su camioneta en terrenos agrestes.

El descenso fue intenso, intrépido y retador. Aunque este fue la segunda vez que Das Kompater entraba a estos terrenos, el dolor de su amigo le afinó los sentidos, arriesgó el físico hasta los límites con tal de llegar pronto con ayuda.

Al llegar por la camioneta se pusieron en marcha Art y Jostrek. Mientras tanto se hicieron las llamadas pertinentes para atender a Zottacko con propiedad.

El saldo fue: una clavícula partida en 4, 2 raspones, la comunidad ciclista preocupada más la movilización de Rafusun G, Pararulo G, Der Kompater Ponko, Das Kompater y muchos otros familiares, amigos o compañeros que sin chistar brindaron su ayuda o apoyo moral.

La moraleja es: no hacer caso de las invitaciones de Das Kompater. En su haber tiene otro incidente que involucra bicicletas y clavículas rotas: hace casi 10 años le tocó el turno a Rafusun G. Quizás el siguiente sea Ponko, si tiene en valor...

martes 8 de abril de 2008

Semana Mayor... panza similar

La cita bíblica, "no sólo de pan vive el hombre", no podría aplicarse mejor para Das Kompater (aunque no sea hombre sino gañán).

El miércoles previo a la Semana Santa, Das Kompater fue invadido por las extrañas fuerzas del hartazgo laboral, la soledad y la sed de aventura. Sin planes preestablecidos y ante una trivial pregunta de "¿qué hay de bueno en Oaxaca?" Das Kompater inició una Odisea Gastronómica, llena de contrastes, misticismo y reflexiones.

La jornada comenzó con un trayecto de apenas 2 horas a Cuernavaca, al parecer el destino de su trasero fue ser borrado entre tanto autobús.

En la madrugada del jueves Das Kompater y Sagia Jarquim, partieron hacia la ciudad de Iguala, donde un sabroso pozole blanco, unas ricas tostadas de pollo, un par de Yolis y la receta para los huauzontles en caldillo les esperaban.

Ya con la panza llena y apenas 2 horas de sueño producto de una pequeña reunión con Der Kompater Ponko y Zottacko, el poblado de Taxco fue su destino.

El trayecto entre Taxco e Iguala es mareador, no apto para estómagos débiles ni narices delicadas. Las curvas de la carretera y el humor de los 6 ocupantes del taxi colectivo justifica los 16 pesitos que cuesta la paseada.

Al llegar la postal del pintoresco pueblito minero dio paso al tumulto, mezcla de rubios extranjeros armados de cámaras profesionales y botellitas de agua embotellada (el pleonasmo está planeado aquí); feligreses con camisas inmaculadas cuya simetría confluye en cruces de plata o se rompe por alguna leyenda de índole religiosa; los vendedores de curiosidades y suovenir completan el cuadro de aquella romería en torno a la iglesia de Santa Prisca.

La naturaleza antisocial y la roña que les produce el exceso de gente los obligó a refugiarse en un par de museos, donde pudieron apenas enterarse de lo que les esperaba ese día.

México es un país único. Sus tradiciones su pasado y su idiosincracia hace que todo acontecimiento esté lleno de misticismo, sabor y colorido. La celebración de Semana Santa no se queda atrás. Las representaciones del Via crucis en Iztapalapa es referencia mundial, así como la marcha de silencio en San Luís Potosí y las flagelaciones en Taxco.

Sin embargo, las imágenes que pudieran parecer actos de barbarie o castigos propios de la inquisición son en realidad, para todo aquél que lo vea, ofrendas conmovedoras, le calan hondo como los filos de la cruz, como las púas de los flagelos y las espinas de las zarzas.

El espíritu religioso sigue vigente a pesar de su explotación turística. Los pobladores están dispuestos a dejar el discurso repetido cientos de veces para el turista, con todo aquél que demuestre un interés genuino y empatía con sus tradiciones.

Si de verdad quiere saborear a Taxco lo mejor es dejar el recorrido preestablecido, caminar las calles secundarias, preguntar por las fondas de comida casera como "Sol y Luna" que se encuentra casi frente a la Casa-Museo Humbolt. Ahí puede almorzar unas deliciosas enchiladas de pollo, bañadas en salsa verde con queso Oaxaca gratinado.

La ubicación de "Sol y Luna" es de suma importancia el jueves santo, pues si se gana la confianza de sus dueños quizás le inviten a la terraza, desde donde puede ver la procesión de los Cristos y del Señor de Xochula, cuando cada barrio lleva a la iglesia de Veracruz al Cristo de su parroquia, cada uno tiene lo suyo, pero el Señor de Xochula es de los más esperados. Desde hace más de 50 años los camioneros y sus familias lo llevan, siempre al ritmo de las chirimías.

Para Das Kompater y Sagia Jarquim lo más llamativo fue el cariño, respeto y fe con la que cada barrio trata a su Cristo.

Por la tarde, mientras se realizaba el lavatorio de pies en las iglesias y parroquias Sagia y Das Kompater trataron de recuperar el sueño perdido y cargar bien las energías para poder aguantar la procesión de los Cristos que comienza a las 11 de la noche y concluye ya cuando el cielo clarea.

Como desfile de gobernadores, los Cristos van acompañados por un séquito bien organizado. Para abrir paso van los ángeles y querubines en forma de niños. Después los fornidos varones llevan en hombros las imágenes ya adornadas con arreglos florales y otros menesteres que los embellezcan aún más; posteriormente, los encapuchados. Sea uno creyente, o no, como Das Kompater, la vibra se siente al ver estos personajes.

En primer lugar están las ánimas (pueden ser mujeres o varones). Sus cabezas están cubiertas por sofocantes capuchas negras que limitan la vista, el oído y apenas permiten la respiración. Su postura es encorvada durante la marcha y en las pausas de rodillas. Sus ropajes negros van ceñidos con la "disciplina" (cuerda áspera que rodea y aprieta la cintura). Sus brazos cargan imágenes de cristo no mayores a 1 metro de longitud, por si esto fuera poco suplicio, los pies desnudos llevan amarrados pesadas cadenas que arrastran por las empedradas calles de Taxco.

A su paso, los "flagelantes", provocaron en Das Kompater sentimientos encontrados ya que definitivamente no es ningún santo, pero expiar sus pecados flagelándose el torso desnudo sería una exageración. De ahí que se pregunte ¿Qué pudo haber hecho un hombre para merecer eso en el siglo XXI? Más aún ¿qué hizo para merecer el desprecio de los latigazos infligidos por su propia mano? Por otro lado un sentimiento de compasión y dolor también invadieron el pecho de Das Kompater. Además comprendió que no se trata de sufrir los azotes cada que se quiera; sino que implica un sistema, cierto número de azotes según los misterios del Rosario.

Después van los "encruzados" que al igual que sus predecesores, portan la capucha negra, la disciplina y los pies desnudos. Sin embargo, un pesado rollo de zarzas espinosas es amarrado a su espalda y brazos lo que al permanecer de pie forma la figura de una cruz penitente. Para Das Kompater fue una sorpresa descubrir que aquellos que deciden este tormento lo hacen por penitencia, pero también por "manda" ofreciendo su dolor como un suplicante llamado para que Dios interceda por ellos. De tal modo que sea cual sea el motivo para merecer tal martirio debe ser sin duda importante.

Tales imágenes, la larga caminata y la gula convencieron a Das Kompater y Sagia a tomarse en respiro y... ¿por qué no? empujarse unas pechugas empanizadas a la cordon blue, servidas junto a una rica ensalada de guarnición que por sus ingredientes no tiene chiste, pero el sazón es característico de quien le pone amor a la comida.

El cuadro no podía ser mejor, luna llena, Taxco completamente iluminado y la cena en la terraza de "Sol y Luna". Para aguantar la noche un café de olla... preparado especialmente para los remilgos de Das Kompater... que no le gusta la canela.

La noche de ese jueves santo estuvo lleno de contrastes, de sentimientos y sensaciones. Ninguna nota o crónica periodística, sea televisada, narrada o acompañada con fotografías es capaz de captar el sentimiento, la "vibra" y el misticismo que los habitantes de Taxco llevan en sus ojos en los días de semana santa.

Al día siguiente, la panza hizo caso omiso del ayuno y recogimiento. Apenas se enjuagaron las lagañas Das Kompater y Sagia comenzaron el festín que incluyó los famosos huauzontles capeados rellenos de queso de cincho en caldillo de tomate, un par de "gorditas" de chales (el aciento y gordito del chicharrón) no apta para débiles de corazón o con problemas de colesterol, al grado que de aquel platillo lo menos grasoso fue la crema y queso que aderezaron las gorditas que juntas sumaban facilmente más de medio kilo de masa, chales, crema, queso, salsa y un toque de manteca.

Por 20 varitos consiguieron apenas 2 litros de agua fresca, uno de melón dulce y otro de limón con chía.

Con la panza a medio tanque comenzaron la travesía a Oaxaca, con una escala en el DF para empacarse un par de "Pastes" hidalguenses (cada quien) en la terminal de Taxqueña.

Seis horas y media después, la ciudad de Oaxaca les recibió con sus fonditas abiertas.

La primera escala la realizaron en la esquina de Libres e Independencia, ahí, como si no hubieran comido nada se echaron sendas "empanadas de amarillo". El delicioso platillo es preparado con una "blandita" (para los no iniciados como Das Kompater, la blandita es como una "tlayuda" o tortilla de maíz con diámetro de al menos 20 centímetros, pero se diferencia de las tlayudas por su suavidad, pues mientras la tlayuda es rígida como una tostada, la blandita es por obvias razones "blandita"). Para darle cuerpo al platillo unos trozos de pollo desmenuzado, una rama de cilantro y una salsa de "amarillo" cuyos ingredientes escaparon de la memoria de Das Kompater pero el sabor y textura algo espesa aún le hacen salivar cada vez que la recuerda.

Pa bajarse el manjar, los brincos son los menos adecuados, en cambio puede uno degustar el famoso chocolate-atole. Exquisita combinación de chocolate en agua y atole endulzado con piloncillo y canela. El toque distintivo de este brebaje es la abundante espuma de chocolate, que por estar hecho a base de agua requiere de un mayor esfuerzo pa que levante.

Por si fuera poco, la bebida lo mismo se lleva con sabores dulces que salados, así que al terminarse la empanada, no se hizo esperar en pan dulce y el tradicional "sopeo".

Para bajar la panza, el recorrido a pie por el centro de la ciudad es indispensable. Aquí y allá, algunas paredes con pintas recientes de la APPO, sin embargo, la ciudad es tranquila aunque sean las 3 de la mañana.

Cuando la compañía, la plática y el lugar valen la pena un sacrificio, Das Kompater se desvive con tal de disfrutarlo al máximo. Con pocas horas de sueño y algunos metros caminados, Sagia y nuestro pelafustán de siempre, se levantaron temprano y cada uno se aseó lo mejor que pudo o el cansancio le dejó.

La frescura de la mañana, el rocío todavía en las hojas, flores y ventanas y la neblina fresca contrastaron con un leve bochorno de las 6 am.

La primera escala del día fue en junto al árbol del Tule, sus años, sus formas, su historia es como si el pueblo oaxaqueño se sintetizara en un solo ser viviente. Das Kompater imaginó Oaxaca así, como ese árbol, mágico, a veces festivo y sin embargo, melancólico, simple, lleno de vida e historias milenarias. Su esencia ha estado ahí por siglos y su legado seguirá por otros tantos.

El siguiente destino no necesitó presentaciones, su paisaje aparece hasta en los billetes de 20 pesos y justo eso les costó el pasaje a Monte Albán, donde los árboles todavía florecen del blanco que le bautizó.

El recorrido de 3 horas ameritaba combustible de alto octanaje. Sólo un platillo matutino es capaz de cumplir tal labor: el tamal oaxaqueño; tan rico que no permite las sobras en el plato y tan abundante que fueron necesarios más de 20 bocados para engullir semejante delicia; de inmediato vino a la mente de Das Kompater el famoso Sacaguil potosino, que según cuentan, puede contener un cerdo entero.

El chocolate tampoco se hizo esperar y aunque se puede disfrutar solo, su sabor ameritó la compañía de un pancito dulce. Por no dejar... y el "sopeo"

Monte Albán, sus ruinas, el sol y sus historias ameritan otro relato. Das Kompater se limitó a pensar, con las limitaciones propias de tan inútil herramienta, que aquella desmañanada valió la pena.

Tanta historia, tanta cultura y pesada caminata revivió la fauna estomacal de Das Kompater, así que se dirigieron al mercado más cercano para saciar a las bestias que llevaban dentro.

Tras comprar las carnes y "blanditas" con los marchantes armaron tacos bien servidos con salsa, aguacate y la sal provino de sus manos. No les importó la higiene porque en cada bocado se dejó sentir el cariño de las manos amasando las tortillas de nixtamal, el sazón de quien aviva el carbón con el sudor de su frente; la cuota para ameritar un lugar sentado es un refresco.

Lo folclórico está en cada sitio donde reposan los ojos, a su paso la mirada encuentra lo mismo la chocolatería de la esquina, que la señora que vende chapulines empleando las latas de atún o sardinas, según la porción que le pidan. Los extranjeros no se dan abasto con sus cámaras digitales y sus memorias se saturan con la cotidianeidad de los lugareños. Sus sonrisas nutridas de maíz y cacao; la vitalidad del agua de chilacayota o el peculiar sabor del tejate con hielos.

Sin haber digerido ni el primer bocado del mercado, la pareja de amigos se dirigió a Mitla. El trayecto de 1 hora en el cálido taxi colectivo fue tiempo suficiente para hacer la tradicional siesta vespertina.

Das Kompater durmió tan a pierna suelta que ni sus ronquidos, ni el sofocante calor le despertaron. La carraspera y el refrescante sudor en el cuello fue el único recuerdo que le dejó tan relajante trayecto.

Al llegar la escala fue técnica esta vez, sin abundar en detalles escatológicos, diremos que Das kompater perdió algunos gramos de lastre.

Ya en la zona arqueológica el espectáculo fue sorprenderte. Sobre la colina se ven las cúpulas distintivas de una iglesia colonial, pero en la base, las grecas y formas de una pirámide prehispánica. Lo pagano en ese caso depende del lado que se mire...

Antes de volver a la ciudad se detuvieron ante las magníficas guayaberas de manta y lino que venden en "Williams" y tras un par de sonrisas coquetas, lograron un significativo descuento con la vendedora.

Con apenas 6 horas disponibles para conocer lo que se dejara de Oaxaca, encaminaron a Santo Domingo, donde las pupilas de Das Kompater quedaron maravilladas con la arqauitectura, la armonía, simplicidad y elegancia de un recinto que lo invitan a imaginar tiempos lejanos. La colección de arte está lo mismo en los muros y sus techos que colgando de ellos.

Quizás existan las palabras exactas para describir el lugar, pero no las hay para describir la sensación de maravillarse con un lugar como este.

Aunque breves, las extremidades de Das Kompater resintieron lo que, cacofónicamente se define como: las inclemencias del clima. Lo asoleado y cansado no se quita con cervezas, pero ayuda y no se hicieron esperar las frías...

Ya más atemperado, se espantó el sueño con un "carajillo" o express con licor de anís, servido junto al postre de la casa, consistente en un flan napolitano con helado de vainilla bañado con licor de café.

El consumo calórico no es apto para quien sigue dietas rigurosas; más bien para quien no tiene llenadera y disfruta cada bocado.

'Ora si, con la panza a medio tanque continuó la caminata, hasta llegar la Escuela de Bellas Artes y a una placita que además de tener la tradicional iglesia en uno de sus costados, es el lugar idóneo para probar la famosas nieves... A pesar de su renombre, Das Kompater se abstuvo, no por estar lleno hacerles el feo, sino que la tripa ya rugía y pa' calmarla se sacrificó con una empanada de pollo con amarillo y...¿por qué no? Una memela de asiento. (Para los extranjeros la explicación es complicada… una memela es una empanada con harina de maíz, rellena de una especie de grasa de piel puerco). Para los nacionales, el asiento es como los chales.

Mientras Das Kompater observaba la elaboración de la dichosa memela, la desilusión le invadió al observar tan paupérrima porción de ingredientes (especialmente de asiento). Sin embargo, la sorpresa fue mayúscula al saborearla con su queso rallado encima. El aciento es aquello que se asienta el el cazo cuando se fríe la piel de cerdo y se vuelve chicharrón; al igual que los chales… pero su sabor es más concentrado… la mente de Das kompater inmediatamente se dirigió al libro de “El Perfume”; porque pareciera como si le hubiera extraído la esencia al chicharrón; hasta se imaginó esas botellitas de esencia que no deben faltar en las alacenas de cualquier repostero.

Ya con el tentempié en la panza se retiraron de la Plaza de la Soledad; no sin antes enterarse de que la hija de quien ahí atiende ya tiene novio. Aquello sería de lo más normal si no fuera porque los enamorados apenas rebasan el metro de estatura y recién ingresaron a la primaria. Aún así le narraron a Das kompater, con el orgullo propio de una madre, que el “pegue” de la niña es sorprendente, pero en la sonrisa dejó escapar lo que pareciera la complicidad del recuerdo de sus años mozos.

El resto del trip se resume así, el camión salió de Oaxaca a media noche, este relato comenzó a las 2am y para las 8 Das Kompater se encontraba en Cuernavaca desayunando… porque después de todo hace hambre en estos días de guardar.

lunes 7 de abril de 2008

Who is your daddy???

Das Kompater recientemente amplió su nucleo familiar con inclusión de una nueva baby.

Presumido, tal cual es nos presenta una foto de Dora, en honor al personaje infantil "Dora la Exploradora".

viernes 4 de abril de 2008

¿Por qué amar a Nortec?

Alguna vez Das Kompater se preguntó... ¿por qué Nortec? ¿Qué tienen de especial? No son guapos, no son fanncy, tampoco están de super-moda...

Cuando Das Kompater vivió en Tijuana (Alguna vez pasó), Nortec aún no existía (1996) Sin embargo, la "cultura" le llamó la atención... ese rollo de los burros disfrazados de cebras, los músicos ambulantes, el reporte vial de la garita... y la interminable "línea" que "divide" a los de acá con los de allá... tampoco podía faltar la famosa Revo una avenida casi como cualquier otra, sólo que ésta está llena de antros, table dance, cantinas y otros tugurios...

Entonces... ¿Por qué Nortec? Porque es todo eso y más, es la fusión inigualable entre la cultura mexicana y la electrónica... el ritmo norteño viene de las polkas alemanas y son los alemanes los meros buenos pa la electrónica... así que... al final del día es como la boda de primos lejanos... ya no hay tox de que se junten... pero eso sí... hacen retelinda pareja

Pa muestra... un botón

miércoles 26 de marzo de 2008

Mejor que echar paja

Hace no mucho seguía siendo común la frase "Echen paja" pa cuando uno está a punto de partirse la Mauser... ok... eso quedó atrás... lo nuevo es:

lunes 24 de marzo de 2008

Dust & Food Vs Ashes & Snow

Recientemente Das Kompater, recibió la visita de Sagia Jarquim, aquella joven oaxaqueña que conoció en 2004, en las frías alturas de Atizapán de Zaragoza.

En aquellos días se forjó una amistad hecha de sinceridad, misticismo y el amor al conocimiento.

Por obvias razones, su visita ameritó un tour singular. La primera parada, la realizaron en el famoso Sanborns de los Azulejos, desde donde pudimos apreciar la hermosa postal del palacio de Bellas Artes, al salir se dirigieron a La Ópera.

Poco antes de llegar, la emoción se notaba en los ojos de Sagia, quien tenía como objetivo la exposición de Ashes & Show que se muestra en el Zócalo del DF, sin embargo, la Ópera no era mala idea.

Así, Das Kompater, Sagia y Rafusun G acudieron al Bar la Ópera, ahí un par de bulls, una michelada y los famosos caracoles al chilpotle para acompañar los tragos fueron el pretexto perfecto para conocer el sitio donde a Doroteo Arango le ganó la emoción, sacó su arma y de puro gusto disparó dentro del salón. Al concluir, fue el momento de las famosas tortas de carnitas y unas aguas de fruta preparadas al instante.

El sabor, la rapidez y la cantidad de años que tienen alimentando a cientos de capitalinos burócratas o turistas extraviados hacen del Espartaco, uno de los sitios que deben ser visitados en cada ocasión que esté en el centro de la ciudad, ahora, si la gula es mucha y el presupuesto escaso, también pueden acudir a las Ramblas o a la Casa del Pavo, donde sin duda se chuparán hasta los dedos del puro gusto.

Ya con algo en la panza (Das Kompater apenas desayunó un par de hot cakes con huevo revuelto, 2 tiras de tocino, 2 rodajas de salchicha, unas rebanadas de melón con toping de queso cottage un juguito de zanahoria y para variarle un tecito), era momento de caminar un poco por las calles de la ciudad, descubrir los lugares que a simple vista pasan inadvertidos...

En la esquina de 5 de mayo y Motolinia, el Zinco Jazz Club los recibió con las puertas abiertas, aunque sin servicio aún, pues apenas pasaban de las 3 de la tarde.

El destino y la "responsabilidad" de Das Kompater los obligó a tomar un taxi para que pudiera hacer un par de menesteres que quedaron pendientes ya que las oficinas a las que iban estaban cerradas. Sin embargo, de paso descubrieron que la mentada exposición de Ashes & Snow requiere 3 ó 4 horas de espera en línea.

No obstante, el destino les sonrió con el descubrimiento fortuito del famoso Hospital de Jesús, sitio histórico que alberga, entre otras cosas, el retrato más fiel del conquistador Hernán Cortés.

Cual exploradores en las inexpugnables indias, el trío de provincianos recorrieron aquellos pasillos del Hospital que hoy día sigue funcionando. Las arcadas, escaleras y los 2 patios los transportaron al siglo XIV.

Pero Das Kompater no sabe de historia, apenas sabe algo de comida y bebida, así que tuvo que recurrir al sabio consejo de su padre para apreciar los detalles de tan magnífica construcción. Como si se tratara de un crimen, la siguiente pista se la dieron vía telefónica. Ahora sus pasos debían dirigirse a la esquina de Pino Suarez y República de Uruguay, donde se ubica el Museo de la Ciudad de México y en su base un monolito tallado por manos ancestrales indígenas.

Una cabeza de Serpiente, probablemente en alusión a Quetzalcóatl la serpiente emplumada que Das Kompater recién vio en el caribe mexicano bajo el nombre de Kukulcán, la misma que retrató en Tlaxcala, personificada como un hombre blanco barbado, según contaba la leyenda. Los ojos penetrantes del monolito se dirigen a la llamada iglesia de Jesús, donde se encuentra sepultado Cortés, el conquistador.

La fusión, la conquista, el mestizaje está en estas calles, la cultura pre-hispánica, la conquista y colonia de 2 culturas; la hispánica y con ella la árabe por los 400 años de ocupación sobre la península ibérica, nuestro recorrido no podía concluir con la muestra de fotoperiodismo, grafitis y postales que se exponen en el museo de la ciudad. Las raíces moriscas de Das Kompater pedían lo dulce, lo amargo, el contraste en la proporción perfecta.

¿Qué más se puede pedir? El día transcurrió entre el arte, la historia la comida.

martes 18 de marzo de 2008

Cuando Juegues Wii debes cuidar la retaguardia

jueves 13 de marzo de 2008

¡Más vale!

Como ya es costumbre, Das Kompater salió temprano de la oficina. Apenas a las 10 de la noche, por obvias razones convocar a alguno de sus compinches periodistas a esa hora y sin previo aviso sería no sólo poco cortés, sino el suicidio, pues en jueves y a esa hora una llamada así solamente significaría una cosa: borrachera segura.

De tal modo, que sopesando la situación, Das Kompater omitió las llamadas de carácter social y se dirigió a su casa.

Contrario a sus costumbres, esta vez, nuestro personaje singular, no llevaba más herramientas tecnológicas que sus celulares y la treo, desde la cuál escribe estas líneas.

En el trayecto, la sed de alcohol y el hambre de comida insana le hizo desviar su recto camino a casa y se dirigió al billar de siempre.

Al llegar Mr. David le saludó con la efusividad apropiada para un cliente frecuente. Luego, Mr. David buscó tras de él a alguna chica que acompañara a Das Kompater, pero al no ver tal se limitó a preguntar por qué hacía tanto que visitaba el lugar.

Das Kompater explicó sin abundar en detalles que la chamba lo separó del paraíso chilango y pidió una "Dos Equis ámbar y una pizza para acompañar la cerveza y no al revés.

Mientras comía y le daba gusto a la pupila, das Kompater comenzó el presente post y de vez en vez conversaba por teléfono con la famosa KGB y Bren Cacharpa.

Flanqueándolo dos parejas poco ortodoxas; pues mientras de un lado unos enamorados casuales se daban pasión, del otro unas amigas platicaban airadamente sobre la hipocresía masculina (pues aseguraron ser lo suficientemente maduras para entender cuando se quieren enamorar y cuando se trata sólo de echar pata).

Así, la pizza se fue haciendo menos, pero no lo suficiente como para no ameritar otra "Dos Equis" que trató de disfrutar tanto como la primera. Sin embargo, a media chela, cuando una de las chicas se encontraba mendigando cigarros... ¡la otra abordó a Das Kompater!

- ¿Realmente vienes solo, solo, solo?- La pregunta además de incredulidad denotaba un falso interés.
- Si
-Y... ¿Por qué?- La chica de no malos bigotes, se dio cuenta de lo poco cortés de su pregunta y trató de corregir -digo, no tiene nada de malo, al contrario... creo que...- las palabras de la chica se volvieron un eco apenas audible en la cabeza de nuestro personaje de pacotilla.

Das Kompater asentía como si de verdad escuchara, pero puso la mente en neutral y se dejó llevar. Mientras tanto llegó su compañera, aquella a la que minutos antes escuchó afirmar (si los hombres quieren coger... mejor que lo digan... pero ¿qué es esa mamada de "te quiero"?) la chica tomó asiento y miró con sorpresa lo hecho por su amiga.

De cuando en cuando le dirigían una sonrisa coqueta a nuestro imberbe amigo. De pronto, Das Kompater imaginó en sus posibilidades de éxito y valoró la situación. Por un lado podría llevarse al par de chicas a algún sitio para el amor fugaz, desquitar su estrés y despertar más cansado que el día anterior; mientras que por el otro los riesgos eran muy altos, No tanto por la probabilidad de que fuera alguna especie de trampa orquestada por ellas, sino por la vida misma.

Pues, quizás un encuentro fortuito le levantaría el ánimo entre otras cosas, pero... ¡capaz de que por eso se le cae! Y no es que esté bien dotado, pero sea como sea Dios le dio eso y pss después de tantos años ya le tiene cariño...

Así que... cono dice el dicho "Más vale pájaro en mano... que traer SIDA, mi hermano".

lunes 10 de marzo de 2008

Con la panza llena

Para variar, las actividades laborales, llevaron a Das Kompater, a visitar las frías y sobre todo pequeñas tierras de Tlaxcala, donde se dio la cuna del mestizaje.

Ahí, además de admirar la obra de Desiderio Hernández Xochitiotzin, admiró las construcciones del siglo XIX y XX cuando el Art Nouveau estaban en pleno apogeo.

Aunque sin duda lo mejor fue el tour gastronómico. Resulta que ser que desde hace más de 17 años, don Ángel ha provisto del desayuno de cientos de tlaxcaltecas, que cada mañana acuden a la esquina de Av Lardizabal y Lira y Ortega (en el mero centro de la ciudad) podrán encontrar su triciclo y siempre un remolino de gente que se reúne a comprar y comer los deliciosos tamales de mole y dulce que don Ángel cada día prepara junto a su familia.

Originario de San Mateo, Tlaxcala, don Ángel aprendió el oficio de hacer tamales en la Ciudad de México, nada tiene de raro… pues Tlaxcala es la cuna del mestizaje, donde hace más de 500 años los españoles y los indígenas unieron sus fuerzas y genes; así que no es de extrañarnos que Chilangolandia y Tlaxcala estén hermanados por las famosos guajolotas o tortas de tamal, como le llaman los comensales que visitan a don Ángel.

miércoles 5 de marzo de 2008

Un ambiente familiar

No es muy frecuente, pero de cuando en cuando, el enorme EGO de Das Kompater empequeñece hasta niveles insostenibles.

Hoy fue uno de esos días. Quizás por la soledad, quizás por la falta de actividades en la oficina o por la vacuidad en su corazón; Das Kompater acudió a su Alma Mater.

Al llegar fue recibido como en aquellos años, cuando una torta de milanesa, con harta mayonesa preparada por las expertas manos de doña Juanita o don Rafa eran su único alimento durante el día.

Primero el saludo afectivo der Hausmeister Säul, luego las siempre en chinga secretarias. Pero sin duda, el más sincero de los abrazos lo recibió en la biblioteca.

Cuando Das Kompater aún era estudiante recibió buenos tratos, cuentas abiertas en la cafetería, libros prestados sin credencial o con fecha abierta para su devolución. incluso en una ocasión la misma biblioteca recibió la instrucción de quitar del sistema dos ejemplares que le serían regalados (los anuarios de Coneicc). Posteriormente algunos otros le fueron obsequiados incluso antes de estamparle los sellos de propiedad escolar.

Así, después de saludar muchas caras conocidas y de sorprenderse por encontrar tantas desconocidas, Das Kompater se sintió mucho mejor, acudió al café de siempre y se reunió con la famosa KGB.

Mientras la plática seguía su curso, admiró el par de zapatitos negros y cuquis que sensualmente portaba una chaparrita. Tras ella su galán. Un rubio sinaloense vestido con un traje de seda plata brillante. Al verlo supo de inmediato que la chica era su tipo... pues ella es la novia de un conocido de Das Kompater, así que la próxima ves que los vea, quizás pueda hacer su movimiento, pues sin duda, ese par de zapatitos cuquis se verían mejor al lado de los suyos.

martes 4 de marzo de 2008

3 palabras

Q P M






¡¡¡QUÉ POCA MADRE!!!

Das Kompater Wonders

Cada día, en alguna parte del mundo acontece una manifestación. Para aquellos que viven en la ciudad de México, las manifestaciones "pacíficas" con cierre de vialidades o desnudos se ha vuelto parte del paisaje urbano.

En los países "desarrollados" las manifestaciones pacíficas incluyen cartelones finamente impresos con agarraderas como señales de tránsito... Sin embargo, tanto en los países "avanzados" como en los tercermundistas, la violencia se puede desatar súbitamente.

Hasta hace algunos años, el arma preferida por las autoridades para disuadir a las turbas enfurecidas fue la cachiporra, tolete o macana. Con el paso del tiempo los manifestantes comenzaron a usar armaduras de football americano y otro tipo de protecciones además de usar bombas molotov y bates de beisbol para contrarrestar los golpes.

Las corporaciones policiacas en ocasiones se dejaron seducir por el uso de lar armas de fuego; la salida fácil, fue al mismo tiempo, la salida más recriminable por parte de la comunidad internacionaly de protección a los derechos humanos.

La pérdida de vidas en las manifestaciones no sólo le resta puntos a los mandatarios en la pasarela mundial; sino que le regala varios a las causas de los manifestantes. Así que matar o herir gravemente dejó de ser una opción para el gobierno.

Ante los ataques de bombas incendiarias o explosivos de metralla la autoridad usó cascos, armaduras, gases lacrimógenos, balas de goma y tanquetas antimotines con chorros de agua a presión.

Sin embargo, una bala de goma disparadaa corta distancia puede lesionar permanentemente o quitarle la vida a alguien. Por otro lado, el riesgo de perder un arma de estas y posteriomente sufrir el embate de la misa, puede ser, además de vergozoso muy peligroso.

Durante varios años, el gobierno estadounidense, así como, los de otras potencias, se dieron a la tarea de investigar sobre diversos métodos para combatir a las turbas y motines y evitar las muertes.

Cientos de millones de dólares se gastaron en campos de tiro, laboratorios científicos y pruebas de campo. Se intentó con sonidos de alta frecuencia, balas con olores vomitivos, gases lacrimógenos, redes y lo más reciente: ondas de dolor.

Las ondas de dolor son disparadas por una tanqueta a más de 500 metros de distancia, su efecto no letal pero persuasivo ha sido aprobada recientemente, luego de 10 años de investigación y pruebas en monos y soldados (aunque lo parezcan no son lo mismo).

Ciertamente es efectiva, para quien lo dude y no pueda ponerse frente a ella, pueden ver el video a continuación.



Das Kompater no duda de las capacidades no letales del arma, tampoco duda del arduo trabajo que implicó así como del avance científico que sin dudo representa. Das Kompater wonders... habría valido la pena invertir esos mismos diez años y su respectivo capital para solucionar algunos de los conflictos que provocan las turbas... es decir, habría valido la pena dedicar si acaso un 10% de presupuesto para poner más atención al calentamiento global, otro 10% a vigilar el comercio justo... claro, estas no son las únicas causas apra las manifestaciones... pero son del tipo que requeriría su uso...

Das kompater no sabe mucho del mundo, pero sabe que es más duradero sanar las causas y no los efectos. La manifestación es un efecto... no la causa...

viernes 22 de febrero de 2008

Travel by mexico

En las últimas fechas, los azares del laborales, llevaron a Das Kompoater por los aires. primero a las cálidas tierras de Monterrey. Donde además de echarse un buen cabrito, aprovechó para departir con el primo Jay Septimus y el resto de la family.

Al volver, Das Kompater tuvo un viaje relámpago al terruño familiar en la tierra caliente guerrerense, allá por donde cuelgan los puentes.


Apenas al inicio de la semana, acudió a Puerto Vallarta, donde pudo degustar de unos ricos taqueshis de marlin, de camarón y unoas quecas con queso chihuahua, camarón y una salsa que hicieron que valiera la pena el trip. Por desgracia Das Kompater dejó la cámara en el hotel y se tuvo que robar esta foto de: LTHF


El miércoles por la tarde ya andaba en chilangolandia con la banda. (Donde pudo apreciar el estetismo de la feminidad, el erotismo, la danza y la verborrea de Alberto Ruy Sánchez quien presentó su último libro titulado "La mano del fuego".

Hoy viernes ya está trepado en el avión rumbo a cancún. Lo que hay que hacer por el trabajo...

Ojalá en esta ocasión al menos tenga oportunidad de meter las patitas a la playa y saludar a Der Acasu y la buena Nidia Va, dos guayavitos expatriados en las paradisiacas tierras de Kukulkan.

jueves 21 de febrero de 2008

The sweetest thing


A principios del 2008, ADM mejor conocido como Tigger Dünn, recomendó a Das Kompater, un texto, francamente interesante: "Periodismo 2.0" que más allá del guió en el título con la Web 2.0, hace pone en bandeja de plata diversas herramientas que cualquier periodista con acceso a internet (así sea en un cybercafé o sala de prensa) debe poner en práctica.

Dentro del texto se recomienda ampliamente el uso de Google Reader.


Das Kompater, aún virgen en los menesteres de internet, salió a todas las tiendas de autoservicio, a todas las farmacias y hasta a las veterinarias para ver si encontraba al famoso Google Reader. Las horas de caminata y la cocción cerebral a causa del sol, le dio la luz que buscaba en Google (quizás de ahí su nombre).

Tras un par de minutos, Das Kompater estaba suscrito a un sin fin canales RSS para mantenerse enterado de lo que sucede más allá de los confines del Malafama, de la chamba y la cantina que a diario visita.

Ahí descubrió el blog, "No puedo creer que lo hayan inventado" cuyas actualizaciones diarias son las más esperadas por Das Kompater.

Así las cosas, pasaron los días sin mayores sobresaltos. Hasta hoy, que Das Kompater leyó lo siguiente: "Pastillas para cambiar el olor y sabor del semen".

Sweet Release es un suplemento dietético que se toma dos veces al día antes o después de las comidas. En el plazo de 7-28 días Sweet Release cambiará el olor y el sabor de su semen. Su semen cambiará de un sabor salado desagradable a un sabor de manzana. Sweet Release es un suplemento herbario 100% natural desarrollado específicamente para los hombres. ¡No hay otro producto como éste!
La primera pregunta es: ¿Qué los habrá motivado inventar tal cosa? ¿Gusto o necesidad? ¿Sugerencia, reclamo o por decirlo de alguna manera... degustación?

Pero más allá de tal cosa, la pregunta más importante es: cómo habrán comprobado sus efectos?????

En fin, mandaremos un mail para solicitar la información correspondiente... capaz de que para el mercado mexicano sacan uno con sabor chamoy!

RE: The sweetest thing

Das Kompater preguntó qué tipo de pruebas hicieron para comprobar los efectos del sabor y he aquí la respuesta:



"To answer your question about the effect of our products, there was a lot of scientific research and test done over several years. This testing and clinical trials resulted in the product line that we sell internationally today".
Aunque no es del todo satisfactoria, es una buena respuesta...

jueves 14 de febrero de 2008

En todos lados se cuecen habas

Una vez más, la famosa, KGB se volvió la fuente informante...

Resulta ser que las plegarias de Das Kompater por que cada día que pase un periodista conserve su empleo, no fue escuchada.

Hoy nos enteramos de que en el New York Times, uno de los diarios más influyentes de Estados Unidos y del mundo entero hará un pequeño recorte de personal. Apenas 100 trabajadores.

Para atenuar la medida, apelarán al cansancio de los periodistas que luego de muchos años de trabajo requieren un relax. ¿¡Qué mejor manera de obtenerlo, que adhiriéndose al programa de retiro voluntario!? Así, el diario no se ve en la penosa necesidad de pedirle que saque sus chivitas a pasear...

No cabe duda... en todos lados se cuecen habas, frijoles o beans como dicen los americanos...

jueves 7 de febrero de 2008

Cabezas Rodantes

En fechas recientes, Das Kompater tuvo un viaje relámpago (Por desgracia no fue de la verde). Sus actividades laborales le llevaron a la Sultana del Norte, dónde además de realizar lo propio de su trabajo (andar de chismoso) aprovechó para departir un par de días con su family... (Aunque Das Kompater no tenga madre, su parentesco materno es grande).

En Monterrey, Das Kompater convivió con uno de los 2 primos cineastas, por cuyas venas fluye la sangre de la tierra caliente guerrense y cuyos pulmones fueron alguna vez colmados por los cálidos aromas de la caña y el ingenio de Zacatepec.

Así pues, Das Kompater y su primo Jay Septimus departieron en un sitio que, si no fuera por el mal olor de sus patas, ubieran entrado descalzos: "Das Bierhaus". Ahí se pusieron al día de sus vidas, sus proyectos y pa' no variarle, sus trabajos.

Jay supo, entonces, que Das Kompater funge en ocasiones como una especie de Internal Affairs. A lo que vino la pregunta: "¿Alguna vez han corrido a alguien por lo que descubres?

Das Kompater, en un ejercicio introspectivo, recordó que unos meses atrás, una empleada de la empresa incurrió en irregularidades de dinero($150MXN=15USD aprox), sin embargo, la gravedad del caso radicó en que se podía dañar la "imagen de la empresa".

La empleada tuvo que dejar su trabajo por un pequeño error y así rodó la primera cabeza.

Posteriormente, hubo una reestructura empresarial y aunque el despido de personal es siempre el último de los recursos; el negocio despidió a un par de cientos de empleados...

Casualmente, mientras Das Kompater se encontraba aún en Monterrey, recibió un mail de una buena amiga chihuahuense que en un correo masivo le pidió a la comunidad de compañeros y conocidos que divulguen Curriculum. La chica en cuestión sin duda tiene más conocimiento, más experiencia y más clase que Das Kompater, sin embargo, ella se ha quedado sin chamba...

Por si fuera poco, llegó hasta los oídos cerillosos de nuestro gañán preferido, que uno de sus compañeros de juergas se quedó sin medio trabajo y se le degradó de Gañán Senior a Gañán Junior (afortunadamente conserva el sueldo).

Dentro del paquete de malas noticias también figura que una empresa de radio on line, para la cual, Das Kompater colaboró, cerró y con tal acción varios amigos se quedaron sin chamba...

Pero la cuesta de enero no para ahí, Das Kompater se enteró por la famosa KGB, de una noticia francamente irónica: El 31 de enero… las rotativas del Excelsior de México publicó en primera plana que habrá 130 mil desempleados más para el 2008ese mismo día 25 periodistas dejaron de trabajar para dicho diario. ¿La razón? 24 fueron parte de un recorte de personal; Marcela Turati, renunció ante la medida y la falta de sensibilidad por parte del rotativo.


La moraleja es portarse bien, ya sea por no hacer enojar al jefe o porque alguien pida que un tipejo como Das Kompater los investigue, pues ni los gringos se escapan de la ola del desempleo.